Política

Lula y Flávio Bolsonaro cierran campaña antes de unas elecciones decisivas para el rumbo de Brasil

Las elecciones de Brasil 2026 enfrentan este domingo a Lula, Flávio Bolsonaro y otros candidatos, mientras más de 158 millones de electores están llamados a las urnas.

Laura P 7 min de lectura
Lula y Flávio Bolsonaro cierran campaña antes de unas elecciones decisivas para el rumbo de Brasil

BRASIL, 3 de octubre de 2026 – Brasil entra en las últimas horas antes de unas elecciones presidenciales marcadas por la disputa entre el mandatario Luiz Inácio Lula da Silva y el senador Flávio Bolsonaro, hijo del expresidente Jair Bolsonaro. Más de 158 millones de ciudadanos están convocados este domingo 4 de octubre a unas urnas que también renovarán el Congreso y elegirán autoridades estatales.

Lula y Bolsonaro cerraron este sábado sus campañas con movilizaciones de seguidores en medio de una competencia que ha concentrado buena parte del debate electoral en asuntos como economía, seguridad, programas sociales, relaciones internacionales y el papel que Brasil tendrá en América Latina durante los próximos años.

Infobae reseñó que Lula encabezó una movilización en San Pablo, mientras Flávio Bolsonaro desarrolló actividades en esa misma ciudad y posteriormente se trasladó a Río de Janeiro para continuar su cierre de campaña.

La elección enfrenta dos proyectos políticos con diferencias importantes.

Lula, candidato del Partido de los Trabajadores (PT), busca obtener un cuarto mandato presidencial no consecutivo. Su campaña ha destacado los indicadores sociales y laborales alcanzados durante su actual administración.

Flávio Bolsonaro, senador y candidato del Partido Liberal (PL), intenta mantener el peso electoral construido por su padre, Jair Bolsonaro, y ha planteado una agenda conservadora con énfasis en seguridad y un acercamiento político más estrecho con Estados Unidos.

CNN en Español ha analizado la elección como una contienda especialmente polarizada, en la que el resultado tendrá consecuencias que van más allá de quién ocupe la Presidencia.

La economía aparece entre las principales preocupaciones de los electores.

Aunque el Gobierno de Lula presenta como parte de su balance la reducción del desempleo y de la desigualdad, el aumento del costo de vida continúa afectando la percepción de numerosos votantes. El mandatario ha respondido durante su administración con ampliaciones de programas sociales y medidas destinadas a familias endeudadas.

La seguridad también ocupa un lugar central.

Tanto Lula como Flávio Bolsonaro han presentado propuestas para responder a la criminalidad y la violencia, uno de los asuntos que ha ganado relevancia durante la campaña.

El escenario internacional se convirtió igualmente en parte de la disputa electoral.

Lula ha mantenido una política exterior que busca fortalecer las relaciones de Brasil con diferentes bloques y ha rechazado lo que considera interferencias extranjeras en los asuntos internos brasileños.

Flávio Bolsonaro, en contraste, mantiene una mayor afinidad política con el Gobierno estadounidense de Donald Trump y ha planteado una relación más estrecha con Washington.

La tensión alrededor de Estados Unidos aumentó en las últimas horas.

La campaña de Lula pidió al Tribunal Superior Electoral investigar la suspensión temporal de servicios consulares estadounidenses en Brasil, al considerar que podría constituir una interferencia externa en el proceso electoral. Se trata de una acusación formulada por la campaña presidencial y no de una conclusión establecida por la justicia electoral brasileña.

El Gobierno estadounidense explicó el cierre por “motivos de seguridad”, según la cobertura de Infobae. Australia también cerró su embajada y Reino Unido recomendó a sus ciudadanos evitar concentraciones políticas durante la jornada electoral.

Las encuestas publicadas durante las últimas horas muestran una contienda competitiva, aunque sus resultados varían dependiendo del instituto y de la metodología utilizada.

El estudio CNT/MDA divulgado este sábado registró a Lula con 43,1 % de intención de voto y a Flávio Bolsonaro con 38 %. Cuando se consideran únicamente los votos válidos, los porcentajes son 47,8 % y 42,1 %, respectivamente. La encuesta entrevistó presencialmente a 2.002 electores entre el 29 de septiembre y el 2 de octubre y tiene un margen de error de 2,2 puntos porcentuales.

