Reform UK asegura que Farage usaría la fuerza militar para defender las Malvinas de Argentina
Robert Jenrick afirmó que un gobierno de Nigel Farage utilizaría Fuerzas Armadas y sanciones para defender las Malvinas ante un eventual conflicto con Argentina.

REINO UNIDO / ARGENTINA 6 de septiembre de 2026 – La renovada tensión entre Argentina y Reino Unido por las islas Malvinas sumó un nuevo capítulo después de que Robert Jenrick, alto dirigente de Reform UK, afirmara que Nigel Farage utilizaría las Fuerzas Armadas británicas y sanciones económicas para responder a Buenos Aires ante un eventual conflicto por el archipiélago si llegara a convertirse en primer ministro.
Jenrick, portavoz de asuntos financieros de Reform UK, realizó las declaraciones durante la conferencia del partido en Birmingham, donde acusó al actual Gobierno laborista de proyectar una imagen de debilidad frente al presidente argentino, Javier Milei.
Según informó Politico, Jenrick sostuvo que un eventual gobierno encabezado por Farage utilizaría “todos los instrumentos del Estado británico”, incluidas sus Fuerzas Armadas y medidas económicas, para defender las islas. El dirigente llegó a afirmar que Reino Unido “aplastaría” a Argentina en caso de una confrontación.
Las declaraciones no fueron pronunciadas directamente por Farage, sino por uno de los principales dirigentes de su partido al describir cuál sería, según él, la respuesta del líder de Reform UK ante una escalada de la disputa.
Jenrick argumentó que Milei no estaría elevando el tono de su reclamo si Farage estuviera al frente del Gobierno británico. Según su interpretación, el mandatario argentino percibe debilidad en la actual administración laborista y estaría aprovechando ese escenario para aumentar la presión sobre Londres.
La polémica surge después de que Milei anunciara nuevas sanciones contra empresas que desarrollen actividades petroleras alrededor de las Malvinas sin autorización de Buenos Aires. Argentina considera que esas operaciones se realizan en un territorio cuya soberanía continúa en disputa.
El Gobierno británico rechazó los planteamientos argentinos y reiteró que los habitantes de las islas tienen derecho a la autodeterminación, además de defender su capacidad para explotar los recursos naturales del territorio en beneficio de su economía.
La controversia también está atravesada por las recientes declaraciones del presidente estadounidense, Donald Trump, quien puso en duda que Washington respaldaría automáticamente a Reino Unido ante un eventual nuevo enfrentamiento por las islas y señaló que revisa constantemente sus posiciones internacionales.
El nuevo escenario estadounidense ha generado preocupación en sectores políticos británicos y ha reactivado el debate sobre las capacidades militares que Londres mantiene en el Atlántico Sur.
De acuerdo con el Daily Express, Farage ha aprovechado la controversia para cuestionar al Gobierno laborista y vincular el endurecimiento del discurso argentino con lo ocurrido previamente alrededor de las islas Chagos.
El líder de Reform UK considera que la política británica sobre Chagos proyectó una señal de debilidad internacional. En su interpretación, Milei habría detectado una “grieta” y decidido aumentar la presión argentina sobre la cuestión de las Malvinas.
Farage también ha defendido la necesidad de fortalecer las capacidades militares británicas. Ya en julio había pedido acelerar el fortalecimiento de la Royal Navy después de una nueva controversia relacionada con Argentina y las islas.
La dureza de Reform UK frente a Milei resulta especialmente llamativa por la buena relación política que Farage había mostrado anteriormente con el mandatario argentino. En 2024 elogió ampliamente su programa económico y llegó a comparar sus políticas de reducción del Estado con el thatcherismo.
Politico destacó ese contraste al señalar que Reform UK adopta ahora una posición abiertamente confrontativa frente a Milei en la cuestión de las Malvinas, pese a las coincidencias ideológicas que Farage había expresado con el presidente argentino.
La disputa también provocó la intervención del ex primer ministro Boris Johnson, quien pidió al Gobierno británico reforzar inmediatamente la presencia militar en las islas con más aviones, tropas o buques ante el riesgo de una eventual provocación.
Las Malvinas permanecen bajo administración británica desde el siglo XIX, mientras Argentina reclama su soberanía. La disputa desembocó en 1982 en una guerra de 74 días después de que fuerzas argentinas desembarcaran en las islas y Reino Unido enviara una fuerza militar para recuperar el control del archipiélago.
En 2013, los habitantes de las islas participaron en un referéndum en el que una abrumadora mayoría votó a favor de mantener su condición de territorio británico de ultramar. Argentina no reconoce esa consulta como mecanismo válido para resolver la disputa de soberanía.
El Gobierno argentino mantiene que la cuestión debe resolverse mediante negociaciones bilaterales, mientras Londres sostiene que no discutirá la soberanía sin el consentimiento de los habitantes de las islas.
La nueva controversia se produce además en momentos en que Argentina busca fortalecer sus capacidades militares en el Atlántico Sur y endurecer las medidas contra compañías involucradas en la explotación de hidrocarburos alrededor del archipiélago.
Por ahora, las declaraciones de Jenrick representan la posición expresada por un alto dirigente de Reform UK sobre cómo actuaría un hipotético gobierno de Farage y no el anuncio de una operación militar británica ni de nuevas sanciones contra Argentina.
Sin embargo, el uso explícito de la posibilidad de recurrir a las Fuerzas Armadas muestra hasta qué punto la cuestión de las Malvinas volvió a ocupar un lugar destacado en la política británica, en medio de las declaraciones de Milei, las dudas planteadas por Trump y las críticas de la oposición al Gobierno laborista.
Con información de Politico y Daily Express.
A.U.
