Criminalidad

[Video] Crimen en Antioquia: alias “Cáncer” fue encontrado sin vida tras su secuestro en Marinilla

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Análisis Urbano 4 min de lectura
[Video] Crimen en Antioquia: alias “Cáncer” fue encontrado sin vida tras su secuestro en Marinilla

Antioquia, Colombia, 8 septiembre de 2025.- El cuerpo sin vida de Sebastián López Jaramillo fue hallado este fin de semana en una vía rural del municipio de Concepción, en el Oriente antioqueño. La víctima, de aproximadamente 19 años, había sido secuestrada el sábado anterior en Marinilla por hombres que se hicieron pasar por miembros de la Policía.

El hallazgo ocurrió sobre la vía que conduce a la vereda La Cejita, donde fue encontrado el cadáver sin documentos de identificación y con múltiples heridas producidas por arma de fuego.

De acuerdo con información publicada por El Colombiano, labores de verificación e inteligencia permitieron a las autoridades establecer que la víctima era Sebastián López Jaramillo, presuntamente conocido con el alias de “Cáncer”, señalado integrante del grupo armado ilegal Ejército Gaitanista de Colombia (EGC), también conocido como Clan del Golfo.

El momento del secuestro fue registrado en video por testigos. En las imágenes, que luego fueron difundidas por el gobernador de Antioquia, Andrés Julián Rendón, se observa cómo varios hombres vestidos con prendas similares a las de la Policía Nacional sacan por la fuerza a López Jaramillo del casco urbano de Marinilla, obligándolo a abordar un vehículo con rumbo hacia El Peñol.

Las autoridades confirmaron que la víctima tenía antecedentes judiciales por porte ilegal de armas, violencia intrafamiliar y tráfico de estupefacientes. Actualmente, la Policía Nacional, en articulación con el GAULA del Ejército y el CTI de la Fiscalía General de la Nación, adelanta las investigaciones para esclarecer los móviles del crimen, identificar a los responsables y determinar si este hecho está relacionado con otros episodios de violencia registrados recientemente en la subregión del Oriente antioqueño.

Desde CORPADES se reiteró la gravedad de la situación en el Oriente antioqueño. “Cómo lo habíamos advertido, la situación de derechos humanos y derecho internacional humanitario en Oriente está en alto riesgo. El pasado mes de junio publicamos nuestro informe ¡Oriente Antioqueño en riesgo!, alertando sobre la crisis que amenaza la seguridad y el bienestar de esta subregión”, señalaron en su cuenta oficial de X.

El informe de CORPADES denuncia la consolidación de estructuras armadas, el desplazamiento forzado por gentrificación, la pérdida de soberanía alimentaria, conflictos socioambientales y la negligencia institucional. Casos recientes, como el doble homicidio en Guarne, un ataque sicarial en Rionegro y este secuestro en Marinilla, refuerzan la vigencia de sus advertencias.

El Oriente antioqueño literalmente está bajo fuego

El caso de alias “Cáncer” no solo deja a una persona asesinada, sino que pone en evidencia una disputa armada activa que se ha desatado en esta subregión del departamento. La violencia se manifiesta en una serie de hechos recientes que confirman el deterioro de la seguridad en el Oriente antioqueño.

Uno de estos eventos ocurrió a las 3:00 p. m. del sábado 7 de septiembre, cuando un ataque sicarial en la autopista Medellín–Bogotá, a la altura del kilómetro 37, sector El Corralito, dejó dos hombres fallecidos. Según los reportes, las víctimas fueron interceptadas por sicarios en motocicleta que les dispararon sin mediar palabra.

Horas después, en la madrugada del domingo 8 de septiembre, un nuevo ataque armado tuvo lugar en el municipio de Rionegro. El hecho se registró hacia las 12:10 a. m. cuando dos hombres en motocicleta abrieron fuego contra un establecimiento abierto al público en pleno centro del municipio. En el sitio murió Levis Manuel Altamar Martínez, de 18 años, oriundo de Santa Rosa, Bolívar, quien recibió dos impactos de bala en la región frontal. Además, dos hombres resultaron heridos en el ataque.

Estos acontecimientos han generado una creciente preocupación entre la ciudadanía, que vive bajo zozobra y miedo ante la presencia de estructuras armadas ilegales. Estas organizaciones, tanto de corte nacional como local —algunas provenientes del Valle de Aburrá—, continúan fortaleciéndose frente a la pasividad y negligencia estatal.

Organizaciones sociales y defensoras de derechos humanos han elevado su voz de alarma ante la falta de respuesta por parte de las autoridades departamentales. En consecuencia, exigen la intervención urgente de entes de control como la Procuraduría General de la Nación y la Defensoría del Pueblo. Asimismo, solicitan una revisión profunda sobre el uso y la transparencia de la Tasa de Seguridad, cuyos resultados continúan siendo cuestionados por las comunidades.

A.U

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