Incendios forestales golpean al campo colombiano: 328 municipios en alerta
Incendios forestales en Colombia mantienen 328 municipios en alerta. Boyacá, Tolima y Valle del Cauca registran daños ambientales y agropecuarios.

COLOMBIA, 23 de septiembre de 2026 – Los incendios forestales mantienen en alerta a cientos de municipios colombianos y han dejado importantes afectaciones en zonas rurales, cultivos, pasturas y ecosistemas. Boyacá, Tolima y Valle del Cauca se encuentran entre los departamentos que enfrentan las consecuencias de las conflagraciones, mientras productores y comunidades esperan apoyo para recuperar sus actividades.
Según el balance del Instituto de Hidrología, Meteorología y Estudios Ambientales (Ideam), recogido por Colombia.com , con corte al 20 de septiembre había 328 municipios bajo algún nivel de alerta por incendios de cobertura vegetal: 73 en alerta roja, 102 en naranja y 153 en amarilla.
La región Andina concentraba la mayor cantidad de municipios en riesgo, con 242, seguida por la región Caribe, con 71. Las alertas corresponden a condiciones que favorecen la aparición o propagación de incendios y no significan que todos esos municipios tengan conflagraciones activas.
El panorama coincide con las emergencias descritas por CONtexto Ganadero , que documentó las afectaciones en Boyacá, Tolima y Valle del Cauca, donde la vegetación seca, las altas temperaturas, los vientos y las dificultades de acceso han complicado las labores de los organismos de socorro.

Villa de Leyva: cientos de hectáreas afectadas y comunidades evacuadas
Uno de los incendios que ha concentrado la atención de las autoridades comenzó el sábado 19 de septiembre en el cerro San Marcos, en Villa de Leyva, Boyacá.
De acuerdo con el balance publicado por CONtexto Ganadero, el lunes 21 de septiembre la emergencia había afectado cerca de 290 hectáreas de cobertura vegetal y se encontraba controlada aproximadamente en un 50 %. Sin embargo, los fuertes vientos mantenían el riesgo de reactivaciones y de aparición de nuevos focos.
Más de 400 personas, entre bomberos, integrantes de la Defensa Civil, habitantes y voluntarios, participaban en las operaciones. Cuatro helicópteros habían realizado alrededor de 170 descargas, equivalentes a unos 240.000 litros de agua.
La emergencia llevó a las autoridades municipales a declarar la calamidad pública, suspender las clases presenciales y evacuar sectores cercanos a las llamas.
Posteriormente, Colombia.com recogió un nuevo balance que situaba el control del incendio en un 75 %. Ambas cifras corresponden a momentos diferentes de la atención de la emergencia.
Las autoridades también investigan su origen. Una de las hipótesis contempla que el fuego pudo haber sido provocado, aunque esa posibilidad todavía debe establecerse mediante las investigaciones correspondientes.
La Gobernación de Boyacá ofreció una recompensa de hasta 45 millones de pesos por información que permita esclarecer cómo comenzó la conflagración e identificar a eventuales responsables.

Tolima: pérdidas agropecuarias y ayudas que aún no llegan a todos los afectados
En Tolima, las consecuencias de los incendios van más allá de las hectáreas consumidas por las llamas.
CONtexto Ganadero recogió el balance presentado por el Gobierno nacional a finales de agosto, que entonces contabilizaba más de 50.000 hectáreas afectadas, de las cuales cerca de 28.000 correspondían a áreas agropecuarias.
Ese reporte identificaba 2.660 productores afectados, pérdidas estimadas en 134.000 millones de pesos y aproximadamente 163.000 animales en riesgo por la falta de alimento y agua. Para ese momento, las afectaciones se extendían a 23 municipios y 507 veredas.
Ante la magnitud de los daños, el Gobierno anunció un plan especial de recuperación que incluía 343 subsidios de hasta 65 millones de pesos para vivienda rural y 7.000 millones de pesos destinados a recuperar cultivos y unidades productivas.
También anunció la entrega de 5.000 toneladas de heno y 5.000 toneladas de tamo de arroz, además de 2.000 millones de pesos para adquirir 80.000 pacas de pastos Mombasa y Angleton.
Las medidas financieras contemplaban un alivio de tres meses en las amortizaciones de créditos y un programa de compra de cartera para pequeños y medianos productores.
Sin embargo, el balance posterior publicado por El Universal recoge las preocupaciones de la Defensoría del Pueblo sobre las dificultades que enfrentan los damnificados para acceder a esos apoyos.
Según la entidad, los incendios registrados desde el 1 de agosto habían afectado más de 60.000 hectáreas y perjudicado a más de 5.500 productores de 1.182 veredas, distribuidas en 25 municipios.
La Defensoría también reportó pérdidas superiores a 75.000 toneladas de alimentos y 290.000 toneladas de pasturas, con consecuencias para los cultivos, la ganadería y los ingresos de las familias campesinas.

