Tolima entre llamas y cenizas: más de 20.000 hectáreas afectadas por incendios
Más de 20.000 hectáreas han sido afectadas por incendios forestales en Tolima, con daños en cultivos y pastizales mientras Colombia mantiene varios focos activos.

TOLIMA, COLOMBIA 24 de agosto de 2026 – Más de 20.000 hectáreas de vegetación, bosques, pastizales y cultivos han sido afectadas por los incendios forestales registrados durante agosto en Tolima, departamento que concentra buena parte de las emergencias que enfrenta Colombia por cuenta de las altas temperaturas y las condiciones de sequía.
Según información publicada por LatinAmerican Post, con base en reportes de las autoridades, los incendios han golpeado cultivos de café, plátano y aguacate, además de extensas áreas de pastos utilizados para la ganadería. Las afectaciones representan un impacto adicional para productores rurales que deberán afrontar la recuperación de terrenos y cultivos una vez sean extinguidos los focos.
Uno de los episodios de mayor riesgo se presentó en Gualanday, jurisdicción de Coello, donde bomberos, organismos de socorro y autoridades lograron controlar un incendio antes de que alcanzara un gasoducto. La zona permaneció bajo vigilancia ante la posibilidad de que las altas temperaturas y los vientos pudieran reactivar las llamas.
El presidente Abelardo De la Espriella aseguró, en declaraciones recogidas por EFE y citadas por LatinAmerican Post, que la intervención permitió proteger infraestructura estratégica y evitar una emergencia de mayores proporciones.
El panorama nacional, aunque muestra una reducción de las emergencias, continúa bajo seguimiento. La Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo de Desastres (UNGRD) reportó diez incendios activos y siete controlados, mientras otros 75 habían sido extinguidos durante los siete días anteriores. En Tolima se registraban emergencias en municipios como Suárez, San Luis, Armero, Coello y Guamo, además de incendios reportados en Nariño y Caldas.
La situación en Tolima había alcanzado un punto crítico el 13 de agosto, cuando el departamento declaró la calamidad pública y contabilizaba 38 incendios activos distribuidos en 16 municipios. Desde entonces, los organismos de emergencia han logrado controlar buena parte de los focos, aunque persiste el riesgo de reactivación.
Las condiciones meteorológicas han dificultado las operaciones. En algunos de los municipios más afectados se han registrado temperaturas superiores a los 40 grados Celsius que, combinadas con la sequía y la vegetación seca, favorecen la rápida propagación de las llamas.
La gobernadora del Tolima, Adriana Magali Matiz, entregó información a las autoridades judiciales sobre la posible intervención de “manos criminales” en algunos focos. Sin embargo, hasta el momento se trata de una hipótesis que deberá ser establecida mediante las investigaciones correspondientes.
Más allá de las causas que determinen las autoridades, el impacto de los incendios se extiende al sector rural. La pérdida de cultivos y pastizales puede afectar los ingresos de agricultores y ganaderos incluso después de controlar las llamas, debido al tiempo necesario para recuperar las áreas productivas.
La atención se concentra ahora no solo en extinguir los incendios que permanecen activos, sino también en evitar nuevos focos y evaluar los daños ocasionados en las comunidades rurales, la producción agropecuaria y la infraestructura de las zonas afectadas.
Con información de LatinAmerican Post
A.U.
