Pablo Beltrán, jefe negociador del Eln, habló sobre el futuro del proceso de paz, Venezuela y las voladuras de oleoductos

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En una entrevista concedida a Noticias Caracol, Pablo Beltrán, jefe de la delegación de diálogos de paz del Ejército de Liberación Nacional, Eln, habló sobre la situación del proceso, el atentado a la Escuela de Cadetes General Santander de la Policía de Bogotá, la supuesta presencia de sus hombres en Venezuela y el atentado al oleoducto Caño Limón Coveñas del pasado 13 de febrero. Asimismo, negó que esa agrupación subversiva haya entrenado a los colectivos o milicias del régimen de Nicolás Maduro.

Asimismo, Beltrán aseguró que la agrupación guerrillera no le apuesta a que haya una guerra de Colombia contra Venezuela, que el secuestro no es una estrategia que el Eln vaya a utilizar por siempre y que no pedirán asilo en Cuba.

Esta es la transcripción de la entrevista, realizada por Análisis Urbano:

María Alejandra Villamizar: El gobierno del presidente Iván Duque ha sostenido muy firmemente su tesis al no cumplimiento de los protocolos, que daban el escenario para que ustedes retornaran a Colombia. ¿No hay proceso de paz con el Eln? ¿El Gobierno gana con esa postura esta partida? Ustedes como delegación de paz del Eln, ¿en qué quedan?

Pablo Beltrán: Él está hablando de los protocolos de Viena, artículo 69. Acuerdo que usted firma como Estado y con testigos internacionales los tiene que cumplir. ¿Cómo queda Noruega? Si Noruega no hace respetar eso, ¿en adelante quién va a llamar a Noruega a una negociación internacional? Nadie. Él piensa solamente en él, pero tiene que pensar en el prestigio de Colombia.

¿Por qué le atribuye usted que es una cosa personal, cuando él argumenta que hay un hecho que es el atentado a la Escuela General de Santander?

Bueno, vamos a concederle eso. Nosotros somos los responsables del atentado. ¿Cómo tiene que resolverse eso? Es un asunto penal. Ahí hay un sistema judicial, enjuícienos. Pero, ¿quién dijo que usted para una acción de guerra, usted la cobra dañando una juridicidad? Él está cobrando en la taquilla equivocada.

¿Cómo se va a resolver eso para ustedes? ¿Y para Cuba? Que es el país sede y que es el que está en una tensión internacional generada por esta postura del gobierno colombiano y en el que no va a haber cambios.

Cuba lleva siete años ayudando a la paz de Colombia. Y esta es la manera como le están pagando. Y para nosotros, hemos dicho una cosa muy clara, no vamos a pedir asilo. Vamos a regresar a Colombia y vamos a seguir insistiendo para que haya un proceso de paz en medio de un cese bilateral. Esa es la agenda nuestra.

¿Ustedes tienen hoy una propuesta para el presidente Duque?

Le hemos dicho: si está incómodo con los acuerdos que firmó Santos, mire a ver qué es lo que no le sirve y ponga sus condiciones, pero es una negociación, porque para recibir órdenes yo me voy para el campamento y que las ponga en el periódico El Tiempo, yo lo leo todos los días.

La Fuerza Pública está decidida por orden del presidente a entrar en una confrontación militar más directa, si se quiere con toda la fuerza, que ya no tiene a las Farc como actor, sobre ustedes. ¿Esa es la fórmula que entiende el presidente Duque por lo que se interpreta es la etapa que viene para Colombia?

A nosotros nos dijeron: con el Eln lo primero que van a hacernos es ablandarnos militarmente y después miran a ver si nos llaman a negociar. Ellos tienen un guion, una táctica. Nosotros qué decimos: negociemos en medio de un cese bilateral.

¿Esa es la de ustedes?

Esa es la nuestra.

Hay quienes afirman que con este atentado, con la muerte de estos 22 jóvenes, quienes hicieron trizas la paz fueron los miembros del Eln que planearon este atentado y toda la organización que ustedes representan.