Otro estudio, realizado por PoderData/AYA entre el 30 de septiembre y el 2 de octubre con 4.000 entrevistas, registró un empate de 46 % entre Lula y Bolsonaro en un eventual escenario de segunda vuelta, con margen de error de 1,5 puntos porcentuales.

Datafolha, por su parte, publicó el 2 de octubre un estudio en el que Lula registró 45 % de los votos válidos para primera vuelta y Flávio Bolsonaro 40 %. El mismo sondeo encontró que 17 % de los entrevistados todavía admitía la posibilidad de modificar su voto antes de la elección.

Las encuestas constituyen fotografías de la opinión de los entrevistados durante determinados periodos y están sujetas a sus respectivos márgenes de error; no equivalen al resultado de la votación.

Además, Lula y Bolsonaro no son los únicos aspirantes.

Brasil llega a la primera vuelta con múltiples candidaturas presidenciales. Para ganar directamente este domingo, un candidato necesita obtener más de la mitad de los votos válidos, excluyendo blancos y nulos. Si nadie alcanza ese umbral, los dos candidatos con mayor votación pasarán a una segunda vuelta programada para el 25 de octubre.

La importancia de la jornada tampoco se limita a la Presidencia.

Los brasileños depositarán seis votos para escoger presidente, gobernadores, representantes estatales y miembros del Congreso, entre otros cargos. En total, están en juego cerca de 1.800 puestos públicos.

Toda la Cámara de Diputados y dos tercios del Senado serán renovados.

La composición que resulte de las urnas será determinante para la capacidad del próximo presidente de impulsar leyes, negociar presupuestos y realizar nombramientos en algunas de las instituciones más importantes del país.

Reuters ha señalado que durante el próximo periodo presidencial deberán cubrirse vacantes relevantes en organismos como el Supremo Tribunal Federal, el Banco Central y entidades reguladoras. El Congreso, además, ha adquirido durante los últimos años una influencia creciente sobre el presupuesto y la agenda legislativa.

La composición del nuevo Congreso también tendrá implicaciones para Jair Bolsonaro.

Infobae destaca que Flávio Bolsonaro ha defendido una amnistía para su padre, condenado a 27 años de prisión por el intento de revertir el resultado electoral de 2022. Una medida de ese tipo necesitaría participación del Congreso, por lo que el resultado de las elecciones legislativas adquiere una importancia adicional para el futuro político y judicial del expresidente.

Otros integrantes de la familia Bolsonaro también participan en las elecciones. Michelle Bolsonaro y Carlos Bolsonaro buscan escaños en el Senado, mientras Jair Renan Bolsonaro aspira a llegar a la Cámara de Diputados.

La elección brasileña también tendrá repercusiones regionales.

Brasil es la mayor economía de América Latina y sus decisiones sobre comercio, integración regional, relaciones con Estados Unidos, China y Europa, seguridad y política ambiental tienen efectos que trascienden sus fronteras.

CNN en Español destaca precisamente esa dimensión al analizar cómo el resultado podría modificar tanto las prioridades internas de Brasil como su posicionamiento internacional.

La polarización que caracterizó la elección de 2022 continúa siendo un elemento central cuatro años después, aunque ahora la disputa tiene un protagonista diferente dentro del bolsonarismo.

Banderas y toallas con las imágenes del presidente de Brasil y candidato presidencial Luiz Inácio Lula da Silva, y del senador de derecha y candidato presidencial Flávio Bolsonaro, se exhiben para su venta en una calle de Brasilia el 30 de septiembre de 2026. Brasil celebrará elecciones presidenciales el 4 de octubre de 2026. (Foto de Evaristo Sa / AFP vía Getty Images)

Jair Bolsonaro ya no aparece en la papeleta. Es Flávio Bolsonaro quien intenta convertir el respaldo político acumulado por su padre en votos suficientes para disputar la Presidencia.

Lula, entretanto, llega a las urnas defendiendo la continuidad de su proyecto político y buscando un nuevo mandato después de haber regresado al Palacio del Planalto en 2023.

Este domingo serán los electores quienes determinen el respaldo obtenido por cada una de las trece candidaturas presidenciales. Si ninguna supera el 50 % de los votos válidos, Brasil tendrá que volver a las urnas el 25 de octubre para decidir la Presidencia en segunda vuelta.

Este artículo incluye datos e información recopiladas a partir de los reportes originales publicados por las agencias de noticias de Infobae y CNN en Español.

A.U.

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