Internacional

Casa Blanca y Congreso rechazan por ahora pausar la IA ante la competencia con China

Donald Trump rechazó frenar el desarrollo de la inteligencia artificial, mientras Mike Johnson planteó reunir al Congreso y a líderes tecnológicos para debatir su seguridad.

Laura P 4 min de lectura
Casa Blanca y Congreso rechazan por ahora pausar la IA ante la competencia con China

ESTADOS UNIDOS 13 de septiembre de 2026 – El presidente Donald Trump rechazó los llamados para ralentizar drásticamente el desarrollo de la inteligencia artificial en Estados Unidos y defendió la necesidad de conservar la ventaja tecnológica del país frente a China, en medio de un creciente debate sobre los riesgos asociados con sistemas cada vez más avanzados.

Las declaraciones se producen después de que Dario Amodei, director ejecutivo de Anthropic, pidiera reducir el ritmo de desarrollo de los modelos más poderosos para dar tiempo a fortalecer los mecanismos de seguridad. Sus advertencias han alimentado una discusión que ya llegó a la Casa Blanca y al Congreso estadounidense.

Según informó El Horizonte, Trump sostuvo durante su visita a Irlanda que Estados Unidos se encuentra por delante de China en inteligencia artificial y quiere conservar esa posición. El mandatario resumió la importancia estratégica que concede a esta tecnología al afirmar que quien gane la carrera de la IA tendrá una ventaja determinante.

Trump reconoció que pueden establecerse medidas de protección, pero cuestionó las advertencias más severas sobre las posibles consecuencias del rápido desarrollo de estos sistemas. El presidente habló de “fuerzas negativas” que, según su opinión, están promoviendo escenarios que podrían no materializarse.

El debate se intensificó después de que Amodei planteara que las empresas que desarrollan los modelos de frontera deberían disminuir su velocidad de avance para permitir que las medidas de seguridad puedan seguir el ritmo de las nuevas capacidades.

A las preocupaciones expresadas por el responsable de Anthropic se han sumado figuras de otras compañías tecnológicas, entre ellas Sam Altman y Elon Musk, pese a las diferencias y la fuerte competencia existente entre las empresas del sector.

La discusión también llegó directamente al Congreso. Mike Johnson, presidente republicano de la Cámara de Representantes, considera que los legisladores deben abordar el asunto con cautela y ha rechazado por ahora la posibilidad de aprobar apresuradamente una norma destinada a detener el desarrollo de los sistemas más avanzados.

De acuerdo con RPP, Johnson argumentó que la inteligencia artificial constituye también un asunto de seguridad nacional y que Estados Unidos no puede adoptar decisiones que terminen entregando una ventaja estratégica a China. Al mismo tiempo, planteó convocar una reunión para discutir posibles soluciones con representantes del sector.

El encuentro podría reunir al presidente Trump, dirigentes del Congreso y ejecutivos de las principales compañías de inteligencia artificial. Johnson señaló que la reunión podría realizarse tan pronto como este lunes o martes, aunque por el momento no existe una propuesta legislativa concreta para imponer una pausa al desarrollo tecnológico.

El dirigente republicano considera que cualquier decisión debe tomarse después de analizar cuidadosamente sus posibles consecuencias. Su posición contrasta con la de legisladores demócratas que reclaman una actuación más rápida del Congreso para establecer salvaguardas frente a los riesgos de los sistemas avanzados.

Entre ellos se encuentra Hakeem Jeffries, líder de la minoría demócrata en la Cámara de Representantes, quien ha defendido la necesidad de analizar medidas relacionadas con la seguridad, la protección de los menores y las consecuencias económicas que podría generar la automatización, incluida la eventual pérdida de empleos.

La discusión enfrenta así dos preocupaciones que comienzan a marcar la política tecnológica estadounidense. Por un lado, están las advertencias sobre ciberseguridad, uso malicioso, pérdida de control de sistemas avanzados y alteraciones económicas; por otro, el temor de que imponer restricciones demasiado severas permita a China superar a Estados Unidos en una tecnología considerada estratégica.

Trump se ha situado claramente del lado de mantener la velocidad de desarrollo, aunque no ha descartado completamente la existencia de reglas de seguridad. Su posición es que esas salvaguardas no deberían comprometer el liderazgo tecnológico estadounidense.

Johnson mantiene una postura similar frente a una eventual intervención del Congreso: reconoce que existen preocupaciones que deben ser examinadas, pero considera que legislar precipitadamente podría tener consecuencias para la innovación y la seguridad nacional.

El debate abre ahora la posibilidad de una reunión de alto nivel entre el Gobierno, el Congreso y las compañías tecnológicas. De concretarse, el encuentro podría convertirse en uno de los primeros pasos para determinar hasta dónde debe intervenir Washington en el desarrollo de los sistemas de inteligencia artificial más avanzados sin comprometer la competencia tecnológica con China.

Con información de El Horizonte y RPP.

A.U.

Comentarios