Inflación en Colombia se acelera y El Niño amenaza con encarecer aún más los alimentos
La inflación colombiana llegó a 6,24% en agosto, máximo de 25 meses. Alimentos y servicios presionan los precios y El Niño podría profundizar las alzas.

Bogotá, 15 de septiembre de 2026 – La inflación en Colombia volvió a acelerarse en agosto y alcanzó el 6,24% anual, su nivel más alto en 25 meses, mientras los alimentos registran fuertes presiones incluso antes de que comiencen a sentirse plenamente los efectos del Fenómeno de El Niño.
Según información publicada por Bloomberg Línea, el Índice de Precios al Consumidor (IPC) completó seis meses consecutivos de aceleración durante 2026. El resultado también superó las expectativas del mercado, que proyectaban una inflación anual de 6,10% y una variación mensual de 0,29%, frente al 0,39% finalmente registrado.
Los alimentos fueron uno de los principales focos de presión. Su variación mensual alcanzó el 0,71%, más del doble del 0,3% esperado y muy por encima del comportamiento cercano a 0% que suele observarse durante esta época del año. Con ello, su inflación anual pasó del 5,96% en julio al 6,12% en agosto.
Un análisis de ANIF señala que las carnes y las frutas explicaron conjuntamente el 62% de la variación anual del grupo de alimentos. La carne fue el producto con mayor aporte, con 1,9 puntos porcentuales, seguida por las frutas frescas, con 1,2 puntos, y la leche y sus derivados, con 0,94 puntos. El azúcar y sus derivados fueron los únicos que restaron presión, con -0,20 puntos.
Los servicios continúan siendo otro de los principales motores de la inflación. Junto con los alimentos explicaron el 73% de la variación anual del IPC en agosto. Los servicios aportaron 3,34 puntos porcentuales y registraron una inflación anual de 7,2%, impulsados principalmente por las comidas fuera del hogar y los arrendamientos.
El Banco de Bogotá encontró además que los servicios diferentes a los arrendamientos aumentaron 0,50% durante agosto y alcanzaron una inflación anual de 9,3%, la más alta desde comienzos de 2024.
Entre las razones aparece el efecto persistente del ajuste del salario mínimo sobre actividades intensivas en mano de obra, como servicio doméstico, seguridad, peluquería y cuidado infantil. Varios de estos servicios ya presentan incrementos anuales superiores al 10%.
El escenario preocupa especialmente por la llegada de El Niño. ANIF advierte que los precios de los alimentos parten de niveles relativamente elevados antes de que se manifiesten plenamente las consecuencias del fenómeno climático, que se anticipa fuerte y tendría mayor impacto sobre los productos perecederos.
La situación también complica las decisiones del Banco de la República. La persistencia de la inflación coincide con los efectos económicos derivados del reciente terremoto, aumentando la dificultad para definir la política monetaria mientras la meta de inflación del Emisor vuelve a alejarse.
En el contexto regional, Colombia registra una inflación superior a la de las principales economías latinoamericanas que no atraviesan o vienen de episodios de alta inflación como Venezuela y Argentina. En agosto, Honduras registró 6,2%; Perú, 4,44%; Brasil, 4,22%; Chile, 4,1%; México, 3,26%; Ecuador, 1,12%, y Costa Rica presentó una variación negativa de 0,17%.
El panorama colombiano también tiene un componente fiscal. Bank of America advirtió que la nueva administración reveló una situación fiscal más débil de la reportada anteriormente después de revisar el presupuesto de 2027 e incorporar gastos omitidos equivalentes al 2,9% del PIB.
Sin medidas adicionales, el banco calcula que el déficit podría alcanzar el 9,4% del PIB en 2027, incluido un déficit primario del 4,5%. El Gobierno, sin embargo, contempla un ajuste fiscal que podría compensar parcialmente ese deterioro.
Con información de Bloomberg Línea
A.U.