Durante sus visitas a las zonas afectadas, el organismo encontró dificultades para acceder a agua potable, recuperar acueductos rurales y atender las viviendas perjudicadas.
Asimismo, advirtió que algunos habitantes habían iniciado trámites bancarios sin tener certeza sobre la entrega de los recursos anunciados. Otros enfrentaban obstáculos por el agotamiento de los fondos disponibles o por la falta de establecimientos autorizados para adquirir determinados insumos.
La Defensoría solicitó agilizar las ayudas y garantizar que sean suficientes y accesibles para las comunidades que necesitan recuperar sus medios de subsistencia.
Valle del Cauca: incendios en Cali y Buga afectan viviendas y ecosistemas
El Valle del Cauca también enfrenta las consecuencias de las emergencias forestales.
Según CONtexto Ganadero, el incendio registrado el 17 de septiembre en Altos de Menga, en Cali, consumió más de 70 hectáreas de vegetación y dejó cinco viviendas afectadas.
Durante la atención de la emergencia, dos bomberos resultaron lesionados y una adulta mayor recibió asistencia por inhalación de humo.
En la zona rural alta de Guadalajara de Buga, específicamente en el sector La Mesa–Río Loro, otro incendio había afectado más de 1.000 hectáreas de vegetación en el área del Parque Nacional Natural Las Hermosas.
Para el domingo 20 de septiembre, esta emergencia llevaba cerca de 50 días con sucesivas reactivaciones. Las condiciones del terreno, los vientos y las dificultades para llegar a los focos habían complicado las labores de los organismos de socorro.
Aunque los bomberos lograron reducir las llamas en determinados momentos, la aparición de nuevos focos impidió dar por terminada la emergencia. Ante esta situación, las autoridades departamentales solicitaron apoyo aéreo para intervenir los sectores de difícil acceso.
Las afectaciones en Buga también representan una amenaza para los ecosistemas del área protegida, mientras las pérdidas de vegetación y los daños en las zonas rurales evidencian las consecuencias ambientales de los incendios prolongados.
El campo enfrenta las consecuencias después de las llamas
La atención de las emergencias no termina cuando los bomberos logran controlar el fuego. Los daños en las pasturas, los cultivos, las fuentes de agua y la infraestructura rural pueden prolongar las dificultades económicas de los productores.
En Tolima, la pérdida de áreas agropecuarias compromete la alimentación de miles de animales y la recuperación de las actividades agrícolas. En Boyacá, las llamas han afectado zonas rurales y generado evacuaciones preventivas. En Valle del Cauca, las reactivaciones de los incendios mantienen la presión sobre los ecosistemas y los organismos de socorro.
A las consecuencias económicas y ambientales se suma la investigación sobre el origen de algunas conflagraciones.
El Gobierno anunció un grupo especial de la Fuerza Pública para investigar los incendios del Tolima y ofreció una recompensa de hasta 50 millones de pesos por información que permita identificar y capturar a los responsables, en caso de establecerse que fueron provocados.
Mientras avanzan las investigaciones, las autoridades enfrentan el desafío de controlar las emergencias que continúan activas y garantizar la atención de las familias que han perdido cultivos, pasturas, viviendas o fuentes de ingresos.
Este artículo incluye datos e información recopilados a partir de los reportes originales publicados por las agencias de noticias Contexto Ganadero, Colombia.Com y El Universal.
A.U.
