Suroeste antioqueño completa un julio violento con nuevos homicidios en Ciudad Bolívar, Salgar, Andes, Tarso y Jericó
Finalmente, la corporación sostuvo que las denuncias realizadas por organizaciones sociales y defensores de derechos humanos no habrían recibido una respuesta efectiva por parte de las autoridades departamentales ni del Gobierno nacional.

Antioquia, Colombia, 20 julio de 2026.- El mes de julio de 2026 continúa dejando un preocupante panorama de violencia en la subregión del Suroeste antioqueño. Los más recientes hechos ocurrieron durante la noche del domingo 19 de julio, cuando dos hombres fueron asesinados en los municipios de Ciudad Bolívar y Salgar, casos que permanecen bajo investigación de las autoridades judiciales.
De acuerdo con información publicada por Conexión Sur, el primer homicidio ocurrió hacia las 6:00 de la tarde en la vereda La Sucia, zona rural de Ciudad Bolívar. La víctima fue identificada como Daniel González Upegui, conocido con el alias de «Cajitas», quien murió tras ser atacado con arma de fuego.
Según información suministrada por las autoridades, González Upegui presuntamente haría parte del grupo delincuencial conocido como Carne Rancia. Sin embargo, hasta el momento no se han dado a conocer los móviles del crimen ni la identidad de los responsables.
Horas después, hacia las 8:30 de la noche, se registró un segundo homicidio en el corregimiento Peñalisa, jurisdicción del municipio de Salgar. De acuerdo con versiones preliminares entregadas por testigos, varios hombres llegaron hasta una vivienda ubicada cerca de la iglesia del centro poblado y atacaron con arma de fuego a Maicol Posada, quien falleció en el lugar.
Las autoridades adelantan las investigaciones correspondientes para establecer las circunstancias de ambos homicidios y dar con los responsables.
Julio ha estado marcado por varios hechos violentos
Los dos asesinatos ocurridos el 19 de julio se suman a una serie de hechos violentos registrados durante el mes en diferentes municipios del Suroeste antioqueño.
En Andes, entre la noche del 15 y la madrugada del 16 de julio, fueron asesinadas dos personas en hechos separados.
La primera víctima fue Mauricio Restrepo Colorado, conocido como «El Gato», un habitante en condición de calle que, según información ciudadana, fue atacado con arma de fuego hacia las 4:30 de la madrugada debajo del puente que comunica el barrio San Luis con la vía hacia Jardín, lugar donde acostumbraba permanecer.
Restrepo Colorado era conocido por protagonizar comportamientos agresivos y por portar un palo. Además, años atrás había sobrevivido a otro ataque violento, ocurrido en febrero de 2023, cuando fue lesionado con un arma cortocontundente.
El segundo caso en Andes ocurrió en el sector La Caseta de la vereda California, en el corregimiento de Tapartó. Según versiones de la comunidad, la víctima fue asesinada con arma de fuego y, posteriormente, los responsables habrían hurtado su motocicleta.
Ambos casos fueron asumidos por investigadores del Cuerpo Técnico de Investigación (CTI) de la Fiscalía General de la Nación, quienes adelantan las labores de esclarecimiento.
Otros hechos registrados en la subregión
La violencia también se extendió a otros municipios del Suroeste durante julio.
En Tarso, el martes 14 de julio fue asesinado Didian Arroyave en el sector La Bodega, zona rural del municipio. De acuerdo con la información oficial, la víctima fue atacada con arma de fuego y los móviles del crimen continúan siendo materia de investigación.
Por otra parte, en zona rural de Jericó, tropas del Ejército Nacional desarrollaron operaciones militares en las que murieron dos presuntos integrantes de la subestructura Edwin Román Velásquez Valle del Ejército Gaitanista de Colombia (EGC).
Estos hechos reflejan el complejo panorama de seguridad que enfrenta el Suroeste antioqueño durante julio de 2026, mientras las autoridades judiciales y militares continúan adelantando investigaciones y operaciones para esclarecer los homicidios y combatir las estructuras criminales que operan en la región.
Dinámicas de confrontación urbana y rural: una realidad que, según Corpades, no puede ocultarse en el Suroeste
La Corporación para la Paz y el Desarrollo Social (Corpades) aseguró que el Suroeste antioqueño enfrenta una realidad marcada por una disputa armada por el control de territorios, corredores estratégicos y economías ilegales. Según la organización, esta situación no ha sido abordada con la profundidad necesaria por parte de las autoridades locales, departamentales y nacionales.
Para Corpades, la confrontación política entre distintos sectores del poder público ha contribuido a un Estado fragmentado en el ámbito regional, lo que, a su juicio, ha impedido que la estrategia de seguridad implementada en Antioquia produzca los resultados esperados.
En ese contexto, la organización citó recientes declaraciones del alcalde de Medellín, Federico Gutiérrez, aliado político del gobernador de Antioquia, Andrés Julián Rendón. Corpades cuestionó el mensaje según el cual «Medellín y Antioquia no tuvieron presidente durante cuatro años», al considerar que este tipo de posturas reflejan las tensiones políticas que, en su opinión, terminan afectando la articulación institucional en materia de seguridad.
Frente a este panorama, Corpades reiteró que desde hace varios años viene emitiendo alertas tempranas sobre el deterioro de las condiciones de seguridad y la situación humanitaria en distintas subregiones del departamento.
La organización recordó que recientemente dirigió una carta pública al gobernador Andrés Julián Rendón, en la que afirmó haber advertido de manera reiterada sobre el agravamiento de la violencia en municipios como Briceño y otras zonas de Antioquia. En dicha comunicación insistió en la necesidad de adoptar medidas oportunas para prevenir nuevos hechos de violencia.

De igual forma, Corpades señaló que sus alertas también se han concentrado en el Suroeste antioqueño, donde, según indicó, persisten riesgos crecientes para la población civil. En ese sentido, mencionó que ha advertido sobre la situación de municipios como Andes, Ciudad Bolívar, Salgar, Titiribí, Betulia, Tarso y Urrao, entre otros, donde —afirma— continúan registrándose hechos y dinámicas que comprometen la seguridad de las comunidades.
Finalmente, la corporación sostuvo que las denuncias realizadas por organizaciones sociales y defensores de derechos humanos no habrían recibido una respuesta efectiva por parte de las autoridades departamentales ni del Gobierno nacional. Asimismo, aseguró que existe una expansión de grupos armados ilegales en varias subregiones de Antioquia y consideró que las acciones institucionales desplegadas hasta el momento han sido insuficientes para contener esta problemática.
La información sobre los casos de Ciudad Bolívar y Salgar fue publicada inicialmente por Conexión Sur, mientras que las investigaciones permanecen en desarrollo y las autoridades aún no han revelado mayores detalles sobre los responsables de los homicidios.
A.U.
