Salario mínimo de 2027: Gobierno De La Espriella anticipa cómo será la negociación
El Gobierno De La Espriella anticipó que inflación, productividad y poder adquisitivo serán claves para negociar el salario mínimo de 2027 en Colombia.

COLOMBIA 10 de septiembre de 2026 – COLOMBIA 10 de septiembre de 2026 – Aunque todavía faltan varios meses para que empresarios, trabajadores y Gobierno se sienten a negociar el salario mínimo de 2027, la administración del presidente Abelardo De La Espriella comenzó a mostrar el enfoque que llevará a la discusión: inflación, productividad y protección del poder adquisitivo serán determinantes para establecer el próximo incremento.
El ministro de Hacienda, Miguel Gómez Martínez, anticipó una posición más moderada frente a los aumentos salariales y cuestionó el incremento aplicado para 2026, cuando el salario mínimo tuvo un ajuste del 23,7 % y quedó establecido en $1.750.905, sin contar el auxilio de transporte.
Según informó La FM, Gómez calificó ese incremento como “absolutamente innecesario” y sostuvo que contribuyó a estimular el consumo privado, las importaciones y las presiones inflacionarias. El funcionario relacionó además ese comportamiento con el déficit comercial y defendió la necesidad de que los futuros ajustes salariales guarden mayor correspondencia con la capacidad productiva de la economía.
La posición del Gobierno apunta a que el próximo aumento permita conservar el ingreso real de los trabajadores, pero sin provocar, según el análisis del Ministerio de Hacienda, nuevas presiones sobre los precios. La inflación y la productividad aparecen así como dos de los principales indicadores que estarán sobre la mesa durante la concertación.
El comportamiento del costo de vida ya ofrece una primera referencia. La inflación anual se ubicó en 6,24 % en agosto de 2026, todavía por encima de la meta del 3 % establecida por el Banco de la República.
De acuerdo con Infobae, algunos ejercicios permiten dimensionar cómo podría modificarse el salario dependiendo del porcentaje finalmente negociado: un incremento del 6 % llevaría el básico a $1.855.959; uno del 7 %, a $1.873.468, y un ajuste del 8 % lo ubicaría en $1.890.977. Estos cálculos son escenarios y no corresponden a una propuesta oficial del Gobierno.
En caso de que tanto el salario como el auxilio de transporte aumentaran 8 %, este último pasaría de $249.095 a aproximadamente $269.023 y el ingreso mensual total se acercaría a los $2,16 millones.
Sin embargo, todavía es prematuro establecer un porcentaje. Para definir el incremento deberán conocerse, entre otros indicadores, la inflación con la que cierre 2026 y los datos de productividad que serán considerados durante la negociación.
Entre las referencias que comienzan a aparecer está la estimación del exministro de Hacienda Mauricio Cárdenas, quien considera que un incremento cercano al 8 % podría entrar en discusión si la inflación termina alrededor del 7 % y se adiciona aproximadamente un punto relacionado con productividad. Su planteamiento corresponde a una estimación y no representa la posición oficial del Ejecutivo.
El escenario económico también estará condicionado por la evolución de los precios durante los próximos meses. Entre los factores que pueden incidir aparecen los costos laborales, el comportamiento del consumo, los alimentos, los servicios públicos y otros precios regulados, además del fenómeno de El Niño, la situación fiscal y los conflictos internacionales.
Gómez ha defendido las decisiones adoptadas por el Banco de la República para controlar la inflación y considera que reducir de manera sostenida el crecimiento de los precios resulta fundamental para proteger los ingresos de los hogares.
La posición anticipada por Hacienda marca una diferencia frente al fuerte incremento aplicado para 2026. El nuevo Gobierno pretende que la discusión salarial tenga una relación más estrecha con los indicadores económicos y evitar aumentos que, desde su perspectiva, puedan terminar trasladándose posteriormente al costo de vida.
La negociación formal se realizará en diciembre y deberá conciliar las posiciones del Gobierno, las centrales obreras y los empresarios. Si las partes alcanzan un acuerdo, el incremento se establecerá mediante concertación; de lo contrario, corresponderá al Gobierno determinar el salario mínimo que regirá desde enero de 2027.
Por ahora no existe una cifra definitiva. Los porcentajes del 6 %, 7 % y 8 % sirven únicamente para ilustrar posibles escenarios, mientras que la inflación de cierre de año y la productividad serán fundamentales para conocer cuánto podría aumentar finalmente el ingreso de millones de trabajadores colombianos.
Con información de Infobae y La FM.
A.U.
