Trump dice que la guerra con Irán terminará tras las elecciones mientras Teherán escala sus ataques
Trump asegura que la guerra con Irán terminará tras las elecciones, mientras Teherán ataca una base usada por EE. UU. en Jordania y amenaza con escalar.

ESTADOS UNIDOS / IRÁN 9 de septiembre de 2026 – La confrontación entre Estados Unidos e Irán entró este miércoles en una nueva fase de escalada, después de que Teherán afirmara haber atacado con misiles una base utilizada por fuerzas estadounidenses en Jordania y varias embarcaciones, mientras el presidente Donald Trump aseguró que la guerra podría terminar inmediatamente después de las elecciones legislativas de noviembre.
Las nuevas hostilidades ocurrieron después de que fuerzas estadounidenses destruyeran cinco petroleros iraníes el martes. Washington sostuvo que esa operación fue una respuesta a dos intentos de ataque con misiles balísticos contra un buque de guerra de la Armada estadounidense durante los dos días anteriores.
Irán respondió durante la madrugada con una nueva ofensiva. Según informó France 24, la Guardia Revolucionaria iraní anunció el lanzamiento de misiles balísticos contra una base en Jordania utilizada por el Ejército estadounidense, además de ataques contra embarcaciones en el estrecho de Ormuz.
Las autoridades militares jordanas aseguraron que sus defensas destruyeron 18 misiles iraníes dirigidos contra su territorio, mientras otros dos proyectiles cayeron en zonas despobladas.
La Guardia Revolucionaria afirmó además haber atacado dos embarcaciones estadounidenses y ocho petroleros en aguas del golfo Pérsico, así como otros diez buques que, según Teherán, pretendían atravesar una zona del estrecho de Ormuz considerada prohibida e insegura.
Las afirmaciones iraníes sobre los daños ocasionados a las embarcaciones no cuentan, hasta el momento, con una verificación independiente. Teherán sostiene que mantiene bajo vigilancia y control el tránsito por el estrecho, convertido en uno de los principales escenarios de confrontación durante la guerra.
La ofensiva iraní fue presentada como represalia por la destrucción de los cinco petroleros. El Comando Central de Estados Unidos afirmó que esos buques estaban vinculados a Irán y justificó la operación como respuesta a los ataques previos contra una embarcación militar estadounidense.
Teherán elevó aún más sus advertencias al señalar que petroleros ubicados en Kuwait y Baréin podrían convertirse en objetivos. La Guardia Revolucionaria pidió a sus tripulaciones abandonar las embarcaciones y acusó a esos países de facilitar las operaciones militares estadounidenses.
En medio del intercambio de ataques, Trump minimizó las preocupaciones sobre la duración de la guerra y el fuerte incremento del precio internacional del petróleo.
Según Bloomberg Línea, el presidente estadounidense aseguró ante periodistas que considera que el conflicto terminará inmediatamente después de las elecciones legislativas de mitad de mandato, previstas para noviembre, argumentando que Irán ya no estaría en condiciones de mantener indefinidamente la confrontación.
Las afirmaciones de Trump contrastan con la posición transmitida desde Teherán. Un alto funcionario iraní aseguró a Bloomberg, bajo condición de anonimato, que el país está preparado para una guerra más intensa y que aumentará sus contraataques si Estados Unidos continúa golpeando territorio e infraestructura iraní.
Según esa versión, los dirigentes iraníes consideran la guerra una amenaza existencial y no tienen intención de ceder ante el bloqueo naval estadounidense ni ante los ataques contra sus exportaciones petroleras.
El funcionario sostuvo además que Irán ha estado reconstruyendo sus capacidades militares desde que terminó la etapa más intensa de los enfrentamientos en abril y que actualmente dispone de suficientes misiles para sostener un conflicto prolongado.
Otros dirigentes iraníes han endurecido también su discurso. El nuevo jefe de seguridad, Mohsen Rezaee, afirmó que la postura militar del país frente a bases y embarcaciones estadounidenses fue modificada de manera sustancial, mientras Mohammad Bagher Ghalibaf, presidente del Parlamento, advirtió que había terminado la etapa de las respuestas proporcionadas.
La escalada está teniendo consecuencias directas sobre los mercados energéticos. El petróleo Brent superó este miércoles los US$100 por barril y acumula un incremento cercano al 65 % durante el año, en medio de los temores por las interrupciones en una de las principales rutas petroleras del mundo.
Estados Unidos intenta presionar económicamente a Teherán mediante el bloqueo naval y la amenaza de sanciones contra gobiernos y compañías que mantengan relaciones con Irán. Washington busca que las autoridades iraníes permitan nuevamente el tránsito por el estrecho de Ormuz y regresen a las negociaciones.
Teherán, por su parte, sostiene que tiene derecho a gestionar el tráfico marítimo por esta vía y ha atacado embarcaciones que, según su versión, ingresan en áreas restringidas sin autorización.
La presión económica sobre Irán también continúa aumentando. Bloomberg Línea señala que las dificultades para exportar petróleo e importar productos esenciales han contribuido a elevar la inflación hasta cerca del 90 %, mientras la moneda iraní registra una fuerte depreciación.
Pese a ese deterioro, el alto funcionario consultado por Bloomberg aseguró que la dirigencia iraní considera necesario continuar combatiendo hasta conseguir que Washington perciba como demasiado costoso iniciar nuevas ofensivas contra el país.
Dentro del propio Gobierno iraní existen posiciones favorables a recuperar la negociación. El presidente Masoud Pezeshkian y otros funcionarios han planteado la posibilidad de volver al diálogo para reducir la presión económica, aunque reclaman como condición previa que Estados Unidos levante el bloqueo y retome los términos del memorando de entendimiento alcanzado en junio.
Por ahora, las posibilidades de una salida negociada permanecen inciertas. No se celebran conversaciones oficiales de paz desde hace meses y los ataques contra petroleros, buques militares y bases estadounidenses han aumentado nuevamente el riesgo de una confrontación de mayor intensidad.
Mientras Trump sostiene que Irán no podrá resistir y anticipa que la guerra podría concluir después de las elecciones estadounidenses, Teherán transmite exactamente el mensaje contrario: asegura estar preparado para prolongar el conflicto y aumentar el costo militar de cualquier nueva ofensiva de Washington.
Con información de France 24 y Bloomberg.
A.U.
