La Organización Indígena de Antioquia, denunció ante las opinión pública Nacional e Internacional y ante los organismos defensores de Derechos Humanos, la grave situación humanitaria que se registra en los municipios de Dabeiba, Frontino, Urrao y Murindó del departamento de Antioquia, donde “las comunidades indígenas son sometidas a la violación constante de los derechos fundamentales, por parte de los grupos armados al margen de la ley, que poco a poco hacen ocupación territorial de los territorios ancestrales”.

La OIA señaló que el Occidente y Atrato Medio antioqueño se han convertido en corredores estratégicos utilizados por grupos armados al margen de la ley, “situación que ha aumentado y aumenta el riesgo de las comunidades indígenas, al ser afectadas por la siembra incriminada de minas antipersonas, confrontaciones armadas, ataques indiscriminados, acceso limitado a servicios básicos, riesgo por posible reclutamiento forzado, confinamiento en sus viviendas, limitación a las prácticas organizativas y de autonomía indígena, así como la estigmatización- principalmente de líderes indígenas-, todos estos hechos abiertamente contrarios a los Derechos Humanos, el Derecho Internacional Humanitario y los acuerdos de Ottawa”.

Añadió la OIA que desde el pasado lunes 26 de agosto se agudizó la situación de orden público en dichos municipios luego de que se registraran enfrentamientos armados entre los grupos armados al margen de la ley que delinquen en estas zonas del departamento así:

*26 de agosto, enfrentamiento armado en Resguardo Indígena Genaturadó, comunidad Genaturadó, municipio de Dabeiba.

*28 agosto, enfrentamiento armado en Resguardo Chageradó, comunidad Turriquitadó Llano, municipio Murindó.

*31 de agosto, enfrentamiento armado en Resguardo Ampartradó Alto y Medio, comunidad Amparradó Alto, municipio de Frontino.

Agrega la Organización que dicha situación ha generado que las familias indígenas confinadas no puedan desarrollar su vida de manera normal, poniendo en riesgo su mínimo vital, hoy, por la siembra indiscriminada de minas antipersonas, no pueden buscar alimentos de pan coger o desarrollar actividades propias para su subsistencia como la caza y la pesca. Condenamos que por este tipo de hechos, los enfermos indígenas no puedan asistir a los centros asistenciales y que los estudiantes indígenas no puedan desarrollar plenamente sus actividades académicas, entre otras cosas, porque los suministros alimenticios de los restaurantes escolares no pueden ser ingresados a las comunidades.

Es por esta razón que la Organización Indígena de Antioquia hizo un llamado a la Defensoría del Pueblo, a la Procuraduría General de la Nación y a la Gobernación de Antioquia, para que adelanten acciones conjuntas y se puedan mitigar inmediatamente los riesgos a los que están expuestas las comunidades. De igual manera la OIA invitó a la Agencia de la ONU para los refugiados ACNUR a brindar acompañamiento inmediato a la población indígena, así como a los organismos internacionales de protección de los derechos humanos.

“Somos un movimiento indígena, que reivindica el reconocimiento de una historia, una cultura y unos derechos muy particulares pero que no se abstrae de las luchas políticas por una sociedad en paz y más justa. Nosotros que reivindicamos la pluralidad, queremos continuar construyendo lazos de solidaridad con aquellos que crean en nuestras reivindicaciones y busquen la convivencia mediante el diálogo por una solución negociada del conflicto armado del país”, destacó la OIA.

Y prosiguió: “Los pueblos indígenas estamos cansados de la guerra y exigimos el respeto por la vida, la autonomía y los recursos naturales, no más minas antipersonas en nuestros resguardos, no más confinamiento, no más trabajos forzosos, no más amenazas e intimidaciones, somos pueblos de paz que convivimos en armonía con nuestros hermanos y nuestros territorios. Sin embargo, en este estado de guerra en que se encuentra el país, tememos que la situación de zozobra y terror a la que estamos sometidas las comunidades indígenas, se perpetúe, generando los negativos efectos que hasta ahora hemos soportado”.