Reino Unido sanciona asentamientos israelíes en Cisjordania y prohíbe importar sus productos
Reino Unido prohibirá productos de asentamientos israelíes en Cisjordania y aplicará sanciones a empresas y personas que faciliten su expansión.

REINO UNIDO / ISRAEL 8 de septiembre de 2026 – El Gobierno británico anunció este martes un endurecimiento de su política hacia Israel con la prohibición de importar productos procedentes de los asentamientos israelíes en los territorios palestinos ocupados y la aplicación de sanciones contra personas y empresas que faciliten o se beneficien de su expansión en Cisjordania.
El canciller británico, Ed Miliband, presentó las medidas ante la Cámara de los Comunes y sostuvo que Reino Unido no puede limitarse a denunciar la situación mientras continúa creciendo la presencia de asentamientos y la violencia contra la población palestina.
El nuevo régimen contempla impedir la entrada al mercado británico de bienes procedentes de los asentamientos, además de aplicar medidas contra compañías y personas que proporcionen servicios relacionados con construcción, infraestructura, financiación o actividades inmobiliarias destinadas a ampliar esas comunidades.
Según informó France 24, la decisión supone un nuevo endurecimiento de la postura de Londres frente a Israel y provocó críticas desde Estados Unidos antes incluso de su anuncio formal. Washington se ha mostrado contrario a las sanciones por considerar que pueden afectar la estabilidad regional y las relaciones con Israel.
Las medidas británicas forman parte de una acción internacional más amplia. Francia y Canadá anunciaron que también avanzarán con prohibiciones sobre productos originados en los asentamientos, mientras otros países europeos respaldaron nuevas restricciones comerciales o estudian medidas similares.
La iniciativa conjunta reúne a Reino Unido, Francia, Canadá, Dinamarca, Finlandia, Islandia, Irlanda, Noruega, Polonia, Portugal, España y Suecia, cuyos gobiernos expresaron preocupación por la expansión de los asentamientos y el incremento de la violencia en Cisjordania.
Los países sostienen que estas acciones israelíes ponen en riesgo la posibilidad de establecer en el futuro dos Estados, uno israelí y otro palestino, que puedan coexistir dentro de fronteras seguras y reconocidas internacionalmente.
De acuerdo con teleSUR, Miliband afirmó ante el Parlamento que Reino Unido considera ilegales los asentamientos y también calificó como ilegal la ocupación israelí de Cisjordania. Durante su intervención acusó además a colonos extremistas de provocar desplazamientos de palestinos y cuestionó la respuesta del Gobierno de Benjamin Netanyahu frente a esos hechos.
El canciller utilizó el término “limpieza étnica” para describir lo que, según su Gobierno, está ocurriendo en determinadas zonas de Cisjordania. Se trata de una acusación formulada por Miliband y rechazada por las autoridades israelíes.
El paquete británico también prevé medidas individuales contra personas vinculadas con actos de violencia y contempla suspender licencias para exportaciones que puedan contribuir directamente al mantenimiento o expansión de la ocupación.
Londres aclaró, sin embargo, que las medidas no constituyen un boicot general a Israel. La prohibición comercial está dirigida específicamente a productos procedentes de los asentamientos establecidos en los territorios ocupados y a las actividades económicas relacionadas con ellos.
Uno de los principales motivos de preocupación para los gobiernos involucrados es el proyecto E1, mediante el cual Israel pretende ampliar la construcción en una zona estratégica situada al este de Jerusalén. Los países consideran que su desarrollo podría fragmentar todavía más el territorio palestino y dificultar la creación de un Estado viable.
Las autoridades israelíes aprobaron a finales de julio el establecimiento de 104 nuevos asentamientos en Cisjordania ocupada, una expansión que se produce en medio de denuncias por desplazamientos, apropiación de tierras y agresiones contra comunidades palestinas.
La posición británica se apoya además en el criterio de que los asentamientos establecidos en los territorios ocupados carecen de legitimidad jurídica. La Resolución 2334 del Consejo de Seguridad de Naciones Unidas, aprobada en 2016, sostiene que estas construcciones no tienen validez legal y constituyen una violación del derecho internacional.
El Gobierno británico argumentó que esa posición jurídica debe tener consecuencias sobre sus relaciones económicas con los territorios ocupados. Miliband afirmó que Londres no considera coherente calificar los asentamientos de ilegales y permitir al mismo tiempo que sus productos sean comercializados normalmente en establecimientos británicos.
La medida también busca presionar a empresas financieras, constructoras, inmobiliarias y otras compañías que puedan participar en la ampliación de los asentamientos. Las autoridades advirtieron que quienes financien o faciliten esas actividades podrán quedar sometidos al nuevo régimen de sanciones.
Reino Unido, Francia y Canadá reiteraron al mismo tiempo su respaldo a la seguridad de Israel y aseguraron que las medidas no están dirigidas contra la población israelí. Los tres países mantienen que el objetivo es preservar la solución de dos Estados y evitar nuevas acciones que puedan equivaler a una anexión territorial o provocar desplazamientos forzados.
La decisión profundiza las tensiones diplomáticas entre Londres y el Gobierno israelí. Israel ha rechazado las sanciones y cuestionado las acusaciones formuladas por el canciller británico, mientras Estados Unidos también ha manifestado reparos frente a la estrategia adoptada por sus aliados.
Reino Unido y sus socios pretenden llevar nuevamente la cuestión ante Naciones Unidas durante la Asamblea General prevista para este mes, donde buscarán aumentar la presión internacional para detener la expansión de los asentamientos y reactivar los esfuerzos encaminados a una solución política del conflicto.
Con las nuevas restricciones, Londres pasa de las condenas diplomáticas a medidas económicas concretas contra los asentamientos, en uno de los cambios más significativos de su política reciente hacia Israel y los territorios palestinos.
Con información de France 24 y teleSUR.
A.U.
