El Niño ya está en Colombia: Ideam advierte reducción de lluvias y efectos hasta 2027
El Ideam confirmó la llegada del fenómeno de El Niño a Colombia, con intensidad fuerte a muy fuerte, menos lluvias y posibles efectos hasta 2027.

COLOMBIA, 8 de octubre de 2026 – El Instituto de Hidrología, Meteorología y Estudios Ambientales (Ideam) confirmó oficialmente la presencia del fenómeno de El Niño en Colombia, un evento climático que podría alcanzar una intensidad de fuerte a muy fuerte y extender sus efectos hasta el primer semestre de 2027. La declaratoria plantea nuevos desafíos para el abastecimiento de agua, la seguridad energética y la prevención de emergencias en diferentes regiones del país.
La decisión se produjo después de un seguimiento a las temperaturas superficiales del océano Pacífico y a las condiciones atmosféricas asociadas con el desarrollo del fenómeno. Según informó Canal 1, el Ideam reportó una anomalía de temperatura de +3,49 grados centígrados en el océano, considerada un registro récord en la medición divulgada por la entidad.
Las proyecciones indican una probabilidad del 83 % de que las condiciones de El Niño persistan al menos hasta marzo de 2027. Sin embargo, el organismo contempla que sus efectos puedan prolongarse hasta finales del primer semestre del próximo año.
Andrés Herkrath, director del Ideam, explicó que la llegada del fenómeno no significa la desaparición de las precipitaciones. Octubre y noviembre corresponden a la segunda temporada de lluvias en Colombia, aunque se prevén cantidades inferiores a los promedios habituales, especialmente en las regiones Andina, Pacífica y Caribe.
De acuerdo con lo publicado por Colombia.com, el funcionario señaló que diciembre podría convertirse en el mes con mayor déficit de precipitaciones y recordó que las primeras señales del fenómeno se identificaron desde marzo de 2026.
Herkrath también indicó que en mayo la probabilidad de consolidación del evento había alcanzado el 96 %. Con la declaratoria oficial, las autoridades buscan que la información climática se traduzca en medidas preventivas para disminuir sus posibles consecuencias.
En ese contexto, la Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo de Desastres (UNGRD) estableció el 30 de noviembre de 2026 como plazo para que gobernaciones, alcaldías y entidades nacionales tengan preparadas sus medidas de respuesta.
David Tamayo Roldán, director de la UNGRD, señaló que los gobernadores deberán convocar sus consejos departamentales de gestión del riesgo, apoyar a los municipios con menor capacidad de respuesta e identificar los recursos humanos y técnicos disponibles para atender eventuales emergencias.
La preparación también involucra a los sectores de Minas y Energía, Ambiente, Agricultura, Vivienda y Salud, con apoyo de otras entidades nacionales, debido a los posibles efectos sobre el suministro de agua potable, los ecosistemas, la producción de alimentos, la movilidad y los servicios esenciales.
La declaratoria estuvo acompañada de cuestionamientos del Gobierno nacional a la preparación adelantada durante la administración del expresidente Gustavo Petro. Según Colombia.com, el ministro de Ambiente, Fabio Arjona Hincapié, sostuvo que las alertas climáticas eran conocidas desde meses atrás, pero consideró que no se adoptaron medidas suficientes en los territorios más vulnerables.
El funcionario cuestionó la falta de identificación de fuentes alternativas de abastecimiento de agua y de coordinación con las corporaciones autónomas regionales, entre otros aspectos que, a su juicio, debieron atenderse antes de la consolidación del fenómeno.
Por su parte, la ministra de Minas y Energía, María Nohemí Arboleda Arango, expresó preocupación por la capacidad de respaldo del sistema energético y criticó decisiones de la administración anterior relacionadas con la disponibilidad de generación térmica, gas y combustibles.
Estas afirmaciones corresponden a señalamientos de los actuales funcionarios y no constituyen, por sí mismas, una verificación independiente de las responsabilidades atribuidas al gobierno anterior.
Aunque El Niño suele asociarse con temperaturas más elevadas y una reducción de las lluvias, el Ideam advirtió que las condiciones pueden variar según la región y la época del año. Por esa razón, la preparación debe contemplar tanto los efectos de la disminución de precipitaciones como las emergencias que todavía podrían presentarse durante la temporada lluviosa.
Entre las recomendaciones divulgadas por el Ideam y la UNGRD se encuentran utilizar eficientemente el agua y la energía, evitar quemas y fogatas en zonas con vegetación, reportar oportunamente los incendios y atender las orientaciones de las autoridades locales.
Con la confirmación del fenómeno, el país entra en una etapa de preparación frente a un escenario climático que podría mantenerse durante varios meses. La evolución de las temperaturas y las precipitaciones determinará el alcance de sus efectos en las distintas regiones colombianas.
Este artículo incluye datos e información recopiladas a partir de los reportes originales publicados por las agencias de noticias de Canal 1 y Colombia.com.
A.U.
