Ciencia

Roman, el gigante de la NASA que podría cambiar lo que sabemos sobre el universo

La NASA lanzó el telescopio Nancy Grace Roman, un observatorio con un campo de visión 100 veces mayor que Hubble que estudiará galaxias, energía oscura y exoplanetas.

Laura P 7 min de lectura
Roman, el gigante de la NASA que podría cambiar lo que sabemos sobre el universo

ESTADOS UNIDOS 30 de agosto de 2026 – La NASA lanzó este domingo al espacio el telescopio Nancy Grace Roman, un observatorio de última generación que tendrá la misión de elaborar un nuevo “atlas del universo” y buscar respuestas sobre algunos de los mayores enigmas de la astrofísica, entre ellos la energía y la materia oscuras, la expansión del cosmos y la existencia de planetas fuera del sistema solar.

El observatorio despegó a bordo de un cohete Falcon Heavy de SpaceX desde el Centro Espacial Kennedy, en Florida. El lanzamiento se produjo a las 7:26 de la mañana, hora del este de Estados Unidos, dando comienzo a una misión preparada durante más de una década.

Según información publicada por DW, el Nancy Grace Roman es el observatorio panorámico más grande construido hasta ahora y dispone de un campo de visión aproximadamente 100 veces mayor que el del telescopio espacial Hubble, característica que permitirá estudiar enormes regiones del espacio sin renunciar a imágenes de gran detalle.

Una de las principales diferencias frente a observatorios como Hubble y James Webb está precisamente en la amplitud de su mirada. Mientras estos instrumentos pueden concentrarse con extraordinaria precisión en determinados objetos, Roman fue concebido para observar grandes extensiones del cielo simultáneamente y construir enormes catálogos astronómicos.

La NASA estima que un solo mes de observaciones permitirá al Roman rastrear la Vía Láctea y detectar hasta la mitad de sus estrellas, generando un catálogo superior a cualquiera de los existentes. Hubble, lanzado en 1990, necesitaría alrededor de un siglo para realizar un mapeo comparable de la galaxia.

La cobertura de BBC sobre el lanzamiento destaca que Roman fue diseñado para explorar el universo oculto y estudiar cuestiones que continúan desafiando la comprensión científica del cosmos. La misión combinará observaciones de enormes regiones del cielo con la capacidad de analizar objetos individuales y fenómenos que hasta ahora han resultado difíciles de detectar.

Tras abandonar la Tierra, Roman emprenderá un viaje de aproximadamente 100 días hasta alcanzar su destino operacional, situado a cerca de 1,5 millones de kilómetros del planeta.

El observatorio se instalará alrededor del punto de Lagrange L2, una región gravitacionalmente estable del sistema Sol-Tierra utilizada también por otros telescopios espaciales. Desde allí comenzará a desarrollar sus grandes estudios panorámicos.

Uno de los objetivos más ambiciosos será observar más de 2.000 millones de galaxias, información que permitirá estudiar con una precisión sin precedentes cómo se ha expandido y evolucionado el universo a lo largo de miles de millones de años.

La expansión cósmica se encuentra directamente relacionada con uno de los grandes misterios de la física moderna: la energía oscura. Los científicos consideran que esta misteriosa forma de energía está vinculada con la aceleración de la expansión del universo, aunque todavía desconocen su verdadera naturaleza.

Roman también estudiará la materia oscura, otro componente invisible que no emite ni refleja luz, pero cuya presencia puede inferirse por sus efectos gravitacionales. Materia y energía oscuras representarían conjuntamente alrededor del 95 % del contenido del universo.

La misión adquiere especial importancia porque observaciones realizadas durante los últimos años han planteado dudas sobre si el modelo estándar utilizado para explicar el funcionamiento y evolución del universo describe correctamente todos los fenómenos observados.

CABO CAÑAVERAL, FLORIDA – 30 DE AGOSTO: (NOTA DEL EDITOR: Esta imagen de distribución fue proporcionada por una organización externa y es posible que no cumpla con la política editorial de Getty Images). En esta imagen facilitada por la NASA, un cohete Falcon Heavy de SpaceX despega con el Telescopio Espacial Nancy Grace Roman de la NASA a bordo desde el Complejo de Lanzamiento 39A, el 30 de agosto de 2026, en el Centro Espacial Kennedy de la NASA en Florida. El telescopio Roman investigará la energía oscura y la materia oscura, realizará un censo estadístico de sistemas planetarios y permitirá llevar a cabo una amplia gama de investigaciones astrofísicas adicionales. El lanzamiento tuvo lugar a las 7:26 a. m., hora del este (EDT). (Foto de Joel Kowsky/NASA vía Getty Images)

DW señala que la NASA ha identificado durante los últimos años discrepancias relacionadas con la constante de Hubble, utilizada para describir la velocidad de expansión del universo. Los datos obtenidos por Roman podrían ayudar a determinar si esas diferencias requieren modificar los actuales modelos cosmológicos.

