Identifican a Miguel Antonio, vendedor de colchones asesinado en Pivijay
Un especialista forense citado por el medio confirmó que, una vez establecida su identidad, se determinó que la muerte se produjo como consecuencia de heridas causadas por disparos.

Magdalena, Colombia, 9 agosto de 2026.- Miguel Antonio Cuesta, un comerciante oriundo de Sabanalarga, Atlántico, que se dedicaba a la venta de colchones en Magdalena, fue identificado como el hombre encontrado muerto con heridas de arma de fuego en zona rural de Pivijay. Las autoridades investigan las circunstancias del homicidio y buscan establecer quiénes participaron en el crimen.
La identificación se produjo después de que el cuerpo permaneciera durante más de 24 horas en las instalaciones de Medicina Legal. De acuerdo con información publicada por El Heraldo y el Diario del Magdalena, la víctima no portaba documentos personales cuando fue encontrada, por lo que fue necesario realizar cotejos dactilares para establecer plenamente su identidad.
El cuerpo fue encontrado en la vía Pivijay-Canoas
La Policía Judicial fue alertada en horas de la tarde del jueves sobre la presencia de un cadáver a un costado de la carretera que comunica al municipio de Pivijay con el corregimiento de Canoas, en inmediaciones de la entrada a una finca.
Según el Diario del Magdalena, el hallazgo se produjo a la altura de la finca Santa Marta. Funcionarios judiciales que acudieron al sitio encontraron a la víctima vestida con jean, buzo azul y botas negras.
Posteriormente, los procedimientos forenses determinaron que Cuesta presentaba varias lesiones ocasionadas con arma de fuego. Un especialista forense citado por el medio confirmó que, una vez establecida su identidad, se determinó que la muerte se produjo como consecuencia de heridas causadas por disparos.
Miguel Antonio Cuesta se dedicaba a vender colchones
Las primeras averiguaciones permitieron establecer que Miguel Antonio Cuesta era oriundo de Sabanalarga, Atlántico, y se dedicaba a comercializar colchones en territorio del Magdalena.
Este aspecto es ahora una de las líneas de indagación de los investigadores, quienes buscan reconstruir los movimientos que realizó el comerciante antes de ser asesinado.
El Heraldo informó que las autoridades intentan establecer si Cuesta residía permanentemente en Magdalena o si se desplazaba con frecuencia desde Atlántico hacia diferentes municipios para desarrollar su actividad comercial.
Los investigadores también buscan determinar cuáles fueron sus últimos recorridos, con quiénes tuvo contacto y qué ocurrió durante las horas anteriores al homicidio.
Policía y Fiscalía investigan el móvil
Un grupo de investigadores de la Policía Nacional y de la Fiscalía adelanta las pesquisas para establecer las circunstancias de tiempo, modo y lugar en las que ocurrió el crimen.
Entre las diligencias previstas está el contacto con los familiares de Miguel Antonio Cuesta. Las autoridades buscan determinar, entre otros aspectos, si el comerciante había recibido amenazas o había informado sobre alguna situación que pudiera estar relacionada con su posterior asesinato.
Los investigadores también verifican información relacionada con la víctima en los sistemas judiciales como parte de las labores destinadas a construir su contexto y esclarecer el móvil del homicidio.
Hasta el momento, las autoridades no han informado públicamente sobre capturas ni han establecido de manera oficial quiénes serían los responsables. Tampoco se conoce una hipótesis definitiva sobre las razones por las cuales fue asesinado.
El caso permanece bajo investigación de las autoridades judiciales, que buscan reconstruir las últimas horas de Miguel Antonio Cuesta y determinar quién ordenó o ejecutó el ataque que terminó con su vida en la zona rural de Pivijay.
Con información del Diario del Magdalena y El Heraldo.
A.U.
