Trump cancela transmisión de ejecución de Nidal Hasan
Trump cancela la transmisión en vivo del fusilamiento de Nidal Hasan, condenado por matar a 13 personas en Fort Hood. La ejecución sigue programada.

ESTADOS UNIDOS, 15 de octubre de 2026 – El presidente Donald Trump anunció que la ejecución por fusilamiento de Nidal Malik Hasan, expsiquiatra del Ejército estadounidense condenado por asesinar a 13 personas y herir a otras 32 en la base militar de Fort Hood, Texas, en 2009, no será transmitida en vivo. La decisión revierte un plan anunciado por el Pentágono que había provocado fuertes cuestionamientos dentro y fuera de Estados Unidos.
La ejecución continúa programada para el próximo 3 de diciembre, aunque el mandatario confirmó que los familiares directos de las víctimas podrán presenciarla personalmente si así lo desean.
De acuerdo con un reporte de CNN en Español, elaborado por la periodista Alejandra Jaramillo, Trump comunicó su decisión mediante un mensaje publicado en Truth Social, después de que el secretario de Defensa, Pete Hegseth, anunciara la intención de transmitir el procedimiento.
El presidente sostuvo que mostrar públicamente la ejecución podría servir como advertencia contra futuros ataques, pero reconoció que numerosas personas se oponían a presenciar la muerte del condenado a través de una transmisión.
En su publicación, Trump afirmó que la difusión del fusilamiento habría podido funcionar como un mecanismo de disuasión, aunque admitió que muchas personas preferían que no se exhibiera la muerte de Hasan.
El mandatario dejó claro que su decisión afecta exclusivamente a la transmisión y no a la condena.
La propuesta de difundir la ejecución había sido impulsada por Pete Hegseth, quien defendía la posibilidad de mostrar las consecuencias de cometer actos de violencia contra militares estadounidenses.
Sin embargo, el anuncio provocó críticas de legisladores republicanos y demócratas, dirigentes religiosos, organizaciones defensoras de derechos humanos y antiguos mandos militares.
Según informó BBC News Mundo, el vicepresidente JD Vance también había expresado reservas sobre la transmisión y manifestó que personalmente no tenía intención de verla.
Las objeciones no se centraron únicamente en el método de ejecución, sino también en la posibilidad de convertir el cumplimiento de una condena judicial en un espectáculo público.
Entre quienes cuestionaron la iniciativa figuraron antiguos oficiales de alto rango de las Fuerzas Armadas estadounidenses, que advirtieron sobre las consecuencias institucionales y éticas de difundir una ejecución por internet.
La discusión alcanzó igualmente a organismos internacionales. Representantes de Naciones Unidas expresaron preocupación por la propuesta y señalaron que transmitir públicamente una ejecución podría constituir una vulneración de las normas internacionales que prohíben la tortura y los tratos crueles, inhumanos o degradantes.
El debate adquirió especial relevancia porque Estados Unidos no realiza ejecuciones públicas desde hace décadas, mientras que el sistema de justicia militar tampoco ha llevado a cabo una ejecución desde 1961.
Nidal Malik Hasan, quien se desempeñaba como psiquiatra del Ejército con el grado de mayor, fue declarado culpable en 2013 por el ataque cometido el 5 de noviembre de 2009 en Fort Hood, una instalación militar ubicada en Texas.
Durante el tiroteo, Hasan abrió fuego contra militares que se encontraban en un centro de preparación para soldados. Trece personas murieron y otras 32 resultaron heridas.
El ataque fue considerado uno de los episodios de violencia más graves ocurridos dentro de una instalación militar estadounidense.
Durante la intervención de las fuerzas de seguridad, Hasan recibió disparos que le provocaron una lesión medular y lo dejaron paralizado de la cintura hacia abajo.
Las investigaciones posteriores establecieron que había mantenido comunicaciones con Anwar al-Awlaki, un clérigo extremista vinculado con Al Qaeda en la península arábiga.
Hasan fue condenado por 13 cargos de asesinato premeditado y 32 de intento de asesinato. Desde entonces permanece bajo custodia militar en Fort Leavenworth, Kansas.
Su ejecución, prevista mediante un pelotón de fusilamiento, representaría la primera aplicación de la pena capital por parte de las Fuerzas Armadas estadounidenses en más de seis décadas.
También sería la primera ejecución militar por fusilamiento desde la Segunda Guerra Mundial.
La decisión de utilizar este método forma parte de una discusión más amplia en Estados Unidos sobre la aplicación de la pena de muerte, sus procedimientos y los límites que deben observar las autoridades al comunicar o exhibir las ejecuciones.
Aunque Trump inicialmente había respaldado la posibilidad de transmitir el procedimiento, las críticas recibidas llevaron a la Casa Blanca a modificar el anuncio del Pentágono.
La cancelación de la transmisión fue presentada como una decisión acordada entre el presidente y el secretario de Defensa, pese a las diferencias públicas que surgieron alrededor de la propuesta.
El Pentágono reiteró que ambos mantienen una posición coincidente respecto al cumplimiento de la sentencia.
Por ahora, el fusilamiento permanece programado para el 3 de diciembre de 2026. Sin embargo, su realización en esa fecha podría verse afectada por eventuales actuaciones judiciales pendientes.
La decisión presidencial elimina la posibilidad de una transmisión pública en directo, pero mantiene abierto el debate sobre la pena capital, la actuación del sistema de justicia militar y las implicaciones de exhibir una ejecución ante una audiencia masiva.
Nota de redacción: Este artículo de Análisis Urbano incluye datos e información recopilada a partir de los reportes originales publicados por CNN en Español y BBC News Mundo sobre la decisión de Donald Trump de cancelar la transmisión en vivo de la ejecución de Nidal Malik Hasan. Las declaraciones y antecedentes procedentes de estos medios se mantienen atribuidos a sus fuentes originales.
A.U.