Nosotros llevamos desde agosto aquí esperando a que ellos nombren una delegación. Dijeron que iban a hacer una evaluación del proceso y no la hicieron. No hicieron ni siquiera empalme con la comisión de paz que tenía Santos. Entonces desde el principio ellos no querían esto. Ah, ¿que buscaron excusas?, claro, nosotros en diciembre dijimos: “hagamos un cese de fin de año” y lo que dijeron los militares es: “no, no hay cese, hay es ataques”.
Entonces desde mucho antes la voluntad de él es belicista.

Y, entonces, ¿la retaliación de parte de ustedes, como usted dice que ellos no respetaron el protocolo, la retaliación por no continuar en los diálogos y hacerse sentir fue la bomba en la Escuela General Santander?

Estábamos por comenzar unos diálogos que no comenzaron. O sea, no había un cese, no había un acuerdo de que no hubiera acciones, ellos no dejaron de atacarnos, antes intensificaron los ataques. Entonces, si el Eln hace un ataque es malo, pero los ataques de ellos son buenos. No.

¿Dentro de la guerra para los colombianos? Que están tratando siempre de ponerse, digamos del dolor de las víctimas primero. ¿Qué es lo que busca esta gente, qué es lo que quiere esta gente con una acción de estas?

Cuando decimos que hay que intentar una solución política al conflicto es porque hay que acabar eso. Llevamos 70 años en guerra.

Pero, los muchachos ya se murieron.
Claro.

Y lo mismo los guerrilleros que han muerto en el campo.
Por supuesto.

Y las familias se destrozaron.
Entonces, ¿la solución es más guerra para acabar con la guerra? No señora, la solución es sentarnos a hablar y pactar una solución.

Entonces, uno podría pensar, usted lo ha dicho en entrevistas anteriores, que cree que una acción de estas ¿no se va a repetir?

No. El Eln también tiene una voluntad de que haya un diálogo y que haya una rebaja de la intensidad del conflicto. A eso es que le apostamos. Nosotros no le apostamos a que cada vez haya mayor intensidad del conflicto. No, cuando nos sentamos a la solución política es para que produzca efectos de una vez.

Estamos en días de incertidumbre frente a lo que pueda pasar en Venezuela. Y se dice que el factor Eln está presente en toda esa ecuación. ¿Qué tan presentes están y cuál es ese factor Eln? ¿Cuánto pesa? ¿Cuál es la relación que tiene el Eln con Venezuela?

Nosotros no le apostamos absolutamente a que haya una guerra de Colombia contra Venezuela. Eso está descartado para nosotros. Y lo segundo es que, nosotros sí tenemos muchos frentes en la frontera, por supuesto. ¿Dónde están apostadas las fuerzas especiales del Ejército colombiano? En el Catatumbo, ahí los tenemos. ¿Quién los llevó? Duque.

Y, ¿dónde están las fuerzas especiales del Eln?
Pues combatiendo con ellas en el Catatumbo. ¿Dónde están las fuerzas especiales de la marina? En Arauca. ¿Dónde están las fuerzas especiales de la Fuerza Aérea? En el Vichada. Todas están ahí. ¿Dónde está el mejor agrupamiento de tanques de Colombia? En la Guajira. O sea, la disposición de guerra de Colombia contra Venezuela ha sido progresiva y está ahí y como nosotros estamos en la frontera somos los primeros que la sufrimos.

¿Qué pasa si el Eln en esa guerra de la frontera pierde lo que se ha llamado la retaguardia de Venezuela? ¿Militarmente para el Eln eso significa realmente algo?

En Colombia, toda la frontera, 2.200 kilómetros que hay con Venezuela, sí estamos nosotros, pero al interior de Venezuela no.

O sea, ¿no es cierto que el Eln está negociando con oro y que está trabajando en las minas de oro ilegales como lo está haciendo en Colombia? ¿O en Colombia sí o no?

Si usted va a la Serranía de San Lucas, encuentra al Eln, y en la Serranía de San Lucas hay explotación de oro desde la época de la colonia. Pues estamos ahí.

¿Y comercian con ese oro?
Las comunidades tienen títulos mineros. Y las transnacionales quieren quitárselos. ¿Nosotros de qué lado nos vamos a colocar? Pues de las comunidades.

