Darwin Alexánder Quintero Castrillón, Gabriel Alejandro Arroyave Espinosa y Cristian Camilo Arias Quiroz, de 25, 22 y 23 años de edad, respectivamente, estarán en la cárcel los próximos días por los delitos de secuestro extorsivo agravado y porte ilegal de armas de fuego de defensa personal.

Los procesados fueron capturados por la Policía Nacional este jueves 10 de octubre en zona rural y urbana del municipio de Barbosa (Antioquia), luego de ser señalados de participar en el secuestro de un comerciante de la zona de la Urabá, de su novia, de su contadora y de otros dos acompañantes.

El Juzgado Tercero Penal Municipal de Medellín impuso medida de aseguramiento en centro carcelario por solicitud de la Fiscalía General de la Nación.

De acuerdo con la denuncia formulada por el negociante, el pasado 30 de septiembre fue citado a un hotel de la capital antioqueña para recibir la suma de 145 millones de pesos, producto de la venta de varios motores fuera de borda. Explicó que los supuestos compradores lo subieron a el y a sus acompañantes a un vehículo de alta gama y los llevaron hasta una finca del norte del Valle de Aburrá, donde le darían el dinero acordado.

Según el denunciante, cuando llegaron al predio fueron amenazados con amas de fuego por varios encapuchados, quienes los despojaron de sus celulares y les notificaron que estaban secuestrados por las Farc.

La noche de este miércoles 9 de octubre, los plagiarios dejaron libre al comerciante y su contadora personal para que recogieran la suma de 2 mil millones a cambio de la liberación del resto de secuestrados. La situación fue aprovechada por el hombre para denunciar el caso ante el Gaula de la Policía Nacional. Ese misma noche, los tres secuestrados restantes lograron desarmar a uno de los centinelas y huir del lugar para alertar a las autoridades.

Durante la captura de los investigados fueron incautadas un pistola calibre 9 milímetros y un revólver calibre 38 largo. Quintero Castrillón, Arroyave Espinosa y Arias Quiroz no se allanaron a los cargos imputados.

Los investigadores establecieron que entre el 30 de septiembre y el 9 de octubre, los secuestrados fueron movidos a varias fincas de la vereda Yarumito del citado municipio para evitar que fueran hallados por las autoridades.