Líder social de Itagüí murió durante intento de robo en Medellín: CORPADES exige esclarecer el caso
En ese contexto, CORPADES deja planteado un interrogante dirigido al Gobierno nacional y a la opinión pública: ¿Hasta cuándo se seguirá enviando este mensaje?

Medellín, Colombia, 12 octubre de 2026.- La muerte de Juan Esteban Urán Cano, de 36 años y presidente de la Junta de Acción Comunal (JAC) del barrio Artex, en Itagüí, ha generado preocupación entre organizaciones sociales y líderes comunitarios. El hombre perdió la vida durante un intento de hurto registrado en la avenida La Playa, en el centro de Medellín, pese a que, de acuerdo con la información conocida, no tenía ninguna relación con el hecho delictivo.
La Corporación para la Paz y el Desarrollo Social (CORPADES) denunció públicamente el caso a través de su cuenta oficial en X y solicitó a las autoridades esclarecer las circunstancias en las que murió el dirigente comunitario, quien habría sido alcanzado por uno de los disparos realizados por un agente del Cuerpo Técnico de Investigación (CTI) de la Fiscalía durante su intervención frente a los señalados asaltantes.
La organización también expresó preocupación por el manejo inicial de la información y cuestionó la posibilidad de que se estuvieran presentando versiones que desviaran la atención sobre las circunstancias reales del fallecimiento. CORPADES insistió en que Urán Cano era una persona ajena al intento de robo y reclamó una investigación que permita establecer las responsabilidades correspondientes.
El periodista Santiago Olivares, del diario El Colombiano, documentó que el líder social era una de las dos personas fallecidas durante el enfrentamiento registrado hacia las 4:00 de la tarde del viernes, en la calle 52, avenida La Playa, con carrera 43, Girardot.
El episodio comenzó cuando un hombre fue abordado por un presunto delincuente que intentaba apoderarse del dinero que acababa de retirar de una entidad bancaria. Un agente del CTI que advirtió lo sucedido intervino con su arma de dotación y, en medio del intercambio de disparos, resultaron heridos tanto el señalado asaltante como Urán Cano, quien transitaba por el sector.
Ambos fueron trasladados al Hospital San Vicente Fundación, donde fallecieron antes de recibir atención médica, de acuerdo con lo publicado por El Colombiano.
Durante los mismos hechos también resultó lesionado un hombre de 27 años, quien había retirado 27 millones de pesos junto con su hermano para comprar un vehículo. El herido fue llevado a la Clínica CES, donde recibió atención por una lesión en el pecho.
El otro fallecido, señalado de participar en el intento de hurto, no portaba documentos de identidad. Las primeras informaciones indicaban que tendría entre 20 y 25 años. Testigos citados por El Colombiano relataron que, durante su traslado al centro asistencial, habría manifestado que era de Manrique, en el nororiente de Medellín, y pronunciado unas palabras dirigidas a su madre: “Díganle a mi mamá que me perdone por lo que hice”.
La muerte de Urán Cano ha causado especial consternación por las circunstancias que lo llevaron al centro de Medellín. De acuerdo con testimonios de sus allegados recogidos por el mismo periódico, el presidente de la JAC había salido a comprar regalos destinados a una actividad infantil que se realizaría al día siguiente en el barrio Artex.
Su ausencia comenzó a generar inquietud entre las personas cercanas, quienes posteriormente conocieron que había resultado involucrado, de manera accidental, en el episodio armado.
Tras conocerse su fallecimiento, diferentes Juntas de Acción Comunal de Itagüí expresaron mensajes de solidaridad con su familia y destacaron su compromiso con el trabajo comunitario. Desde la JAC de Santa María n.º 2 lo recordaron como una persona alegre, comprometida y dedicada al bienestar de su comunidad.
En relación con la actuación del funcionario del CTI, se conoció que el agente se puso a disposición de las autoridades y entregó su arma de dotación para las investigaciones. Este procedimiento permitirá avanzar en el esclarecimiento de la secuencia de los disparos y determinar las circunstancias en las que resultó herido mortalmente el dirigente social.
El intento de hurto no se consumó. Uno de los hombres que había retirado el dinero regresó a la entidad financiera para consignarlo nuevamente, mientras las autoridades iniciaron la revisión de las cámaras de seguridad del sector con el propósito de reconstruir los hechos y establecer si otras personas participaron en la acción delictiva.
CORPADES reiteró la necesidad de esclarecer lo sucedido y establecer con transparencia las circunstancias en las que murió Juan Esteban Urán Cano, un líder social reconocido por su trabajo comunitario en el municipio de Itagüí.
En la comuna 10 (La Candelaria), centro de Medellín, donde fue abatido un señalado fletero y murió el líder social Juan Esteban Urán Cano, se han registrado 43 muertes violentas durante 2026, cinco menos que en el mismo periodo del año anterior.
En el balance general de Medellín, la cifra asciende a 202 homicidios, lo que representa una reducción de 71 casos frente al mismo periodo de 2025.
Durante los primeros doce días de octubre se han contabilizado tres homicidios en la ciudad. Esta cifra contrasta con lo ocurrido en septiembre, cuando fueron asesinadas siete personas, identificadas por El Colombiano como Cleider Velasco, Ómar Alexis Ayala, Michelle Vanessa Torres, Esteban Ramírez, Jhon Kevin Murillo, David Mesa y Jhon Aris Castro.
Con estos siete casos, septiembre de 2026 se convirtió en el mes con menos homicidios de Medellín en los últimos 50 años, un registro histórico que se produjo un mes después de la disolución de la mesa de paz urbana que funcionaba en la cárcel de Itagüí.
Otro indicador relevante es que Medellín acumula 156 días sin muertes violentas durante 2026, es decir, 35 días más que en el mismo periodo del año anterior.
En el Valle de Aburrá, las cifras también muestran una disminución. Con corte al 7 de octubre de 2026, la subregión registraba 276 homicidios, frente a los 342 contabilizados durante el mismo periodo de 2025. Esto representa 66 casos menos, equivalentes a una reducción del 19,3 %.
Frente a este comportamiento de los indicadores de violencia, CORPADES plantea una reflexión que va más allá de las estadísticas. Para la organización, la reducción de homicidios, los 156 días sin muertes violentas en Medellín y los registros excepcionalmente bajos de septiembre y de los primeros doce días de octubre podrían constituir un mensaje de las estructuras armadas organizadas ilegales que operan en Medellín y el Valle de Aburrá al presidente Abelardo de la Espriella.
Desde esta perspectiva, CORPADES considera que dichas estructuras podrían estar manifestando, a través de la disminución de la violencia homicida, su disposición a mantener conversaciones que conduzcan a un eventual proceso de sometimiento a la justicia.
Sin embargo, la organización advierte que esta interpretación debe examinarse en el contexto de las dinámicas de violencia y control territorial que persisten en la ciudad y su área metropolitana. La disminución de los homicidios, aunque significativa, no permite por sí sola establecer las causas de este comportamiento ni garantizar que la tendencia se mantenga.
En ese contexto, CORPADES deja planteado un interrogante dirigido al Gobierno nacional y a la opinión pública: ¿Hasta cuándo se seguirá enviando este mensaje?
A.U.
Nota de redacción: Este artículo de Análisis Urbano incluye información de la investigación periodística realizada por Santiago Olivares y publicada en El Colombiano, así como la denuncia pública y el análisis de CORPADES y datos estadísticos del Sistema de Información para la Seguridad y la Convivencia (SISC). Los testimonios y detalles obtenidos por el periodista se atribuyen exclusivamente a la labor informativa de ese medio de comunicación.