La científica principal del proyecto Roman, Julie McEnery, ha explicado que observaciones recientes sugieren que algunos aspectos de la comprensión científica de la evolución del universo podrían ser incorrectos. La precisión del nuevo telescopio permitirá comprobar los modelos actuales y, en caso de encontrar inconsistencias, proporcionar datos para explorar otras explicaciones.

La búsqueda de planetas fuera del sistema solar constituye otro de los grandes objetivos. Roman utilizará diferentes técnicas para localizar mundos que orbitan otras estrellas y ampliar considerablemente el catálogo actual de exoplanetas.

Según DW, el observatorio podría ayudar a descubrir hasta 40 veces más exoplanetas de los conocidos actualmente. Entre sus instrumentos se encuentra un coronógrafo experimental capaz de bloquear el intenso brillo de una estrella para facilitar la observación de planetas situados en sus proximidades.

Esa tecnología permitirá avanzar hacia la obtención de imágenes directas de otros mundos y probar instrumentos que podrían utilizarse en futuras misiones destinadas a buscar planetas con características semejantes a las de la Tierra.

El centro de la Vía Láctea será otra de las regiones prioritarias. Roman podrá observarlo repetidamente, con intervalos aproximados de 12,5 minutos, una frecuencia que facilitará la identificación de cambios y fenómenos transitorios.

Su enorme capacidad de observación también podría convertir en descubrimientos relativamente habituales objetos difíciles de localizar actualmente, entre ellos agujeros negros aislados, estrellas de neutrones y sistemas planetarios poco comunes.

La cantidad de información será extraordinaria. Roman generará alrededor de 1,3 terabytes de datos diariamente y la NASA prevé poner la información científica a disposición tanto de investigadores como del público, lo que permitirá que equipos de distintas partes del mundo trabajen con sus observaciones.

El nombre del nuevo observatorio constituye además un homenaje a una de las figuras fundamentales de la astronomía estadounidense y la primera jefa de Astronomía de la NASA.

Según información publicada por Infobae, Nancy Grace Roman fue una astrónoma pionera y la primera mujer en ocupar un cargo ejecutivo en la NASA, donde desempeñó un papel decisivo en el desarrollo de los programas de observación espacial. Su contribución a la creación del telescopio Hubble hizo que posteriormente fuera conocida como la “madre del Hubble”.

Roman fue desarrollado durante más de una década y su costo supera los US$4.000 millones. Su misión inicial está prevista para desarrollarse durante varios años y podría prolongarse dependiendo del desempeño del observatorio y de los resultados científicos obtenidos.

El nuevo telescopio no está diseñado para sustituir al Hubble ni al James Webb. Su función será complementaria: mientras otros observatorios pueden estudiar objetivos concretos con enorme profundidad, Roman localizará y cartografiará cantidades extraordinarias de galaxias, estrellas, planetas y fenómenos que posteriormente podrán ser examinados con mayor detalle.

Sus observaciones también complementarán el trabajo del Observatorio Vera C. Rubin en Chile y de la misión Euclid de la Agencia Espacial Europea, creando una red de instrumentos capaces de estudiar el universo desde perspectivas diferentes.

Más allá de los objetivos previstos, los científicos consideran probable que algunos de los resultados más importantes sean precisamente aquellos que todavía no pueden anticiparse. Su enorme campo de visión permitirá detectar fenómenos extraños, poco frecuentes o completamente inesperados.

Con su llegada al espacio, el Nancy Grace Roman abre así una nueva etapa de la astronomía. Su combinación de detalle y visión panorámica permitirá construir un gigantesco inventario del cosmos mientras busca responder preguntas fundamentales: cómo evolucionó el universo, qué provoca su expansión acelerada, cómo se distribuye la materia oscura y cuántos mundos existen alrededor de otras estrellas.

Con información de BBC, DW e Infobae.

A.U.

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