Preocupante: Proliferan toques para niños en Belén y Altavista, con DJ, tucibí, pepas y popper. ¿Vale la vida en Belén?

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Y para los padres de familia, que ejerzan la debida vigilancia sobre las actividades que realizan sus hijos, que controlen sus salidas, que establezcan límites y que denuncien, si es necesario.
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En la parte alta de Belén, comuna 16 de Medellín, y el corregimiento Altavista, en los últimos años viene haciendo carrera una actividad que no es controlada por las autoridades y que es la puerta de entrada de decenas de niños y adolescentes al terrible y nefasto mundo de la drogadicción.

Se trata de los toques, que no son otra cosa que reuniones de jóvenes, en su mayoría menores de edad, que al son de la música electrónica y reguetón que toca para ellos un DJ bailan hasta altas horas de la madrugada sin que haya quien los controle: ni padres, ni Policía.

“Los toques, las fiestas, en Belén Zafra, los Alpinos, la Capilla, Buenavista, Manzanillo, Mano de Dios y otros barrios se hacen estas fiestas con DJs y en las que inducen a los niños y a los jóvenes a consumir pepas, el 2CB (tucibí), éxtasis, los parches, el LCD”, relató el defensor de derechos humanos de la comuna 16, Belén, y el corregimiento de Altavista, Julio César Rengifo Hortúa.

El líder social, quien ha recibido múltiples amenazas y quien no cuenta con escolta a pesar de que se le ha realizado un estudio por parte de la UNP, dialogó con Análisis Urbano sobre la situación que se registra en esta zona de Medellín. “Hay cantidad de jóvenes, niños y niñas, que son instrumentalizados por combos y bandas de Altavista y Belén”, añadió.

“En la periferia, es decir la Capilla, el Rincón, por ejemplo, hay cantidad de plazas cuya tarea es instrumentalizar niños de nueve, de diez años, para trabajar como carritos, mensajeros y lo peor, los están volviendo adictos a los estupefacientes para asegurarse un mercado con muchos compradores de droga”, dijo Rengifo, quien añadió que se han incrementado las plazas en Altavista y el reclutamiento de menores, principalmente venezolanos.

Julio Rengifo agregó que en Belén Zafra existe una “fábrica” de tucibí, donde además de fabricarlo lo distribuyen en toda la zona, es decir Belén parte alta y Altavista. “Cada ocho días hacen estas fiestas y allí los vuelven adictos”.

La recomendación para las autoridades es realizar el respectivo control, pues no debe ser difícil identificar dónde se realizan estos toques. Y para los padres de familia, que ejerzan la debida vigilancia sobre las actividades que realizan sus hijos, que controlen sus salidas, que establezcan límites y que denuncien, si es necesario.

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