Internacional

Nueva York restringe la inteligencia artificial para cerca de 600.000 estudiantes

Nueva York prohibirá el uso de inteligencia artificial a cerca de 600.000 alumnos hasta octavo grado y limitará pantallas y herramientas de IA en las aulas.

Laura P 5 min de lectura
Nueva York restringe la inteligencia artificial para cerca de 600.000 estudiantes

ESTADOS UNIDOS 2 de septiembre de 2026 – Nueva York aplicará durante el año escolar 2026-2027 una de las políticas más restrictivas de Estados Unidos sobre inteligencia artificial en las aulas, al impedir que cerca de 600.000 estudiantes de las escuelas públicas utilicen herramientas de IA desde los programas de educación temprana hasta octavo grado.

Las nuevas reglas forman parte de una revisión más amplia del uso de tecnología en el sistema educativo público de la ciudad, el más grande del país. Además de restringir la inteligencia artificial entre los estudiantes más jóvenes, las autoridades limitarán el uso de pantallas y establecerán controles sobre las herramientas que podrán emplear los docentes.

Según información publicada por NBC News, el alcalde de Nueva York, Zohran Mamdani, y el canciller de escuelas, Kamar Samuels, anunciarán las nuevas restricciones como parte de un cambio en la política tecnológica del sistema educativo de la ciudad. La medida busca establecer límites más definidos al uso de herramientas de inteligencia artificial entre niños y adolescentes.

La prohibición abarcará desde 2-K —programas educativos para niños pequeños— hasta octavo grado. De esta manera, aproximadamente dos tercios de los estudiantes de las escuelas públicas neoyorquinas no podrán utilizar herramientas de IA hasta ingresar a la secundaria.

El alcalde Mamdani ha defendido la decisión argumentando que el uso de inteligencia artificial durante las primeras etapas de la educación no debe considerarse inevitable ni indispensable. La administración municipal plantea dedicar el próximo año a estudiar con mayor profundidad los efectos de esta tecnología sobre el aprendizaje.

De acuerdo con Infobae, que reproduce información de The New York Times, las nuevas reglas también impedirán el uso de pantallas individuales antes de tercer grado y recomendarán límites al tiempo que los estudiantes permanecen frente a dispositivos digitales. Para los alumnos de escuela intermedia se plantea un máximo de 45 minutos diarios.

La regulación no desaparece completamente la inteligencia artificial de las escuelas. Los estudiantes de secundaria podrán utilizarla únicamente en determinadas circunstancias y bajo reglas específicas, mientras algunos programas educativos autorizados permanecerán exceptuados de la prohibición.

También estarán excluidas determinadas herramientas utilizadas para apoyar a estudiantes con discapacidades o alumnos que todavía están aprendiendo inglés. Los libros electrónicos, programas de enseñanza aprobados centralmente y cierto software educativo podrán continuar utilizándose.

Una de las restricciones que abarcará todos los niveles educativos será la prohibición de los denominados chatbots de compañía, diseñados para proporcionar apoyo emocional o relacionado con la salud mental. Las autoridades consideran que ese tipo de interacción requiere precauciones especiales cuando involucra a menores.

Los docentes tendrán un margen mayor para utilizar inteligencia artificial. Podrán recurrir a estas herramientas para preparar planes de clase, traducir materiales o redactar comunicaciones, pero enfrentarán límites en decisiones directamente relacionadas con la evaluación y el futuro académico de sus estudiantes.

Entre esas restricciones está la prohibición de utilizar IA para calificar trabajos. Tampoco podrá emplearse para decidir si un estudiante debe graduarse ni para determinar cómo debe atenderse a un alumno que atraviese una situación de crisis.

La nueva política surgió después de meses de presión de padres, funcionarios electos y organizaciones preocupadas por la rápida incorporación de inteligencia artificial y dispositivos digitales en las escuelas. Algunos padres sostienen que el uso excesivo de tecnología puede perjudicar el aprendizaje, favorecer las copias y reducir la interacción humana en las aulas.

La respuesta de las autoridades, sin embargo, no satisface completamente a quienes reclamaban una moratoria más amplia. Algunos grupos de padres habían solicitado suspender durante dos años el uso de inteligencia artificial mientras se estudiaban sus efectos sobre los estudiantes.

Kelly Clancy, fundadora de Parents for A.I. Caution e integrante de una coalición que promueve una moratoria, reconoció que la política representa un cambio, pero expresó preocupación por las excepciones incluidas, debido a que podrían permitir que herramientas con componentes de IA continúen llegando a los alumnos.

Las autoridades educativas sostienen, por su parte, que las restricciones buscan preservar aspectos fundamentales del proceso educativo. Kamar Samuels defendió la necesidad de proteger la conexión humana, la curiosidad y la creatividad, evitando equiparar automáticamente la innovación con una mayor presencia tecnológica.

La implementación también plantea interrogantes debido a que numerosas aplicaciones educativas ya incorporan funciones de inteligencia artificial. Una de las principales cuestiones será determinar cuáles programas podrán continuar utilizándose y qué modificaciones deberán realizar los proveedores tecnológicos para cumplir con las nuevas reglas.

El Departamento de Educación de Nueva York tiene un presupuesto cercano a los US$40.000 millones, circunstancia que le otorga un importante poder de negociación frente a las compañías proveedoras de tecnología educativa. Algunos integrantes de organismos de supervisión consideran que la ciudad podría aprovechar esa capacidad para exigir productos adaptados a sus políticas escolares.

La nueva estrategia representa además un cambio frente a las primeras pautas difundidas en marzo, que establecían orientaciones sobre inteligencia artificial pero no contemplaban restricciones tan amplias sobre dispositivos digitales ni prohibiciones para determinados grados.

Nueva York se suma así al creciente debate en Estados Unidos sobre hasta dónde debe permitirse la inteligencia artificial dentro de las escuelas. Mientras algunos sectores consideran que estas herramientas pueden apoyar el aprendizaje si se utilizan adecuadamente, otros reclaman mayores límites durante las etapas en las que los estudiantes desarrollan capacidades fundamentales de lectura, escritura, razonamiento y pensamiento crítico.

Con la nueva política, la ciudad apuesta por establecer una barrera clara durante los primeros años de formación: la inteligencia artificial quedará fuera del uso directo de cerca de 600.000 alumnos hasta que lleguen a secundaria, mientras su incorporación posterior estará sometida a controles y finalidades educativas específicas.

Con información de NBC News e Infobae/The New York Times.

A.U.

Comentarios