Rusia produce a gran escala el Volna Kupol Garant, sistema diseñado contra Starlink
Rusia inició la producción en masa del Volna Kupol Garant, un sistema de guerra electrónica diseñado para interferir las comunicaciones de Starlink utilizadas por Ucrania.

RUSIA 28 de agosto de 2026 – Rusia inició la producción en serie del Volna Kupol Garant, un nuevo sistema de guerra electrónica desarrollado para interferir las comunicaciones de la red satelital Starlink utilizada por las fuerzas ucranianas. Moscú asegura que el complejo ya demostró su efectividad en operaciones, aunque todavía existen interrogantes sobre su desempeño a gran escala y la capacidad de Ucrania para localizarlo y neutralizarlo.
Según información publicada por RT, una fuente del complejo militar-industrial ruso citada por la agencia estatal TASS aseguró que la decisión de aumentar la fabricación se produjo después de los resultados obtenidos durante su utilización operativa. La fuente sostuvo que el incremento de unidades desplegadas permitió ampliar las áreas donde Rusia puede interferir las comunicaciones proporcionadas por Starlink.
El sistema adquiere relevancia por el papel que las comunicaciones satelitales han desempeñado durante el conflicto. Las terminales de Starlink permiten mantener conexiones en lugares donde las redes convencionales han sido destruidas o presentan dificultades y han sido empleadas por las fuerzas ucranianas para sus comunicaciones y diferentes operaciones militares.
De acuerdo con Zona Militar, el Volna Kupol Garant genera una potente señal de radiofrecuencia de banda estrecha dirigida hacia las antenas receptoras de los satélites Starlink. El objetivo sería provocar interferencias que terminen afectando la conexión entre los satélites y los terminales utilizados en tierra.
Esta característica diferencia el mecanismo descrito de otras formas de interferencia dirigidas directamente contra los equipos terrestres. Según las explicaciones difundidas por fuentes rusas, el sistema apunta sus emisiones hacia los satélites para alterar temporalmente la prestación del servicio sobre una determinada zona.
A partir de reportes ucranianos, que el complejo podría operar en varias bandas de transmisión situadas entre 14 y 14,5 GHz, con un ancho de banda de 62,5 MHz. El equipo estaría compuesto por alrededor de ocho antenas direccionales de matriz en fase que pueden orientarse hacia el satélite que se pretende interferir.
Los mismos reportes sostienen que cada unidad tendría capacidad para generar interferencias dentro de un radio aproximado de 16 a 20 kilómetros, con cobertura azimutal de 360 grados. La utilización simultánea de varios equipos permitiría ampliar el área afectada, aunque esas capacidades divulgadas alrededor del sistema no han sido verificadas de manera independiente.
Una fuente de la industria militar rusa citada por TASS afirmó que varias unidades podrían afectar las comunicaciones de Starlink sobre regiones más extensas y que decenas de dispositivos funcionando simultáneamente tendrían capacidad para provocar interrupciones temporales. RT recoge además la afirmación de que Moscú podría ofrecer esta tecnología a otros países interesados.
Sin embargo, la capacidad real del Volna Kupol Garant continúa siendo objeto de discusión. Zona Militar advierte que su implementación a gran escala y efectividad a largo plazo siguen siendo una incógnita, al tiempo que recoge análisis ucranianos sobre posibles vulnerabilidades del sistema.
Uno de esos puntos débiles estaría relacionado precisamente con la emisión de potentes señales de radio. Cuando el sistema entra en funcionamiento, sus emisiones podrían facilitar su localización mediante medios de inteligencia electrónica y satélites, convirtiendo las estaciones de interferencia en posibles objetivos para las fuerzas ucranianas.
Según los reportes procedentes de Kiev, esta circunstancia obligaría a Rusia a fabricar un número elevado de unidades para disponer de una capacidad sostenida frente a drones y otras operaciones apoyadas por las comunicaciones satelitales. El medio señala que el costo estimado de cada sistema rondaría los 150 millones de rublos.
Ucrania también asegura haber logrado atacar este tipo de infraestructura. De acuerdo con Zona Militar, el 422.º Regimiento de Sistemas No Tripulados del Ejército ucraniano y el Centro de Operaciones Especiales “A” del Servicio de Seguridad de Ucrania (SBU) habrían neutralizado una estación de interferencia a mediados de junio, dentro de una operación contra varios objetivos.
La producción del Volna Kupol Garant se desarrolla mientras Kiev continúa profundizando su relación con SpaceX. Starlink se ha convertido en una herramienta relevante para mantener las comunicaciones de las fuerzas ucranianas en el frente y entre las unidades desplegadas y sus respectivas cadenas de mando.
SpaceX también ha adoptado medidas para impedir que fuerzas rusas utilicen Starlink. Paralelamente, Ucrania busca ampliar las posibilidades de utilización de la red, mientras Elon Musk ha mantenido restricciones frente a determinadas operaciones que, según su posición, podrían aumentar la escalada del conflicto.
El anuncio ruso muestra la creciente importancia de la guerra electrónica y las comunicaciones satelitales dentro del enfrentamiento. La capacidad para mantener o interrumpir conexiones digitales se ha convertido en un componente estratégico junto con las operaciones terrestres, aéreas y con sistemas no tripulados.
Por ahora, Rusia sostiene que el Volna Kupol Garant ha demostrado suficiente efectividad para justificar su producción a gran escala. No obstante, permanecen sin conocerse públicamente el número de unidades que serán fabricadas, el alcance definitivo de su despliegue y hasta qué punto el sistema puede mantener interferencias sostenidas sobre Starlink frente a las posibles contramedidas de Ucrania y SpaceX.
Con información de RT y Zona Militar.
A.U.
