Tres hombres y tres mujeres harían parte de una organización señalada de robar celulares en la modalidad de cosquilleo, en un reconocido sector de restaurantes y bares sobre la calle 85, entre carreras 13 y 15, en el norte de Bogotá.

De acuerdo con los elementos de prueba, los presuntos integrantes de la red ilícita llegaban a la zona a las 10 de la noche y simulaban ser vendedores de dulces o flores para moverse sin generar sospechas. Uno de los supuestos delincuentes identificaba a las víctimas y alertaba a los demás para que se movieran en parejas, rodearan al transeúnte y, ante cualquier descuido, le sacaran el teléfono celular del bolsillo, la chaqueta o el bolso.

Estas personas usaban chaquetas y bufandas, portaban maletas o bolsos de gran tamaño con los que obstruían el paso de los peatones y así propiciaban una oportunidad para cometer los hurtos.

En dos meses de investigaciones, la Fiscalía recopiló cinco denuncias en las que los ciudadanos reportaron robos por un valor de 13 millones de pesos, todos cometidos en el mismo sector.

Gracias a las evidencias recopiladas la Fiscalía General de la Nación y la Policía Nacional capturaron a los seis presuntos integrantes de la organización ilegal. Todos fueron presentados en audiencias concentradas en el Complejo Judicial de Paloquemao y un fiscal seccional les imputó cargos por los delitos de concierto para delinquir y hurto agravado, conductas que no fueron aceptadas.

Los procesados recibieron medidas de aseguramiento privativas de la libertad. A centro carcelario fueron enviados Jaime Andrés Téllez Gómez, quien había sido beneficiado con libertad condicional por cumplir la mitad de una condena que pesaba en su contra por hurto; y Laura Nicol Jaramillo Hernández, detenida meses antes en flagrancia luego de realizar un robo en vía pública, pero por ser madre cabeza de familia cumplía detención domiciliaria.

Los otros cuatro capturados deberán cumplir la medida en sus lugares de residencia.