Y ¿cómo se ponen de lado de las comunidades, en concreto?
Por ejemplo, ha habido muchas compañías canadienses que van a hacer negocios con las comunidades. ¿Nosotros qué buscamos? Que los negocios sean bien, que no los espolien.

Y de eso, obviamente, también el Eln tiene un beneficio económico.

Todo el que entra a una zona en la que está el Eln paga impuestos.

¿Por qué le ha costado tanto tiempo al Eln procesar el dolor que le significa a la sociedad colombiana el secuestro?

Eso para nosotros no es una línea roja, ni es una cosa que nos vamos a aferrar hasta la muerte, no. Hubo un cese bilateral de 101 días; con Juan Camilo Restrepo hablamos, él me preguntó: “¿Van a dejar de hacer las retenciones?”, le dije: las vamos a dejar. Mire los 101 días, ni una sola.

Cuando se hace un atentado al oleoducto, no le plantean solamente un problema al Estado. Si ustedes están preocupados por las comunidades, se lo plantean directamente a las comunidades que son las que se ven afectadas al contaminar las fuentes de agua.

Usted tiene razón en eso y la gente tiene razón. ¿En qué sentido? Cuando nosotros hacemos esos ataques se ordena colocar una cantidad de explosivos mínima, para hacer solo abolladuras. Esta que usted critica con toda razón, no se cumplió eso. No hubo el cálculo prudente y hubo el daño, hubo la rotura. Esa no es la orientación.

Hablar de explosivos, hablar de este tipo de estrategia en general. Así sea con explosivos pequeños o grandes, resulta a todas luces inaceptable. Para no utilizar otra palabra.

Claro. Usted sabe, el 24 de diciembre en la noche, a un solo campamento, ¿cuántas bombas nos lanzaron? Dos toneladas y media. Y entonces, esa es la guerra. Eso es lo que hay que acabar.

¿Usted cree que se nos está yendo la posibilidad de concretar una paz negociada?

No, no por una razón. Nunca en Colombia había habido ocho millones de colombianos que votaron el año pasado por paz con cambios. Y enseguida hubo casi doce millones que votaron contra la corrupción. Hay una ciudadanía movilizada.

Pero esa ciudadanía también se moviliza en contra de las armas y la política juntas.

Y somos compañeros de viaje de esa gente.

Pero ellos no son compañeros de viaje de ustedes mientras estén en las armas, mientras persistan las dos cosas, o sea, la combinación de las fuerzas de lucha. Eso parece tener un final ya.

No, nosotros no tenemos esa preocupación por lo siguiente. Traemos una agenda de diálogo, que es la primera que nosotros hemos firmado y la vamos a defender. Si Duque y Uribe no quieren, nosotros le apostamos a que un siguiente gobierno, con un perfil más democrático, tenga un interlocutor.

Dentro de todas las relaciones que hacen entre Venezuela y el Eln, se ha dicho que el Eln entrenó a lo que hoy se conocen como los colectivos, que son unas milicias civiles, que tienen armas. ¿Sí o no?

No, por una cosa muy simple. Nosotros somos una organización pequeña. Las milicias que hoy están en Venezuela se acercan a dos millones. ¡Cómo se le ocurre que nosotros vamos a hacer instructores de ese volumen de gente? Yo sí le pregunté una vez que pasé por Venezuela a un general: oiga general, ¿ustedes están distribuyendo fusiles entre la gente? Y me dijo, ¿usted cree que si nosotros desconfiáramos de la gente, le entregaríamos fusiles? Pues con esos fusiles nos derrocarían.

Y, ¿el general venezolano sabía que usted era comandante del Eln?

Claro, porque es cuando nosotros pasamos por Venezuela, ellos nos prestan seguridad. Eso está en los protocolos.

¿No es porque se dé naturalmente en la frontera?

No, no es que nosotros vamos a decirles: vea, llévenos a Manaos a una reunión en Brasil. No, el gobierno aceptó tener a cinco países garantes y que se hicieran reuniones en varias partes dentro del proceso de paz.