Marco Rubio suma a Perú al “Escudo de las Américas” para combatir redes criminales
Keiko Fujimori confirmó junto a Marco Rubio que Perú ingresará al Escudo de las Américas, una alianza de 14 países contra el crimen organizado transnacional.

PERÚ 12 de septiembre de 2026 – Perú confirmó su incorporación al denominado “Escudo de las Américas”, una iniciativa regional impulsada por el Gobierno de Donald Trump para reforzar la cooperación entre países del continente frente al narcotráfico y otras formas de crimen organizado transnacional.
El anuncio fue realizado por la presidenta peruana, Keiko Fujimori, junto al secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio, después de la reunión que ambos mantuvieron en Lima durante la última escala de la gira del jefe de la diplomacia estadounidense por Sudamérica.
Según informó NTN24, Fujimori aseguró que la participación en la alianza permitirá a Perú disponer de información con mayor rapidez y actuar con más firmeza frente a organizaciones criminales que operan atravesando las fronteras nacionales. La mandataria recordó además la experiencia de su país enfrentando al terrorismo para justificar la necesidad de fortalecer la cooperación internacional.
Rubio explicó que el “Escudo de las Américas” está concebido como una estructura de colaboración frente a organizaciones que no actúan exclusivamente dentro de un país, sino que mantienen conexiones financieras, logísticas y criminales en diferentes territorios.

El secretario de Estado afirmó que, con la incorporación peruana, son 14 los países que trabajan conjuntamente dentro de la iniciativa. Según su planteamiento, la presencia de organizaciones criminales operando con impunidad en el hemisferio representa también una amenaza para la seguridad de Estados Unidos.
La participación de Perú permitirá fortalecer el intercambio de inteligencia y la coordinación para vigilar rutas utilizadas por estructuras criminales. Información complementaria difundida por NTN24 señala que la cooperación contempla el control de corredores aéreos, fluviales y marítimos, además del fortalecimiento de las capacidades de las fuerzas peruanas frente a redes del narcotráfico.
De acuerdo con Libertad Digital, la incorporación peruana se concretó durante la última etapa de la gira de Rubio por Sudamérica, después de sus visitas a Colombia y Ecuador, países con los que Washington también busca profundizar la cooperación en seguridad y combate contra organizaciones criminales.
Perú había manifestado desde el comienzo del Gobierno de Fujimori su intención de integrarse a la iniciativa estadounidense. La inseguridad, el narcotráfico y especialmente la expansión de las extorsiones se encuentran entre los principales desafíos que enfrenta actualmente el país.
Las cifras citadas durante la gira muestran la dimensión del problema. Entre 2018 y 2025, el número de homicidios en Perú pasó de alrededor de 1.000 a 2.600, mientras las denuncias por extorsión aumentaron de aproximadamente 3.200 a 26.500 durante ese mismo periodo.
El país andino también continúa siendo uno de los principales productores mundiales de cocaína y en su territorio operan redes internacionales dedicadas al narcotráfico, un fenómeno que Washington considera parte de una amenaza regional que requiere acciones coordinadas entre varios gobiernos.
La incorporación al “Escudo de las Américas” se produce además en un momento de acercamiento político entre Lima y Washington. Fujimori y Rubio coincidieron en señalar que las relaciones entre ambos países entran en una “nueva era”, con la seguridad como uno de sus principales ejes.
La gira de Rubio comenzó en Colombia, continuó en Ecuador y finalizó en Perú. Durante sus reuniones, el secretario de Estado insistió en la necesidad de intensificar la cooperación regional frente al narcotráfico y las organizaciones criminales con capacidad para operar simultáneamente en varios países.
La estrategia estadounidense también incluye el intercambio de información de inteligencia, capacitación y cooperación en materia de seguridad. Washington ha defendido que las estructuras criminales actuales disponen de recursos financieros, redes internacionales y, en determinados casos, capacidades armadas que requieren una respuesta coordinada entre los Estados.
Con su incorporación, Perú pasa ahora a formar parte formalmente de esa estrategia regional. El desafío será convertir el acuerdo político en mecanismos efectivos de cooperación que permitan compartir información, fortalecer las capacidades operativas y actuar contra redes criminales que utilizan las fronteras nacionales para ampliar sus actividades.
Con información de NTN24 y Libertad Digital.
A.U.
