Pentágono somete a polígrafo a unos 50 funcionarios por filtraciones sobre arsenales
El Pentágono sometió a polígrafo a unos 50 miembros del Estado Mayor Conjunto para investigar filtraciones sobre misiles y reservas de armas de EE. UU.

ESTADOS UNIDOS 6 de septiembre de 2026 – El Pentágono sometió a decenas de funcionarios militares y civiles de alto rango a pruebas de polígrafo como parte de una amplia investigación destinada a identificar el origen de filtraciones de información clasificada sobre las reservas de armamento de Estados Unidos, en momentos en que la guerra con Irán ha elevado la preocupación por el consumo de algunas de las municiones más sofisticadas del país.
Alrededor de 50 integrantes del Estado Mayor Conjunto fueron examinados durante agosto. La investigación se concentra particularmente en información que llegó a periodistas sobre las existencias de misiles de largo alcance e interceptores Patriot y la posibilidad de que determinadas reservas estuvieran disminuyendo debido al ritmo de las operaciones militares.
Entre las personas sometidas a las pruebas también estuvieron funcionarios del Comando Central de Estados Unidos (CENTCOM) y comandantes de combate. Fuentes conocedoras del procedimiento señalaron que ninguno falló las preguntas relacionadas con asuntos de seguridad nacional.
El general Dan Caine, jefe del Estado Mayor Conjunto y uno de los militares de mayor rango de Estados Unidos, no estuvo entre los funcionarios sometidos al examen.
La investigación adquirió especial relevancia por la cantidad y el nivel de las personas examinadas. Aunque las pruebas de polígrafo pueden formar parte de los procedimientos de seguridad aplicados a funcionarios con acceso a información altamente clasificada, actuales y antiguos funcionarios calificaron como inusual que una pesquisa alcance simultáneamente a tantos miembros de alto rango de la estructura militar.
DiarioBitcoin, citando los reportes que revelaron la investigación, señaló que los examinadores preguntaron específicamente a los funcionarios si habían entregado a periodistas información clasificada sobre la situación de las municiones estadounidenses. Entre los datos investigados figuran las reservas de misiles de largo alcance y los interceptores utilizados por los sistemas de defensa Patriot.
La pesquisa se desarrolla después de que diferentes medios informaran sobre el rápido consumo de algunas de las armas estadounidenses más avanzadas durante la guerra con Irán, iniciada el 28 de febrero. Los reportes generaron interrogantes sobre la capacidad de Washington para mantener determinadas operaciones durante un conflicto prolongado.
El secretario de Defensa, Pete Hegseth, ha rechazado las versiones que apuntan a una escasez de armamento. Paralelamente, el Pentágono ha intensificado sus esfuerzos para identificar a quienes puedan estar divulgando información gubernamental confidencial a periodistas.
La filtración provocó además una fuerte reacción del presidente Donald Trump. De acuerdo con las fuentes citadas por Univision, el mandatario se mostró enfurecido debido a que la información sobre las reservas era conocida únicamente por un grupo reducido de personas.
El limitado número de funcionarios con acceso a esos datos generó también interrogantes dentro de la investigación sobre la posibilidad de que alguna persona estuviera colaborando con un servicio de inteligencia extranjero. Hasta ahora, sin embargo, no se ha identificado públicamente a ningún sospechoso ni se ha presentado evidencia que confirme esa hipótesis.
Trump había advertido previamente que quienes entregaran información clasificada a la prensa serían perseguidos y podrían enfrentar largas penas de prisión. La administración ha endurecido durante los últimos meses sus medidas contra las divulgaciones no autorizadas de información relacionada con seguridad nacional.
El portavoz del Pentágono, Sean Parnell, evitó proporcionar detalles sobre las personas examinadas y el desarrollo de las pesquisas, pero sostuvo que el Departamento de Defensa considera con extrema seriedad cualquier filtración de información clasificada relacionada con la seguridad nacional.
Según información de Univision, el secretario de Defensa tiene autoridad para solicitar pruebas de polígrafo dentro de investigaciones de este tipo, aunque existen restricciones establecidas por la legislación federal. Entre ellas figura la necesidad de contar con la autorización de la persona que será sometida al examen.
El secretario también debe garantizar que las pruebas sean utilizadas de forma responsable y eficaz e informar sobre su aplicación a los organismos correspondientes del Congreso.
The New York Times fue el primer medio en revelar que integrantes del Estado Mayor Conjunto estaban siendo sometidos al polígrafo. Posteriormente, CBS News informó que varias decenas de funcionarios vinculados con CENTCOM y otros comandos combatientes también habían sido examinados durante el verano.
Las investigaciones se producen después de que CBS y otros medios publicaran información sobre el ritmo al que Estados Unidos estaba utilizando municiones avanzadas durante el conflicto con Irán. En respuesta, Hegseth anunció una cooperación entre el Pentágono y el Departamento de Justicia para perseguir las filtraciones de información gubernamental confidencial.
La tensión entre el Departamento de Defensa y los medios también alcanzó a The New York Times después de que el periódico publicara información sobre las pruebas de polígrafo y sobre presuntas deficiencias de seguridad relacionadas con el nuevo Air Force One. El Departamento de Justicia llegó a citar a periodistas del diario, aunque posteriormente retiró esas citaciones tras cuestionamientos planteados durante una audiencia ante un juez federal.
Por ahora, la extensa operación de polígrafo no ha permitido identificar públicamente a la persona responsable de las filtraciones. Los reportes disponibles señalan que ninguno de los funcionarios examinados falló las preguntas relacionadas con la posible divulgación de información a la prensa.
La investigación continúa mientras el Pentágono intenta establecer cómo datos altamente sensibles sobre sus arsenales terminaron fuera de los canales oficiales, en un momento en que la disponibilidad de misiles e interceptores constituye información estratégica para Estados Unidos en medio de sus operaciones militares contra Irán.
Con información de Univision y DiarioBitcoin.
A.U.
