Irán contraataca tras ofensiva de EE. UU. y apunta a buques militares y petroleros
Irán anunció ataques contra un portaaviones, un destructor y varias embarcaciones tras la ofensiva de EE. UU. contra tres petroleros iraníes.

IRÁN / ESTADOS UNIDOS 6 de septiembre de 2026 – Irán anunció una nueva serie de ataques contra embarcaciones vinculadas a Estados Unidos, entre ellas un portaaviones y un destructor de la Armada estadounidense, en respuesta a la ofensiva ejecutada por Washington contra tres petroleros iraníes, en una nueva escalada militar alrededor del estratégico estrecho de Ormuz.
La Guardia Revolucionaria Islámica de Irán (CGRI) afirmó que atacó tres petroleros que transitaban por “rutas no autorizadas” en el estrecho y otras tres embarcaciones relacionadas con Estados Unidos en diferentes zonas.
La Fuerza Aeroespacial de la Guardia Revolucionaria aseguró además haber lanzado misiles balísticos contra un portaaviones y un destructor estadounidenses, acciones que Teherán presentó como represalia por los ataques contra tres petroleros iraníes ejecutados horas antes.
Según informó DW, el Comando Central de Estados Unidos (CENTCOM) confirmó que un portaaviones y un destructor lanzamisiles de su Armada fueron blanco de múltiples ataques iraníes. Washington sostuvo que ambas embarcaciones lograron evadirlos y que ningún integrante de las fuerzas estadounidenses resultó herido.
El intercambio de fuego había comenzado después de que fuerzas iraníes lanzaran misiles balísticos contra dos buques de guerra estadounidenses que patrullaban aguas de la región. Posteriormente, el Ejército de Estados Unidos respondió atacando tres petroleros iraníes.
Las embarcaciones iraníes fueron atacadas en las proximidades de la isla de Jarg, principal centro de exportación petrolera de Irán. Estados Unidos afirmó que dos de los buques quedaron inutilizados permanentemente y otro fue destruido.
Teherán condenó posteriormente la ofensiva contra sus embarcaciones comerciales en el golfo Pérsico y el mar de Omán. El Ministerio de Exteriores iraní calificó las acciones estadounidenses como una violación de la Carta de Naciones Unidas y las consideró un “crimen de guerra”.
DW señaló que la radiotelevisión estatal iraní IRIB difundió además una advertencia de la Armada iraní dirigida a los barcos que navegan por el golfo Pérsico y las inmediaciones del estrecho de Ormuz. Teherán advirtió que aquellas embarcaciones que intenten utilizar rutas marítimas que considere no autorizadas podrían ser atacadas.
La escalada continuó este domingo, cuando la Guardia Revolucionaria informó de un ataque contra un vehículo naval no tripulado estadounidense que, según la versión iraní, intentaba ingresar en aguas que Teherán considera bajo su protección en el estrecho de Ormuz.
Las autoridades iraníes sostuvieron que el dron naval fue atacado cuando pretendía entrar en esa zona. Teherán insiste en que mantiene el control de esta estratégica vía marítima, uno de los principales puntos de tránsito energético del planeta.
El presidente del Parlamento iraní, Mohamad Baqer Qalibaf, advirtió además a Washington que cualquier nueva ofensiva contra territorio o intereses iraníes recibirá una respuesta “más rápida, más fuerte y más dolorosa”.
La sucesión de ataques se produce después de que Estados Unidos ejecutara durante la última semana sus bombardeos más intensos contra Irán en más de un mes. De acuerdo con las autoridades iraníes, esas operaciones causaron al menos 19 muertos, entre ellos cuatro personas durante una boda.
Teherán respondió posteriormente con ataques contra objetivos que identificó como instalaciones militares estadounidenses en Kuwait, Jordania, Arabia Saudí y Emiratos Árabes Unidos.
El estrecho de Ormuz se ha convertido en uno de los principales escenarios de presión desde el inicio de la guerra el pasado 28 de febrero. Irán bloqueó esta vía y comenzó a exigir autorización para el tránsito de embarcaciones, una medida que ha afectado gravemente las exportaciones de petróleo que normalmente utilizan este corredor marítimo.
Estados Unidos, por su parte, estableció un cerco sobre puertos y embarcaciones iraníes y durante las últimas semanas consiguió restablecer parcialmente el tráfico comercial mediante una ruta meridional próxima a Omán.
El control de Ormuz tiene una dimensión estratégica que trasciende el enfrentamiento militar. Cualquier interrupción prolongada del tráfico por esta zona puede repercutir sobre el suministro mundial de hidrocarburos y provocar fuertes movimientos en los precios internacionales del petróleo.
Los últimos acontecimientos muestran además una dinámica de acción y represalia cada vez más directa: ataques iraníes contra unidades estadounidenses fueron seguidos por la ofensiva de Washington contra petroleros de Irán y, posteriormente, por nuevas acciones anunciadas por Teherán contra embarcaciones y unidades militares relacionadas con Estados Unidos.
Pese a la intensidad de los ataques anunciados por Irán contra el portaaviones y el destructor, Estados Unidos aseguró que sus unidades evitaron los proyectiles y que no se registraron bajas entre su personal.
La situación mantiene al estrecho de Ormuz y las aguas del golfo Pérsico como uno de los principales focos de la confrontación entre Washington y Teherán, mientras ambos países intercambian ataques contra objetivos militares y marítimos y crece el riesgo de una escalada todavía mayor.
Con información de DW y El Nuevo Herald.
A.U.
