Meta va a juicio en EE.UU. por presunta adicción de menores a Instagram y Facebook
Meta enfrenta en California uno de los procesos judiciales más relevantes de su historia, en medio de acusaciones de varios estados estadounidenses que sostienen que la compañía habría diseñado funciones de Instagram y Facebook para fomentar un uso compulsivo entre niños y adoles

EE.UU. 19 de agosto de 2026 – Meta enfrenta en California uno de los procesos judiciales más relevantes de su historia, en medio de acusaciones de varios estados estadounidenses que sostienen que la compañía habría diseñado funciones de Instagram y Facebook para fomentar un uso compulsivo entre niños y adolescentes.
Según información publicada por DW, la Fiscalía acusa a la compañía tecnológica de haber utilizado deliberadamente mecanismos destinados a mantener a los usuarios menores durante más tiempo dentro de sus plataformas, mientras habría priorizado sus intereses económicos por encima de la protección de los mismos.
El proceso se desarrolla en un tribunal federal de Oakland, California, y tiene su origen en una demanda presentada en 2023 por una coalición de estados. La acción judicial sostiene que Meta habría conocido los posibles riesgos que determinadas características de sus productos representaban para los menores.
Acorde con información de EFE, la demanda fue presentada por una coalición de 29 estados y acusa a Meta de diseñar e implementar en Instagram y Facebook funciones que presuntamente generan adicción entre niños y adolescentes y pueden ocasionar perjuicios físicos y mentales. Los demandantes también señalan que la empresa habría engañado al público sobre la existencia y gravedad de esos riesgos.
Entre los cuestionamientos aparecen características concebidas para prolongar la interacción de los usuarios con las aplicaciones. Los fiscales consideran que algunos de esos mecanismos fueron desarrollados para conseguir que niños y adolescentes regresaran reiteradamente a las plataformas y permanecieran conectados durante más tiempo.
Las autoridades también acusan a Meta de recopilar información personal de niños menores de 13 años sin informar adecuadamente a sus padres ni obtener su consentimiento, una conducta que, según los demandantes, vulneraría la Ley de Protección de la Privacidad Infantil en Línea de Estados Unidos, conocida como COPPA.
Meta ha calificado los señalamientos como infundados y sostiene que los fiscales no han demostrado que usuarios concretos hayan sido engañados. La tecnológica también argumenta que algunas de las dificultades señaladas en la demanda, como determinar correctamente la edad de quienes abren cuentas, constituyen problemas que afectan al conjunto de la industria digital.
La empresa asegura, además, que durante años ha desarrollado herramientas y medidas dirigidas a proteger a los adolescentes que utilizan sus servicios.
Adempas de compensaciones económicas, los estados demandantes también pretenden conseguir modificaciones en el funcionamiento de las plataformas para los usuarios menores de 18 años, incluidas algunas características relacionadas con la reproducción automática de contenidos.
El caso adquiere especial relevancia porque podría tener consecuencias para la forma en que las grandes plataformas digitales diseñan productos dirigidos o accesibles a menores.
La disputa judicial se produce, además, después de otros procesos contra Meta relacionados con la protección de niños y adolescentes.
A comienzos de agosto, un tribunal de Nuevo México ordenó a la compañía pagar 567 millones de dólares a un fondo destinado a la salud mental juvenil, después de concluir en ese proceso que determinadas prácticas de la empresa perjudicaban la salud y seguridad de los adolescentes. Meta anunció que apelaría esa decisión.
El actual juicio también forma parte de una ofensiva judicial más amplia contra otras aplicaciones como TikTok, Snapchat y YouTube, que afrontan acusaciones relacionadas con el deterioro en la salud mental de los adolescentes.
El caso contra Meta podría extenderse durante varias semanas. Entre los llamados a declarar se encuentran el director ejecutivo de la compañía, Mark Zuckerberg, y el responsable de Instagram, Adam Mosseri.
La controversia coloca nuevamente en el centro del debate la responsabilidad de las plataformas digitales frente a sus usuarios más jóvenes y hasta dónde pueden llegar las estrategias destinadas a aumentar la interacción y el tiempo de permanencia dentro de una red social.
Por ahora, los señalamientos contra Meta continúan siendo materia del proceso judicial. Los fiscales buscan demostrar que la compañía conocía los riesgos y mantuvo características que consideraban perjudiciales para los menores, mientras la empresa sostiene que las acusaciones tergiversan sus esfuerzos de protección y pretenden responsabilizarla de problemas que afectan a toda la industria tecnológica.
Con información de noticias DW
A.U.
