De las protestas a las urnas: el movimiento estudiantil que aspira a gobernar Serbia
Tras casi dos años de protestas contra la corrupción, estudiantes de Serbia buscan llegar al Parlamento y disputar el poder a Aleksandar Vučić.

SERBIA, 24 de octubre de 2026. – Un movimiento nacido de las protestas universitarias contra la corrupción se ha convertido en uno de los principales protagonistas de las elecciones legislativas que Serbia celebrará este domingo 25 de octubre, en una contienda que enfrenta a la denominada Lista de Estudiantes con el bloque político del expresidente Aleksandar Vučić.
La organización estudiantil llega a las urnas después de casi dos años de movilizaciones que comenzaron tras el derrumbe de una marquesina en la estación ferroviaria de Novi Sad, ocurrido el 1 de noviembre de 2024, una tragedia que dejó 16 personas muertas y provocó cuestionamientos sobre la transparencia de las instituciones y las responsabilidades de las autoridades.
Lo que comenzó como una serie de manifestaciones universitarias terminó reuniendo a profesores, profesionales de la salud, agricultores, ingenieros y trabajadores de distintos sectores, hasta transformarse en un movimiento ciudadano con aspiraciones de representación parlamentaria.
De acuerdo con los reportes publicados por RTVE e Infobae, la Lista de Estudiantes se presenta como una alternativa al Partido Progresista Serbio (SNS), formación vinculada a Vučić, quien busca regresar al Gobierno como primer ministro después de haber dejado la presidencia en septiembre.
El movimiento propone combatir la corrupción, fortalecer las instituciones y modificar el funcionamiento del Estado mediante una estructura de participación que sus integrantes describen como horizontal.
La tragedia de Novi Sad marcó el inicio de este proceso. La estación había sido objeto de obras de renovación relacionadas con el proyecto ferroviario de alta velocidad entre Belgrado y Budapest, lo que intensificó las preguntas sobre la seguridad de la infraestructura y la supervisión de los trabajos.
Las dificultades para esclarecer las circunstancias del derrumbe alimentaron las protestas, que se extendieron por las universidades y contribuyeron a la dimisión del entonces primer ministro Miloš Vučević en enero de 2025.

Con el paso de los meses, las movilizaciones comenzaron a reclamar transformaciones más amplias en el sistema político serbio.
Uno de los episodios que aceleró el cambio de estrategia ocurrió durante la multitudinaria manifestación del 15 de marzo de 2025 en Belgrado, que, según el reporte de RTVE, reunió a más de 300.000 personas.
Nikola, estudiante de Matemáticas de la Universidad de Belgrado, relató a RTVE Noticias que los incidentes registrados durante aquella jornada convencieron a parte del movimiento de que las protestas no eran suficientes para alcanzar sus objetivos.
En mayo de ese año, los estudiantes reclamaron públicamente elecciones anticipadas y anunciaron una lista de candidatos integrada por 250 personas procedentes de diferentes ámbitos profesionales y sociales.
Entre los aspirantes se encuentran Dejan Šoškić, exgobernador del Banco Nacional de Serbia; el exjugador de baloncesto Dejan Bodiroga; Mirjana Nikolić, rectora de la Universidad de las Artes de Belgrado, y Estela Radonjić Živkov, vinculada a la protección del patrimonio cultural.

La organización sostiene que su propuesta no responde a una ideología única, sino a la necesidad de impulsar reformas institucionales.
Su programa electoral, denominado Plan de Estudiantes, está organizado en tres grandes áreas: fortalecimiento del Estado de derecho, mejoras en salud y educación, y transformación económica mediante el desarrollo tecnológico y el conocimiento.
En materia institucional, plantea reforzar la independencia de la justicia, reducir la influencia partidista sobre los organismos públicos y combatir las prácticas de corrupción.
La economía también ocupa un lugar central en sus propuestas. Los representantes del movimiento consideran que una mayor transparencia en la administración pública y un sistema fiscal más equitativo permitirían mejorar la situación financiera del Estado.
Otro rasgo distintivo de la Lista de Estudiantes es su sistema de toma de decisiones, basado en asambleas universitarias y votaciones colectivas.
Sus integrantes defienden este modelo como una forma de evitar la concentración de poder, aunque reconocen que una eventual participación en el Gobierno podría exigir mecanismos más operativos para adoptar decisiones.

Al otro lado de la contienda se encuentra el bloque político de Aleksandar Vučić, quien ha ocupado posiciones centrales en el poder serbio durante más de una década.
Sus seguidores destacan el crecimiento económico registrado durante su etapa de gobierno, mientras sus críticos cuestionan la concentración de poder y el deterioro de la independencia institucional.
Vučić también ha acusado al movimiento estudiantil de estar influido por intereses extranjeros y por sectores de la oposición, señalamientos que forman parte de la confrontación política previa a los comicios.
La competencia electoral aparece estrecha en las encuestas citadas por Infobae. Una media de sondeos recopilada por Politpro sitúa a la coalición Serbia Unida alrededor del 45 % de intención de voto, frente al 42,5 % atribuido a la Lista de Estudiantes.
El escenario ha despertado la atención de la Unión Europea, que pidió garantías para la celebración de unas elecciones libres, justas y transparentes.
Christian Wigand, portavoz del Servicio Europeo de Acción Exterior, afirmó que los comicios deben desarrollarse conforme a las normas democráticas europeas e internacionales.

La política exterior también figura entre los asuntos de debate. Serbia mantiene su aspiración de ingresar en la Unión Europea, al tiempo que conserva vínculos históricos con Rusia.
La Lista de Estudiantes plantea continuar con el proceso de acercamiento a la UE y promover reformas institucionales, aunque algunos de sus representantes consideran necesario un debate ciudadano amplio antes de una eventual adhesión.
Respecto a Rusia, integrantes del movimiento han expresado su intención de mantener, al menos inicialmente, el estado actual de las relaciones bilaterales.
Las elecciones del domingo definirán la composición del Parlamento serbio y pondrán a prueba la capacidad de un movimiento surgido en las universidades para trasladar su respaldo social a las instituciones políticas.
Para los estudiantes que participaron en las primeras protestas, la jornada representa una nueva etapa de una movilización que comenzó con la exigencia de esclarecer una tragedia y terminó convirtiéndose en una propuesta de cambio político.
A.U.
Este artículo incluye datos e información recopilada a partir de los reportes originales publicados por RTVE e Infobae.
