Una de las más grandes operaciones contra las finanzas del crimen organizado llevó a que fueran afectados con medida cautelar de embargo, secuestro y suspensión del poder dispositivo de 378 bienes avaluados en más de 400 mil millones de pesos, de propiedad del Grupo de Delincuencia Organizado (GDO) ‘La Terraza’ que estaban a nombre de cabecillas, familiares y testaferros.

La operación ‘Amonet’, coordinada entre la Fiscalía General de la Nación y la Dijín de la Policía Nacional, permitió que durante seis meses investigadores de policía judicial recaudaran evidencia acerca de cómo La Terraza adquirió decenas de bienes con dinero producto de asesinatos selectivos, extorsiones, narcotráfico y desplazamientos, entre otros delitos.

Los bienes
Los 378 bienes afectados están distribuidos así:
340 inmuebles:
* 127 bodegas
* 91 parqueaderos
* 82 locales comerciales
* 17 apartamentos
* 14 lotes
* 6 casas
* 2 chalets
* 1 finca

17 vehículos:
* 7 camionetas
* 6 automóviles
* 2 motocicletas
* 2 cuatrimotos

14 establecimientos de comercio:
* 4 empresas de inversiones de bienes inmuebles
* 3 boutiques
* 2 peluquerías
* 1 ferretería
* 1 comercializadora de belleza
* 1 polígono de tiro deportivo
* 1 empresa textil
* 1 droguería

7 sociedades:
* 6 compañías de servicios inmobiliarios y de construcción
* 1 comercializadora de cosméticos.

Los bienes afectados están ubicados 375 en Antioquia (Envigado, Copacabana, Bello y San Jerónimo), 1 en Atlántico y 2 en Magdalena.

Llaman la atención 4 edificios recientemente construidos en el sector de El Hueco en el centro de Medellín, que los cabecillas usaban como centro de operaciones.

Otro inmueble objeto de medidas cautelares es la multinacional de cosméticos localizada en Medellín y que es reconocida por exportar sus productos a Canadá, Costa Rica, Honduras y Perú.

Así mismo, se destaca el campo de tiro deportivo: ‘El Viejo Oeste’. Allí se constató que se comercializaban armas de fogueo. Allí se encontró una escopeta, tres pistolas y un revólver.

Los bienes eran usados por ‘La Terraza’ como estrategia para evadir la acción de las autoridades y dar apariencia de legalidad a los recursos producto de sus crímenes.

De la misma manera, llamó la atención el valor que en varios casos se pedía por los bienes, pues estaban siendo comercializados a mitad de precio. En otro caso, desde abril, tras la captura de un cabecilla, un bien fue abandonado y aun a pesar de estar amoblado el costo de venta era de 1.050 millones de pesos, siendo su valor comercial real superior a los 2.000 millones de pesos.

La investigación
La muerte de Franklin Ramírez en 2011, presuntamente, a manos de la Terraza y las denuncias que se conocieron al respecto constituyeron el inicio de la investigación a la cual se sumaron las pesquisas por el asesinato de los agentes de policía de antinarcóticos Franklin Ferney Moreno y Sergio Antonio Castro, perpetrados el 12 de julio de 2012; además, del asesinato de 3 personas en hechos ocurridos entre agosto y octubre de 2008.

Los bienes afectados en esta oportunidad, constataron los investigadores, habían sido puestos a nombre de familiares de los cabecillas o de testaferros que se prestaron para ocultar la procedencia ilícita de los mismos.

Entre los propietarios estaría Mauricio Alberto Zapata Orozco, alias ‘Chicho’, considerado uno de los herederos de la segunda generación de ‘La Terraza’, y quien purga una condena a 12 años de prisión en la cárcel Picota de Bogotá por los delitos de tráfico de estupefacientes y de armas, además de extorsiones y ajustes de cuentas. Dicha pena fue confirmada en segunda instancia.

La Terraza tuvo su origen en la Comuna 3 Manrique – Medellín y desde siempre estuvo vinculada al narcotráfico desplegado por el cartel de Medellín.

Tras la muerte de Pablo Escobar Gaviria sumó sus acciones delictivas al paramilitarismo, siendo el extraditado Diego Fernando Murillo Bejarano, alias ‘Berna’, uno de sus máximos comandantes.

Esta organización criminal fue perfilada para acometer delitos de alto impacto. Uno de estos fue el secuestro de la exsenadora Piedad Córdoba, el asesinato de 2 investigadores del CINEP y la muerte del humorista Jaime Garzón, entre otros hechos de terror.

Pugnas por poder llevaron a la casi desaparición de La Terraza, pero herederos de la misma y familiares de antiguos capos hicieron surgir su ‘segunda generación’ y desde 2004 influye en las comunas 3 (Manrique) y 4 (Aranjuez), al mando de alias ‘Chicho’.

En la actualidad es una organización estructurada, responsable de asesinatos selectivos, extorsiones, secuestros y comercio de drogas en la modalidad de microtráfico, entre otros delitos.