Ambiental

Pueblos indígenas declaran la Amazonía en emergencia y presentan plan contra el extractivismo

Pueblos indígenas declararon la Amazonía en emergencia y presentaron un plan para defender territorios, fortalecer su autonomía y enfrentar el extractivismo.

Laura P 4 min de lectura
Pueblos indígenas declaran la Amazonía en emergencia y presentan plan contra el extractivismo

QUITO, ECUADOR 27 de agosto de 2026 – Pueblos indígenas y organizaciones sociales de la cuenca amazónica declararon a la Amazonía en estado de emergencia y plantearon una agenda regional para defender sus territorios frente al avance de actividades extractivas, la deforestación y otras presiones que amenazan los ecosistemas y las comunidades que habitan esta región.

La declaración surgió tras el XII Foro Social Panamazónico (FOSPA), realizado en Ecuador, donde representantes indígenas, organizaciones y movimientos sociales analizaron los principales problemas ambientales y territoriales que enfrenta la Amazonía. El encuentro concluyó con una serie de compromisos orientados a convertir las advertencias sobre la crisis amazónica en acciones concretas.

Según información publicada por Radio del Sur, los participantes alertaron sobre el deterioro de los ecosistemas amazónicos y reclamaron respuestas urgentes frente a actividades que afectan los territorios indígenas. La declaración también pone énfasis en la defensa de la vida, la naturaleza y los derechos colectivos de las comunidades.

Uno de los resultados centrales del encuentro fue el Mandato de Puyuk 2026, documento que reúne propuestas sobre autonomía territorial, protección ambiental, defensa de los pueblos indígenas y transformación del modelo de explotación de los recursos naturales.

De acuerdo con LatinAmerican Post, la propuesta busca superar una declaración simbólica de emergencia y convertirla en una hoja de ruta. Entre sus planteamientos se encuentra fortalecer la autodeterminación de los pueblos indígenas y garantizar que tengan capacidad efectiva para decidir sobre los proyectos y actividades desarrollados en sus territorios.

Las organizaciones identificaron entre las principales amenazas a la minería legal e ilegal, la explotación petrolera, la expansión del agronegocio, la deforestación, el narcotráfico, las carreteras y los proyectos hidroeléctricos. A estos factores se suman los efectos del cambio climático, que incrementan la presión sobre los bosques, los ríos y las comunidades.

El diagnóstico advierte que la degradación ambiental no afecta únicamente la biodiversidad. La pérdida y transformación de los territorios también amenaza las formas de vida, conocimientos ancestrales, culturas y estructuras de organización de numerosos pueblos amazónicos.

Radio del Sur informó que la declaración de emergencia estuvo acompañada por llamados a los gobiernos para reconocer y garantizar los derechos de los pueblos originarios, así como para adoptar medidas frente a las actividades que ponen en riesgo sus territorios y recursos naturales.

Una de las principales exigencias se concentra precisamente en la seguridad territorial. Las organizaciones reclaman mayor protección jurídica de las tierras indígenas, delimitaciones efectivas y mecanismos capaces de responder ante invasiones, despojos y proyectos desarrollados sin garantías suficientes para las comunidades.

Según la información recogida por LatinAmerican Post, los participantes también plantearon fortalecer las guardias indígenas y los mecanismos comunitarios de vigilancia territorial, considerados herramientas para proteger las comunidades frente a actividades ilegales y otras amenazas.

Indígenas waorani protestan en Quito contra la producción petrolera en la Amazonía ecuatoriana
QUITO, ECUADOR – 20 DE AGOSTO. (Foto de Franklin Jacome/Agencia Press South/Getty Images)

Otro de los asuntos abordados fue la situación de los pueblos cuyos territorios ancestrales quedaron divididos por las actuales fronteras nacionales. El Mandato de Puyuk propone avanzar en mecanismos que faciliten la movilidad transfronteriza de las comunidades indígenas y fortalezcan la cooperación entre los pueblos de los diferentes países amazónicos.

Las organizaciones también reclamaron garantías para la aplicación efectiva de la consulta y el consentimiento libre, previo e informado frente a decisiones que puedan afectar sus territorios. El planteamiento busca que la participación de las comunidades tenga incidencia real y no se limite al cumplimiento formal de procedimientos administrativos.

Especial atención recibió la situación de los pueblos indígenas en aislamiento y contacto inicial, cuya supervivencia puede verse amenazada por el ingreso de actividades extractivas, carreteras y otros proyectos a territorios donde han permanecido apartados del resto de la sociedad.

El mandato también cuestiona modelos de conservación que establecen áreas protegidas sin reconocer suficientemente la autoridad y participación de las comunidades que históricamente han cuidado esos ecosistemas. Las organizaciones sostienen que la protección ambiental debe incorporar directamente a los pueblos indígenas en la administración de sus territorios.

La agenda contempla además avanzar hacia una transición que reduzca la dependencia de los combustibles fósiles y otras actividades extractivas, pero reclama que ese proceso no traslade nuevos costos económicos o sociales a las comunidades amazónicas.

Otro punto relevante es la protección de quienes defienden el territorio. Entre las propuestas se encuentra impulsar, mediante la Coordinadora de Organizaciones Indígenas de la Cuenca Amazónica (COICA), mecanismos regionales dirigidos a fortalecer la seguridad de líderes y defensores amenazados por su labor.

La declaración surgida del encuentro no se limita a advertir sobre la crisis ambiental de la Amazonía. Las propuestas buscan articular defensa territorial, autonomía indígena, conservación ambiental y acciones frente al extractivismo dentro de una agenda común para los países de la cuenca.

El desafío será trasladar estos compromisos a decisiones concretas de los Estados. Para las organizaciones participantes, proteger la Amazonía implica conservar sus ecosistemas, pero también reconocer los derechos y la capacidad de decisión de los pueblos que durante generaciones han habitado y protegido estos territorios.

Con información de Latinamerican Post y La Radio del Sur.

A.U.

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