Internacional

Maricarmen recuperará su hogar tras el desalojo que desató protestas por la vivienda en España

Maricarmen Abascal, de 87 años, podrá regresar a la vivienda donde vivió durante unos 70 años tras un acuerdo alcanzado después de su desalojo y las protestas en España.

Laura P 4 min de lectura
Maricarmen recuperará su hogar tras el desalojo que desató protestas por la vivienda en España

MADRID, ESPAÑA, 29 de septiembre de 2026 – Maricarmen Abascal, la jubilada de 87 años cuyo desalojo desencadenó protestas por el acceso a la vivienda en Madrid y otras ciudades españolas, podrá regresar al apartamento del barrio de Retiro donde vivió durante unos 70 años, después de alcanzar un acuerdo con la empresa propietaria del inmueble.

La solución llega menos de una semana después del desahucio ejecutado el 23 de septiembre y tras varios días de movilizaciones que convirtieron el caso de Maricarmen en uno de los símbolos del debate sobre los precios del alquiler y el acceso a una vivienda en España.

De acuerdo con DW, la representación de Maricarmen y Urbagestión alcanzaron el acuerdo durante una negociación desarrollada el lunes 28 de septiembre. En las conversaciones intervino como mediadora la Empresa Municipal de la Vivienda y Suelo de Madrid (EMVS).

La abogada de la mujer, Beatriz Duro, aseguró que durante las conversaciones existió “buena voluntad por ambas partes” y expresó su deseo de que lo ocurrido contribuya a cambiar el debate alrededor de la vivienda.

Maricarmen aceptó posteriormente las condiciones y podrá regresar al apartamento de la calle Alcalde Sainz de Baranda cuando reciba el alta del Hospital Gregorio Marañón, donde permanece ingresada después del desalojo.

AS detalló que el acuerdo contempla un nuevo contrato de alquiler por ocho años. La cantidad que deberá pagar mensualmente no podrá superar el 30 % de sus ingresos, lo que situaría el alquiler alrededor de los 500 euros, mientras la EMVS supervisará el cumplimiento de lo pactado.

La cifra se aproxima a lo que Maricarmen pagaba anteriormente por su vivienda.

El conflicto se había originado después de que el inmueble cambiara de propietario. Según el Sindicato de Inquilinas e Inquilinos de Madrid, la empresa propietaria planteó elevar el alquiler desde unos 500 hasta 2.650 euros mensuales, un incremento del 275 %.

La disputa terminó en los tribunales y llegó hasta el Tribunal Supremo, que falló a favor de la propiedad. Finalmente, el pasado 23 de septiembre se ejecutó el desahucio.

Maricarmen, quien utiliza silla de ruedas, fue retirada de la vivienda en camilla y trasladada en ambulancia. En los alrededores del edificio se encontraban activistas que intentaban impedir el procedimiento y que fueron desalojados por agentes policiales.

El episodio generó una amplia reacción social.

BBC News Mundo recogió cómo el caso impulsó movilizaciones contra la situación de la vivienda, mientras cientos de personas permanecieron en la Puerta del Sol de Madrid y las protestas se extendieron a diferentes puntos de España.

En Madrid, los manifestantes instalaron alrededor de un centenar de tiendas de campaña en la Puerta del Sol. Las movilizaciones también llevaron consignas como “Ni una Maricarmen más” y exigieron nuevas medidas para proteger a personas vulnerables frente a los desalojos.

La noticia de que la mujer podrá regresar a su apartamento fue celebrada entre quienes permanecían movilizados.

El acuerdo, sin embargo, no puso fin a las reivindicaciones sobre el problema de la vivienda. Los colectivos participantes han insistido en que el caso de Maricarmen representa una situación más amplia relacionada con los precios del alquiler y las dificultades que enfrentan numerosas personas para mantener o conseguir una vivienda.

El episodio también adquirió dimensión política. El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, había calificado el desalojo como una “tragedia social” y anunció que su Ejecutivo trabajaba en nuevas medidas sobre vivienda.

Este martes, el Consejo de Ministros aprobó el paquete conocido públicamente como “decreto Maricarmen”, finalmente articulado en dos decretos después de las negociaciones entre PSOE y Sumar. Las medidas deberán continuar ahora su trámite correspondiente en el Congreso.

El caso de Maricarmen se convirtió así en un detonante de una movilización que trascendió su situación individual y volvió a situar en el centro del debate público español las dificultades de acceso a la vivienda.

Para ella, entretanto, el conflicto tiene un desenlace concreto: después de haber sido desalojada de la casa en la que pasó aproximadamente siete décadas, podrá regresar como arrendataria cuando su estado de salud le permita abandonar el hospital.

Este artículo incluye datos e información recopilada a partir de los reportes originales publicados por las agencias de DW, AS y BBC.

A.U.

Comentarios