Cultura

Hallan en Dinamarca un gigantesco complejo textil vikingo de más de 1.000 años

Arqueólogos descubrieron en Dinamarca un yacimiento vikingo de 100.000 metros cuadrados con más de 80 talleres y evidencias de producción textil a gran escala.

Laura P 5 min de lectura
Hallan en Dinamarca un gigantesco complejo textil vikingo de más de 1.000 años

DINAMARCA 2 de septiembre de 2026 – Un extenso centro de producción textil de más de 1.000 años de antigüedad descubierto en Dinamarca está ofreciendo nuevas pistas sobre la organización económica y social de los vikingos y reforzando la idea de que sus comunidades contaban con sofisticados sistemas productivos conectados con amplias redes comerciales.

El yacimiento se encuentra en Søften, unos 10 kilómetros al norte de Aarhus, en la península de Jutlandia, y ocupa aproximadamente 100.000 metros cuadrados. Los arqueólogos lo sitúan entre finales de la Edad del Hierro y comienzos de la era vikinga, aproximadamente entre los años 600 y 950 d.C.

Durante una excavación que se prolongó durante diez meses, especialistas del Museo Moesgaard identificaron una zona destinada al procesamiento de lino y más de 80 estructuras semienterradas que habrían funcionado como talleres y espacios habitacionales.

Según información publicada por Associated Press, los investigadores encontraron fusayolas y telares de pesas, elementos que proporcionan evidencias de las actividades textiles desarrolladas dentro de las construcciones. Las excavaciones también permitieron recuperar monedas de plata, cuentas de vidrio y piezas de cerámica.

Liv Stidsing Reher-Langberg, arqueóloga del Museo Moesgaard y responsable de la excavación, explicó que la clara concentración de actividades relacionadas con los textiles diferencia a Søften de otros asentamientos conocidos de ese mismo periodo.

Los investigadores también identificaron una distribución organizada de los espacios. Existían áreas separadas para la producción y diferentes oficios, mientras que únicamente se encontró una estructura residencial destacada. Para los especialistas, esta configuración podría indicar que una persona con considerable poder supervisaba los recursos y las actividades productivas del asentamiento.

El descubrimiento no se produjo de manera fortuita. Durante aproximadamente tres décadas, personas equipadas con detectores de metales habían localizado monedas de plata en la zona. Sin embargo, el potencial arqueológico del terreno adquirió mayor relevancia después de una excavación exploratoria realizada hace cerca de un año y medio.

Los trabajos preliminares se efectuaron antes de la construcción prevista de una nueva carretera y una zona industrial. Los arqueólogos comprobaron entonces que las estructuras semienterradas y los vestigios relacionados con la fabricación de textiles se extendían considerablemente por el terreno.

Los Angeles Times, en una información de Associated Press, destaca que la magnitud del complejo permite plantear que su producción difícilmente estuvo destinada exclusivamente al consumo de las comunidades cercanas. Los investigadores consideran que los textiles probablemente ingresaban a circuitos comerciales mucho más amplios.

Esa interpretación cobra relevancia por la proximidad de Søften con Aarhus, conocida durante la era vikinga como Aros. La ciudad fue un importante centro de la realeza y del comercio internacional, por lo que los recursos producidos en asentamientos rurales cercanos pudieron haber terminado integrándose a esas redes de intercambio.

Kasper Andersen, historiador del Museo Moesgaard, considera que Søften aporta una nueva pieza para comprender cómo funcionaban las estructuras económicas, políticas y culturales de la región durante aquella época.

La zona ya había proporcionado otros descubrimientos relevantes. El año pasado, arqueólogos localizaron otro asentamiento vikingo en Lisbjerg, situado a apenas cuatro kilómetros de Søften, que probablemente estuvo relacionado con integrantes de la nobleza.

La cercanía entre ambos yacimientos plantea nuevos interrogantes sobre la relación que pudo existir entre las élites locales, los centros productivos rurales y las redes comerciales articuladas alrededor de Aros.

Los investigadores creen que bienes y recursos procedentes del campo y de asentamientos como Søften eran trasladados hacia centros mayores para posteriormente incorporarse a rutas comerciales que trascendían el ámbito local.

De acuerdo con AP, la escala del yacimiento lleva a los especialistas a considerar que detrás de aquella producción existía una sociedad altamente organizada, capaz no solamente de mantener una cadena productiva, sino también de disponer de un mercado suficientemente amplio para absorber los textiles elaborados.

El hallazgo contribuye así a cuestionar la imagen popular de los vikingos limitada a guerreros dedicados a incursiones, conquistas y saqueos. Los vestigios de Søften muestran también una sociedad con especialización laboral, producción organizada, control de recursos y conexiones comerciales.

La era vikinga suele situarse entre los años 793 y 1066, periodo durante el cual los pueblos nórdicos desarrollaron incursiones, colonizaciones, conquistas y actividades comerciales en extensas regiones de Europa, llegando incluso hasta América del Norte. Parte del yacimiento de Søften es anterior a ese periodo, lo que permite estudiar también la transición desde finales de la Edad del Hierro hacia la sociedad vikinga.

Aún quedan interrogantes por resolver. Los arqueólogos esperan que futuras pruebas de datación por carbono y análisis de polen permitan precisar las diferentes etapas de ocupación y conocer mejor qué textiles fueron producidos en el complejo.

La extensión del asentamiento, la presencia de decenas de talleres y las evidencias de una producción especializada convierten a Søften en una pieza importante para reconstruir la economía de la región hace más de un milenio.

Más allá de las conocidas expediciones marítimas y militares, el descubrimiento muestra una dimensión diferente del mundo vikingo: comunidades capaces de organizar producción a gran escala y de integrarla posiblemente en circuitos comerciales que conectaban el interior de Dinamarca con mercados mucho más distantes.

Con información de Associated Press y Los Angeles Times.

A.U.

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