Elon Musk vuelve al Gobierno de Trump para ayudar al Pentágono a definir las armas del futuro
Elon Musk y el Pentágono trabajarán en el Proyecto Meridian, una iniciativa de 120 días para identificar tecnologías y capacidades para las guerras del futuro.

ESTADOS UNIDOS, 1 de octubre de 2026 – Elon Musk asumirá un nuevo papel como asesor del Gobierno de Donald Trump al codirigir una iniciativa del Pentágono destinada a identificar las armas, tecnologías y capacidades militares que Estados Unidos podría necesitar en las guerras de las próximas décadas.
El secretario de Defensa, Pete Hegseth, anunció el 30 de septiembre el denominado Proyecto Meridian durante un discurso sobre el “Estado de la Fuerza” realizado en la base del Cuerpo de Marines de Quantico, Virginia.
Musk estará acompañado en la dirección del proyecto por Palmer Luckey, fundador de la empresa de tecnología militar Anduril, y Newt Gingrich, expresidente de la Cámara de Representantes. La iniciativa estará supervisada por el director de Tecnología del Pentágono, Emil Michael.
De acuerdo con lo reseñado por Infobae, el grupo tendrá 120 días para estudiar los posibles escenarios de combate del futuro e identificar las tecnologías y capacidades que las Fuerzas Armadas estadounidenses necesitarían desarrollar para enfrentarlos.
El equipo no estará integrado exclusivamente por los tres codirectores. También participarán funcionarios, representantes de la industria, académicos y especialistas en políticas públicas.
Al finalizar el plazo, el grupo deberá entregar un informe público no clasificado y un anexo reservado.
El alcance planteado por el Pentágono es particularmente amplio: pretende analizar futuros escenarios militares desde el subsuelo hasta el espacio cislunar, es decir, la región comprendida entre la Tierra y la Luna.
Hegseth explicó que el propósito no consiste simplemente en elaborar una nueva estrategia militar, sino en anticipar cuáles serán las capacidades tecnológicas decisivas para las próximas generaciones de las Fuerzas Armadas.
Vistazo destacó que la designación supone el regreso formal de Musk a un papel de asesoramiento dentro del Gobierno de Trump, esta vez directamente relacionado con el futuro tecnológico de las Fuerzas Armadas estadounidenses.
El Proyecto Meridian aparece además acompañado por una transformación más amplia de las capacidades militares estadounidenses.
Hegseth anunció la creación del Autonomous Warfare Command, un nuevo mando militar de cuatro estrellas especializado en sistemas autónomos, robótica y drones, que deberá alcanzar capacidad operativa para el 1 de octubre de 2027.
Otra iniciativa, denominada Proyecto Agincourt, estará enfocada en acelerar la incorporación de plataformas autónomas y drones.
El Pentágono considera que las experiencias recientes en escenarios como Ucrania han demostrado la importancia de combinar sistemas convencionales de alta tecnología con grandes cantidades de drones y plataformas autónomas de menor costo.
La incorporación de Musk y Luckey al Proyecto Meridian también abre interrogantes por los vínculos comerciales que mantienen sus empresas con el Gobierno estadounidense.
SpaceX, fundada por Musk, posee importantes contratos con el Departamento de Defensa. Según los datos recogidos por Infobae, en mayo de 2026 la Fuerza Espacial adjudicó a la compañía un contrato de 4.160 millones de dólares para desarrollar satélites destinados a detectar y rastrear amenazas aéreas.
Días antes, SpaceX había obtenido otro contrato de 2.290 millones de dólares relacionado con una red militar de comunicaciones satelitales.
Anduril, cofundada por Luckey y especializada en tecnología de defensa y sistemas autónomos, también mantiene contratos con el Pentágono. Entre ellos figura un acuerdo de hasta 642 millones de dólares otorgado en 2025 por el Cuerpo de Marines para sistemas de defensa contra drones.
Esta doble condición —participar en el estudio sobre las capacidades militares que Estados Unidos podría necesitar mientras sus compañías mantienen negocios con el Departamento de Defensa— ha generado interrogantes sobre posibles conflictos de interés.
El comunicado oficial del Pentágono sobre las nuevas iniciativas no abordó específicamente esos posibles conflictos.
Musk, Luckey y Gingrich tampoco provienen de una carrera de servicio dentro de las Fuerzas Armadas. Su incorporación refleja la intención del Pentágono de recurrir a empresarios y especialistas externos para identificar tecnologías que podrían transformar los futuros campos de batalla.
La apuesta por sistemas autónomos forma parte de un paquete de seis iniciativas anunciado por Hegseth.
Entre ellas también aparece FORTRESS America, programa destinado a fortalecer la autonomía energética de las instalaciones militares, asegurar cadenas nacionales de suministro y ampliar las reservas estratégicas de municiones, combustibles y materiales considerados críticos.
El secretario de Defensa anunció igualmente una convocatoria para construir una nueva instalación militar de gran escala en territorio estadounidense, además de otros cambios en la estructura y funcionamiento de las Fuerzas Armadas.
El Proyecto Meridian coloca así a Musk y a otros representantes del sector tecnológico en una posición relevante dentro de la discusión sobre el futuro militar estadounidense.
Sus conclusiones deberán definir qué campos tecnológicos considera prioritarios el Pentágono y qué capacidades necesitarían desarrollar las Fuerzas Armadas ante escenarios en los que drones, inteligencia artificial, robótica, sistemas autónomos y operaciones espaciales podrían adquirir un peso cada vez mayor.
Este artículo incluye datos e información recopilada a partir del reporte original publicado por los portales de noticias Infobae y Vistazo.
A.U.
