Bogotá

[Video] Nueva versión da un giro inesperado al caso de los perros abandonados en El Dorado

El caso de los perros en El Dorado tiene una nueva versión: uno de sus propietarios asegura que contrató una agencia para trasladarlos y que habría sido engañado.

Laura P 6 min de lectura
[Video] Nueva versión da un giro inesperado al caso de los perros abandonados en El Dorado

BOGOTÁ / COLOMBIA, 4 de octubre de 2026 – El caso de Milo y Rymy, los dos perros que quedaron bajo protección de las autoridades en el aeropuerto internacional El Dorado de Bogotá, dio un giro luego de que aparecieran nuevas versiones que cuestionan las circunstancias en las que inicialmente se informó que habían sido abandonados. Uno de los propietarios asegura que fue engañado por una agencia contratada para transportar a su mascota y que desconocía que el animal había terminado en Colombia.

El episodio comenzó a finales de septiembre, cuando las autoridades conocieron que un pomerania y otro canino descrito como tipo pitbull americano permanecían en El Dorado después de presentarse inconvenientes durante los controles sanitarios y documentales.

De acuerdo con la información conocida inicialmente, dos ciudadanos colombianos procedentes de Miami tenían previsto continuar desde Bogotá hacia Cali, pero los animales no pudieron seguir el recorrido debido a problemas detectados durante la revisión realizada por el Instituto Colombiano Agropecuario (ICA).

Laura Idrobo, subdirectora de Fauna del Instituto Distrital de Protección y Bienestar Animal (IDPYBA), explicó que durante la revisión se habrían encontrado inconsistencias entre la información sobre vacunación y desparasitación y los documentos presentados.

La funcionaria sostuvo que una médica veterinaria identificó que uno de los documentos sería falso, razón por la cual no se podía autorizar el ingreso de los animales al país.

Según la versión entregada entonces por Idrobo, a los viajeros se les planteó la posibilidad de regresar a Estados Unidos para solucionar la situación documental, pero habrían rechazado esa alternativa.

La funcionaria afirmó además que los ciudadanos habrían manifestado que, si era necesario, se llevaran a los animales y les practicaran la eutanasia, pues no regresarían con ellos a territorio estadounidense.

Posteriormente, los viajeros continuaron hacia Cali y los perros quedaron en el puesto de control del ICA en El Dorado, situación que llevó al Distrito a presentar públicamente el episodio como un caso de presunto abandono.

Antonio Hernández Llamas, director del IDPYBA, anunció entonces que la entidad adelantaría actuaciones ante las inspecciones de Policía y evaluaría poner el caso en conocimiento de la Fiscalía General de la Nación.

El funcionario también solicitó públicamente a la Embajada de Estados Unidos que se estudiara la posibilidad de revocar las visas de quienes inicialmente fueron señalados como responsables del abandono. Hasta el momento, esa solicitud no significa que las visas hayan sido efectivamente revocadas.

Sin embargo, días después comenzó a conocerse una versión diferente.

La rescatista de animales Melisa Rodríguez aseguró que la familia había contratado una agencia para encargarse del traslado de Milo y Rymy y sostuvo que habría sido esa empresa la que incumplió lo acordado y dejó a los animales en el aeropuerto.

“La familia contrató una agencia para poderse reunir con sus animalitos y esta agencia fue la que los dejó abandonados en el aeropuerto”, manifestó Rodríguez, según lo recogido por Red+ Noticias.

La rescatista afirmó además que, según la información que posee, no sería la primera vez que la agencia estaría involucrada en una situación de este tipo. Rodríguez pidió a las autoridades revisar detalladamente lo ocurrido y permitir que los perros puedan reunirse con su familia si se acredita quiénes son sus responsables.

La controversia tomó otro rumbo con las declaraciones de Jefferson Chacón, quien se identificó como propietario de Milo.

De acuerdo con Infobae Colombia, Chacón negó haber abandonado al animal y aseguró que había contratado a la agencia Viajes Peludos para encargarse de su transporte.

Su relato introduce una diferencia sustancial frente a la versión conocida inicialmente: según Chacón, Milo no tenía como destino final Cali, sino Panamá.

El propietario sostuvo que el pitbull debía viajar en cabina junto a él desde Estados Unidos hacia territorio panameño y que la empresa contratada tenía la responsabilidad de gestionar su transporte.

Chacón aseguró que desconocía por qué Milo terminó en Bogotá y afirmó que durante varios días no recibió información sobre el paradero de su mascota.

Según relató, desde el lunes no sabía dónde estaba el perro y la agencia no le proporcionaba respuestas. Solo habría descubierto que Milo permanecía en El Dorado después de encontrarse con las noticias difundidas sobre el caso.

Tras conocer la ubicación de su mascota, Chacón aseguró que compró inmediatamente un tiquete con destino a Bogotá para intentar recuperarla.

El caso también involucra a Rymy, el otro perro que quedó bajo protección institucional. Según la información conocida posteriormente, la familia de este animal también cuenta con representación jurídica para adelantar las gestiones destinadas a recuperarlo.

El propio IDPYBA confirmó que ha mantenido reuniones con abogados y con personas que se presentan como responsables de los animales.

La entidad informó que estas personas sostienen que fueron engañadas por la compañía encargada del transporte internacional de las mascotas. Asimismo, indicó que se mantienen comunicaciones para permitirles visualizar a los perros mientras se cumplen los protocolos establecidos durante el periodo de cuarentena.

El expediente y las evidencias recopiladas ya fueron remitidos a las autoridades encargadas de revisar el caso.

Será una Inspección de Paz y Convivencia la encargada de valorar la documentación relacionada con la tenencia de los animales y las pruebas aportadas durante el procedimiento.

El IDPYBA aclaró que no le corresponde determinar cuál de las versiones es verdadera ni establecer de manera definitiva quién debe conservar la custodia de Milo y Rymy.

Por esa razón, la nueva versión presentada por Chacón y por la rescatista no significa que se haya establecido que la agencia sea responsable de lo ocurrido. Del mismo modo, las primeras declaraciones sobre un presunto abandono deberán contrastarse con la documentación, los contratos y demás elementos que sean aportados dentro del procedimiento.

Entre los interrogantes pendientes está establecer quién contrató efectivamente el traslado de cada animal, cuál era el itinerario acordado, quién gestionó los documentos presentados ante el ICA y por qué Milo, cuyo propietario asegura que debía viajar hacia Panamá, terminó en el aeropuerto de Bogotá.

También deberá determinarse cómo se relacionan estas nuevas declaraciones con la versión inicial según la cual dos viajeros continuaron hacia Cali después de que los perros no pudieron superar los controles para ingresar al país.

Mientras se esclarecen esas circunstancias, Milo y Rymy permanecen bajo protección y sujetos a los protocolos sanitarios correspondientes.

El caso, que inicialmente fue presentado como un presunto abandono de dos mascotas en El Dorado, entra así en una nueva etapa en la que las autoridades deberán evaluar las pruebas aportadas por quienes reclaman a los animales y determinar qué ocurrió realmente durante su traslado internacional.

Este artículo incluye datos e información recopiladas a partir de los reportes originales publicados por las agencias de noticias de El Tiempo, Infobae Colombia y Red+ Noticias.

A.U.

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