Murió tercera víctima del ataque en Santo Domingo de Guzmán, Barranquilla: Corpades reporta masacre
Corpades considera que la continuidad de los hechos violentos plantea un desafío inmediato para las autoridades locales y nacionales y para el recién anunciado Bloque Especial de Seguridad Urbana…

Atlántico, Colombia, 12 agosto de 2026.- La muerte de Jaime Enrique Bracamonte Herrera, de 29 años, elevó a tres el número de víctimas mortales del ataque armado ocurrido el pasado 2 de agosto en el barrio Santo Domingo de Guzmán, localidad Metropolitana de Barranquilla. Con este nuevo fallecimiento, la ONG Corpades señaló que el hecho se configura como una masacre.
Bracamonte Herrera permanecía hospitalizado desde el día del atentado debido a la gravedad de las heridas ocasionadas por arma de fuego. Su deceso fue confirmado el 11 de agosto, nueve días después del ataque.
El atentado ocurrió hacia las 5:25 de la tarde del domingo 2 de agosto en una vivienda ubicada en la calle 72 con carrera 1C, donde varias personas participaban en una reunión familiar.
De acuerdo con la información recopilada por las autoridades y divulgada por El Heraldo, varios hombres llegaron hasta el inmueble y abrieron fuego contra las personas que se encontraban allí.
Corpades indicó que los atacantes presuntamente se habrían hecho pasar por operarios de la empresa Air-e antes de ingresar al lugar. Esta circunstancia forma parte de las versiones conocidas sobre el caso y deberá ser esclarecida por los investigadores.
Tres personas murieron por el ataque
Inicialmente, el atentado dejó dos víctimas mortales: Jesús David Garavito Diete, de 33 años, y Jean Carlos Peláez Jelk, de 19. Ambos fueron trasladados a centros asistenciales, pero fallecieron como consecuencia de las heridas.
Jaime Enrique Bracamonte Herrera también fue llevado a un centro médico y permaneció internado durante nueve días. Finalmente murió debido a la gravedad de las lesiones.
En el mismo ataque resultaron heridos Tysson Enrique Fuentes Arroyo, Isabella Senegal Angulo y una adolescente de 17 años. La menor presentó una lesión en el costado izquierdo de su cuerpo y fue trasladada al Paso Nazareth.
La muerte de Bracamonte Herrera elevó a tres el número de personas asesinadas como consecuencia de un mismo episodio violento, razón por la cual Corpades reportó el caso como una masacre.
La organización escribió en su cuenta oficial de X: “Se configura masacre en Barranquilla”, al informar sobre el fallecimiento de la tercera víctima.
Hasta el momento, las autoridades no han informado públicamente sobre capturas por este ataque y tampoco han establecido los móviles que habrían originado la acción criminal.
Corpades advierte sobre la continuidad de la violencia
Corpades manifestó su preocupación por la situación de seguridad que atraviesan Barranquilla y el Atlántico ante la persistencia de los homicidios y otros hechos violentos. La organización advierte que este panorama se mantiene pese a los anuncios de fortalecimiento de las capacidades institucionales para enfrentar a las estructuras criminales que operan en la capital departamental y su área metropolitana.
Las cifras correspondientes a julio dimensionan la problemática. De acuerdo con datos de la iniciativa ciudadana Sistema Civil de Alertas Tempranas, liderada por el abogado y expersonero Arturo García Medrano, el Atlántico cerró ese mes con 105 homicidios. De ese total, 95 ocurrieron en Barranquilla y los municipios de su área metropolitana, mientras que los diez restantes se registraron en otras localidades del departamento.
El balance coincide con las cifras divulgadas por El Tiempo, según las cuales el Atlántico acumuló 712 muertes violentas durante los primeros siete meses de 2026: 607 correspondientes al primer semestre y otras 105 registradas durante julio.
Barranquilla y Soledad concentran la mayoría de los homicidios
La distribución territorial de los casos evidencia una fuerte concentración de la violencia en Barranquilla y su área metropolitana. Durante julio, Barranquilla registró 52 homicidios y Soledad, 30. A estos se sumaron siete casos en Malambo, cuatro en Puerto Colombia y dos en Galapa.
En conjunto, estos cinco municipios contabilizaron 95 de los 105 homicidios registrados en el Atlántico durante julio, equivalentes a aproximadamente el 90,5 % del total departamental.
En Barranquilla, los 52 homicidios se distribuyeron de la siguiente manera: 18 en la localidad Suroriental; 15 en Suroccidente; 15 en Metropolitana; dos en Norte-Centro Histórico y dos en Riomar.
El reporte también da cuenta de personas lesionadas en diferentes hechos violentos. En Soledad, además de los 30 homicidios, fueron contabilizadas 12 personas heridas durante el periodo analizado.
Fuera del área metropolitana se registraron los diez homicidios restantes, distribuidos entre municipios como Polonuevo, Repelón, Usiacurí, Sabanalarga, Sabanagrande y Baranoa. La ocurrencia de muertes violentas en estas localidades aumenta la preocupación por la expansión de este fenómeno hacia otras zonas del Atlántico.
Atlántico acumula 712 muertes violentas en siete meses
Según El Tiempo, el comportamiento mensual muestra que los niveles de violencia se mantuvieron elevados durante buena parte de 2026. Enero y febrero cerraron con 93 muertes violentas cada uno, mientras que marzo registró 104. En abril, la cifra volvió a superar el centenar y durante mayo y junio continuó la tendencia, hasta completar 607 muertes violentas durante el primer semestre.
