Criminalidad

Rumores, dolor y una investigación: la familia de Glenda reconstruye las horas del crimen

Glenda fue encontrada sin vida el pasado 30 de abril dentro de su apartamento en el edificio Cámbulos Gold, en Cúcuta. Por este caso, Mario Alexander Garcés Beltrán enfrenta una acusación formal de la Fiscalía por los delitos de feminicidio agravado y acceso carnal violento agrav

Miguel P 5 min de lectura
Rumores, dolor y una investigación: la familia de Glenda reconstruye las horas del crimen

La profesora dedicó más de cuatro décadas a la enseñanza y llevaba tres años disfrutando de su jubilación.

NORTE DE SANTANDER, COLOMBIA 30 de julio de 2026 – Tres meses después de la muerte de Glenda Bustamante, una reconocida profesora de 73 años, su familia busca aclarar las circunstancias del crimen y desmentir versiones que, según sus allegados, afectaron injustamente la memoria de la educadora.

Glenda fue encontrada sin vida el pasado 30 de abril dentro de su apartamento en el edificio Cámbulos Gold, en Cúcuta. Por este caso, Mario Alexander Garcés Beltrán enfrenta una acusación formal de la Fiscalía por los delitos de feminicidio agravado y acceso carnal violento agravado.

El hombre deberá responder ante la justicia dentro de un proceso en el que conserva la presunción de inocencia hasta que exista una sentencia condenatoria en firme.

De acuerdo con la investigación, durante la mañana de aquel jueves la profesora tenía previsto acompañar a la hija de uno de sus sobrinos a una clase de patinaje y posteriormente compartir con ella una comida. Hacia las 7:00 a. m. habló con la madre de la menor para confirmar el encuentro, pero nunca llegó a cumplir la cita.

Según lo establecido hasta el momento, Garcés, quien trabajaba como taxista, llegó aproximadamente a las 7:15 a. m. al edificio donde la docente residía desde hacía ocho años y subió hasta el apartamento.

La presencia del hombre en la vivienda generó interrogantes entre los familiares, quienes aseguraron que Glenda era cuidadosa al permitir el ingreso de personas desconocidas y que no había informado que recibiría esa visita.

Las autoridades investigan un periodo aproximado de 25 minutos durante el cual se habrían cometido los hechos. La Fiscalía sostiene que el acusado presuntamente agredió sexualmente a la profesora y posteriormente le causó la muerte por asfixia.

Hacia las 7:40 a. m., el hombre habría llamado a la recepción del edificio para informar sobre una emergencia y pedir que solicitaran una ambulancia.

Cinco minutos después llegó la trabajadora del servicio doméstico, quien encontró abierta la puerta del apartamento y observó al hombre en el pasillo, visiblemente nervioso y con rastros de sangre en su camiseta.

Al ingresar a la habitación, encontró a Glenda sin signos vitales y se comunicó de inmediato con una familiar de la profesora. La mujer llegó al edificio y solicitó la presencia de las autoridades.

Una patrulla de la Policía capturó a Garcés como presunto responsable. Posteriormente, funcionarios del Cuerpo Técnico de Investigación, CTI, de la Fiscalía inspeccionaron el apartamento y recolectaron los elementos materiales probatorios.

Los familiares aseguraron que Glenda y el acusado se habían conocido menos de dos semanas antes del crimen, aparentemente durante un encuentro casual en la calle.

La investigación también busca determinar si el hombre pudo haberla visto anteriormente cerca de la parroquia Santo Domingo Savio, templo al que la docente asistía con frecuencia y junto al cual funcionaba el paradero de taxis donde él trabajaba.

Según la familia, el hombre habría ganado rápidamente la confianza de Glenda al contarle que su madre atravesaba una grave situación de salud y que necesitaba dinero para un tratamiento. Sin embargo, no se ha establecido si llegó a solicitarle recursos o si ella se ofreció a ayudarlo.

Entre los elementos que son materia de verificación también se encuentra la desaparición de una suma de dinero que la profesora guardaba en su apartamento. Las autoridades deberán determinar si este hecho guarda relación con el posible móvil del crimen.

La familia rechazó las versiones que señalaron que entre Glenda y el acusado habría existido un encuentro íntimo acordado. Sus allegados sostienen que esas afirmaciones no corresponden con lo establecido en la investigación y que afectaron la dignidad de la víctima.

Glenda Bustamante dedicó más de 40 años a la enseñanza de idiomas y se había jubilado tres años antes de su muerte. Exalumnos y familiares la recuerdan como una mujer solidaria, profundamente religiosa y comprometida con la educación.

Aunque no tuvo hijos, mantenía una relación muy cercana con sus sobrinos y con la hija de uno de ellos, a quien consideraba como la nieta que nunca tuvo.

Durante sus años de jubilación disfrutó de viajes, reuniones familiares y celebraciones. Su último cumpleaños, el 25 de marzo, estuvo acompañado por una parranda vallenata, género musical que disfrutaba especialmente.

La familia esperaba realizar junto a ella un viaje internacional durante 2026, un proyecto que quedó interrumpido por el crimen.

Mientras el proceso judicial avanza, sus seres queridos insisten en que la investigación y las decisiones de los jueces permitan conocer toda la verdad, garantizar justicia y preservar la memoria de una profesora que dedicó gran parte de su vida a formar generaciones de estudiantes.

De acuerdo con los datos proporcionados por La Opinión.

A.U.


La información contenida en este artículo de prensa corresponde a la narración de los hechos noticiosos objetivos, suministrados por los funcionarios encargados de adelantar las investigaciones penales al interior de la Policía Nacional y la Fiscalía General de la Nación. Para el momento de la divulgación de este comunicado, la situación jurídica de la(s) persona(s) relacionada(s) se encuentra pendiente de resolver por la autoridad judicial competente, siempre bajo los preceptos de la presunción de inocencia, consagrados en el artículo 29 de la Constitución Política y el artículo 7º de la Ley 906 de 2004.

Comentarios