Economía

Tensión entre EE.UU. e Irán dispara el petróleo mientras se desploma tráfico por Ormuz

El petróleo alcanzó sus niveles más altos desde julio ante la guerra entre EE. UU. e Irán y el fuerte descenso del tráfico marítimo por el estrecho de Ormuz.

Laura P 2 min de lectura
Tensión entre EE.UU. e Irán dispara el petróleo mientras se desploma tráfico por Ormuz

EE.UU. 7 de septiembre de 2026 – Los precios internacionales del petróleo alcanzaron este lunes sus niveles más altos desde julio, impulsados por la escalada de tensión entre Estados Unidos e Irán y por el fuerte descenso del tráfico marítimo a través del estrecho de Ormuz, una de las rutas energéticas más importantes del mundo.

Según información publicada por Infobae, los futuros del crudo Brent subieron US$1,45, equivalente a un 1,5 %, hasta US$99,85 por barril, después de alcanzar durante la sesión los US$100,40.

El West Texas Intermediate (WTI) estadounidense avanzó US$1,60, un 1,7 %, hasta situarse en US$96,40 por barril, tras haber tocado un máximo de US$97,05.

Ambas referencias alcanzaron así sus mayores niveles desde julio, en un mercado que continúa reaccionando a la incertidumbre sobre el suministro procedente de Oriente Medio.

Uno de los principales factores de presión es la situación en el estrecho de Ormuz. De acuerdo con datos de seguimiento marítimo citados por el medio, el número de petroleros que atraviesan esta estratégica vía ha disminuido drásticamente desde el inicio de la guerra.

Por Ormuz circulaba antes del conflicto cerca de una quinta parte del consumo mundial de petróleo y productos derivados. Las alteraciones actuales han obligado a algunos buques a permanecer fondeados, retrasar sus operaciones o modificar sus rutas ante los riesgos derivados de la confrontación.

El mercado también permanece atento a los ataques de Estados Unidos contra territorio iraní y a las represalias de Teherán contra objetivos vinculados a Washington en Oriente Medio.

Las preocupaciones sobre el suministro han ganado peso frente a otros factores que normalmente presionarían los precios a la baja, como las perspectivas sobre la demanda mundial y la evolución de la producción de los principales países exportadores.

El encarecimiento del crudo puede trasladarse progresivamente a los combustibles y a los costos de transporte, aumentando la presión sobre consumidores y empresas si las dificultades en Ormuz se prolongan.

La situación ya ha tenido efectos importantes en Estados Unidos. La semana pasada, el precio promedio del diésel alcanzó un récord nominal de US$5,85 por galón, mientras la gasolina regular se ubicó por encima de los US$4, en medio de las alteraciones del mercado energético provocadas por la guerra.

Con la tensión militar todavía activa y el tráfico marítimo por Ormuz reducido, los operadores permanecen atentos a cualquier nueva interrupción que pueda comprometer aún más el suministro mundial de petróleo.

Con información de Infobae

A.U.

Comentarios