Con los 105 homicidios contabilizados en julio, el acumulado ascendió a 712 muertes violentas entre enero y julio de 2026, de acuerdo con las cifras citadas por el medio.
El comportamiento territorial resulta igualmente relevante: aproximadamente nueve de cada diez homicidios registrados en julio ocurrieron en Barranquilla y su área metropolitana. Al mismo tiempo, la presencia de casos en municipios por fuera de este núcleo urbano plantea nuevas preocupaciones sobre el alcance territorial de la violencia.
Para Corpades, la persistencia de los homicidios, su elevada concentración en Barranquilla y Soledad y la aparición de casos en otros municipios mantienen encendidas las alertas sobre la situación de seguridad en el Atlántico y plantean un desafío para las estrategias institucionales destinadas a contener la violencia y combatir a las estructuras criminales.
Alertas sobre el deterioro de la seguridad en Barranquilla
En este contexto, Indepaz ha recordado la Alerta Temprana 022 de 2023 de la Defensoría del Pueblo, en la que se advierte sobre escenarios de riesgo relacionados con homicidios, desplazamientos, extorsiones, amenazas y otras formas de violencia que afectan a la población de Barranquilla.
ALERTA TEMPRANA N° 022-2023 by Análisis Urbano Medellín
Entre las estructuras mencionadas dentro del contexto territorial aparecen el Ejército Gaitanista de Colombia (EGC), Los Pepes, Nuevos Rastrojos, Los Costeños, Bloque Central Renacer, Los Papalopez, Los Vega, además de otras organizaciones criminales de carácter local.
El escenario adquiere especial relevancia tras el atentado ocurrido el 2 de agosto en el barrio Santo Domingo de Guzmán. Con la posterior muerte de Jaime Enrique Bracamonte Herrera, el ataque dejó tres víctimas mortales y Corpades lo reportó como una masacre.
Según la información de Indepaz incluida en el reporte, el caso de Santo Domingo de Guzmán corresponde a la masacre número 80 registrada en Colombia durante 2026.
Las cifras expuestas por Corpades, el Sistema Civil de Alertas Tempranas y los reportes periodísticos muestran, en conjunto, que la violencia homicida continúa siendo uno de los principales desafíos de seguridad para Barranquilla y el Atlántico, mientras las autoridades buscan reforzar sus capacidades de investigación y persecución de las estructuras responsables de estos delitos.
Bloque Especial de Seguridad Urbana y nuevos homicidios
El caso también se conoce en momentos en que las autoridades han anunciado un reforzamiento de la estrategia contra el crimen en Barranquilla.
El miércoles 5 de agosto, el alcalde Alejandro Char confirmó la llegada de más de 200 investigadores que integrarían el Bloque Especial de Seguridad Urbana, destinado a fortalecer las capacidades de investigación, inteligencia y persecución de organizaciones relacionadas con homicidios y otros delitos de alto impacto.
El anuncio se produjo antes de la posesión presidencial de Abelardo de la Espriella, ocurrida el 7 de agosto. La estrategia había sido anunciada como parte de las medidas de seguridad de su nueva administración.
El ataque de Santo Domingo de Guzmán ocurrió el 2 de agosto, cinco días antes de que De la Espriella asumiera la Presidencia, por lo que no puede atribuirse temporalmente a la ejecución de la nueva política de seguridad. No obstante, Corpades advierte que después del 7 de agosto han continuado registrándose homicidios en diferentes sectores de Barranquilla.
Entre los casos reportados está el asesinato de Helen Nicol Martínez Ballesteros, de 20 años y madre de tres hijos, quien fue atacada a tiros la noche del 7 de agosto en el barrio La Esmeralda, localidad Suroccidente.
El 9 de agosto, otro ataque armado en el barrio 20 de Julio, localidad Metropolitana, dejó muerto a Jerson Suárez y a otra persona herida.
Hacia las 12:21 de la madrugada del 10 de agosto fue asesinado Yeison Antonio Ramírez Santana, de 25 años, durante un ataque armado en el barrio La Alboraya, localidad Suroriente. Otras dos personas resultaron heridas.
El 11 de agosto, hacia las 2:40 de la tarde, Eric José Rosales Gutiérrez, de 38 años, fue asesinado cuando descendía de su vehículo en la calle 46C con carrera 8A Sur, en inmediaciones del parque conocido como Los Pitufos, en el barrio Ciudadela 20 de Julio.
Ese mismo martes, en horas de la noche, fue asesinado a tiros el mototaxista Luis Carlos Angarita Royedo, de 55 años, en un hecho que, según la información preliminar, estaría relacionado con un intento de hurto de su motocicleta.
Los episodios se suman a otros homicidios reportados en municipios del área metropolitana como Soledad, Malambo, Puerto Colombia y Galapa.
Corpades considera que la continuidad de los hechos violentos plantea un desafío inmediato para las autoridades locales y nacionales y para el recién anunciado Bloque Especial de Seguridad Urbana, cuyos resultados deberán evaluarse a partir de su implementación efectiva y de la evolución de los indicadores de criminalidad.
Las investigaciones por la masacre de Santo Domingo de Guzmán continúan. Las autoridades deberán determinar quiénes participaron en el ataque, establecer sus motivaciones y esclarecer si los responsables pertenecen a alguna estructura criminal.
Con información de Corpades, El Heraldo, Indepaz y El Tiempo.
A.U.
