Ébola deja más de 4.000 muertos en Congo mientras violencia golpea los centros de tratamiento
La epidemia de ébola en Congo superó las 4.000 muertes mientras la violencia destruyó un centro de tratamiento y dispersó a contactos de pacientes.

REPÚBLICA DEMOCRÁTICA DEL CONGO, 2 de octubre de 2026 – La epidemia de ébola causada por el virus de Bundibugyo superó las 4.000 muertes en República Democrática del Congo (RDC), mientras la inseguridad y los enfrentamientos armados dificultan las labores para contener una emergencia sanitaria que se ha extendido por siete provincias.
El nuevo balance divulgado este jueves refleja el rápido avance de una epidemia declarada en mayo y que ya se convirtió en el mayor brote de ébola registrado en la historia del país.
France 24 informó este 2 de octubre que el número de fallecidos superó la barrera de las 4.000 personas, después de que los últimos balances oficiales ya situaran los contagios confirmados por encima de los 8.000.
La magnitud de la emergencia puede observarse en la evolución de las cifras. La Organización Mundial de la Salud (OMS) contabilizaba, hasta el 23 de septiembre, 7.890 casos confirmados y 3.799 fallecimientos. Una semana después, la oficina regional de la organización registraba 7.773 casos y 3.759 muertes con un corte epidemiológico diferente, mientras las autoridades congoleñas continuaban actualizando los balances.
El brote corresponde a la enfermedad causada por el virus de Bundibugyo, una de las especies de orthoebolavirus capaces de provocar enfermedad grave en humanos.
La emergencia comenzó en mayo en la provincia de Ituri, en el noreste del país, pero posteriormente alcanzó otras regiones. Para finales de septiembre, la OMS reportaba presencia de casos en 63 zonas sanitarias distribuidas en siete provincias: Ituri, Tshopo, Bas-Uélé, Haut-Uélé, Kivu del Norte, Kivu del Sur y Ubangi del Sur.
Ituri continúa siendo la provincia más afectada.
Además del elevado número de contagios y fallecimientos, la respuesta sanitaria enfrenta un obstáculo adicional: la violencia que afecta el este de República Democrática del Congo.
La ONU denunció la destrucción de un centro para el tratamiento del ébola ubicado dentro del campamento de desplazados de Kigonze, en Ituri.
Según lo reseñado por La Crónica de Hoy, el centro quedó destruido por un incendio después de una situación de violencia en la que se reportaron disparos tras el ingreso de soldados congoleños y grupos rebeldes.
El campamento, que daba refugio a unas 19.000 personas, quedó abandonado el martes después de que sus habitantes huyeran en medio de incursiones militares en busca de armas y enfrentamientos armados.
La pérdida de la infraestructura representa un nuevo golpe para los equipos encargados de contener la epidemia.
Julien Harneis, coordinador principal de la respuesta de Naciones Unidas frente al brote, explicó que levantar los centros de tránsito y tratamiento ha requerido recursos económicos, contratación de personal y un importante esfuerzo operativo.
“Cuando perdemos un centro, eso significa que perdemos capacidad, perdemos inversión y tenemos que empezar de nuevo”, señaló Harneis, según recogió La Crónica de Hoy.
La situación resulta especialmente preocupante porque en Kigonze residían alrededor de 1.000 personas identificadas como contactos directos de pacientes con ébola.
Después de la huida masiva, las autoridades únicamente habían conseguido rastrear aproximadamente al 20 % de ellas, lo que complica la vigilancia epidemiológica y aumenta las dificultades para detectar rápidamente posibles nuevos contagios.
La inseguridad también está afectando directamente al personal sanitario.
La Oficina de Naciones Unidas para la Coordinación de Asuntos Humanitarios (OCHA) confirmó el asesinato de dos trabajadores de la salud en Lubero, en Kivu del Norte, además de ataques y desplazamientos de población en el campamento de Rhoe, en Ituri.
La OMS ya había advertido que la combinación de desplazamientos de población, inseguridad, limitaciones de los sistemas sanitarios y dificultades para identificar las cadenas de transmisión representa uno de los mayores obstáculos para controlar la enfermedad.
La cepa involucrada añade otra dificultad.
Aunque existen vacunas y tratamientos autorizados contra la enfermedad causada por el virus del Ébola de la especie Zaire, no existe actualmente una vacuna o tratamiento específico aprobado para la enfermedad provocada por el virus de Bundibugyo, aunque se estudian diferentes candidatos.
La atención temprana y el tratamiento de soporte pueden, sin embargo, mejorar las posibilidades de supervivencia.
La OMS mantiene el nivel de riesgo muy alto dentro de República Democrática del Congo y considera alto el riesgo para los países que comparten fronteras terrestres con el territorio congoleño. Para el resto de África y a escala mundial, la evaluación permanece en nivel bajo.
El organismo tampoco recomienda actualmente imponer restricciones generales a los viajes o al comercio con los países afectados.
El brote ya había alcanzado dimensiones históricas antes de superar las 4.000 muertes. Para agosto, la OMS lo calificaba como el mayor brote de enfermedad por ébola registrado en República Democrática del Congo, independientemente de la especie del virus responsable.
La destrucción del centro de Kigonze agrava ahora una emergencia en la que las autoridades no solo deben combatir la transmisión del virus, sino mantener funcionando los sistemas de vigilancia y tratamiento en regiones atravesadas por conflictos armados y desplazamientos masivos.
El seguimiento de contactos resulta particularmente decisivo: cuando las personas expuestas abandonan repentinamente las zonas donde estaban siendo vigiladas, los equipos sanitarios pueden perder la posibilidad de detectar rápidamente nuevos casos y romper las cadenas de transmisión.
Con más de 4.000 fallecimientos reportados y miles de contagios desde mayo, República Democrática del Congo enfrenta así una crisis en la que la epidemia y la inseguridad se retroalimentan, dificultando la capacidad de los equipos médicos y humanitarios para contener la propagación de la enfermedad.
Este artículo incluye datos e información recopiladas a partir de los reportes originales publicados por las agencias de noticias de France 24 y La Crónica de Hoy.
A.U.
