Washington, 3 de abril de 2025.- Stellantis se verá obligada a aplicar un expediente de regulación temporal de empleo (ERTE) a unos 900 trabajadores en varios centros de trabajo en EE.UU. a consecuencia de los aranceles al sector del automóvil que entraron en vigor este jueves.
Los despidos temporales afectarán a dos plantas de estampado en el estado de Míchigan y una de transmisiones en Indiana.
La medida es consecuencia de la decisión de Stellantis de pausar temporalmente la producción en sus plantas de montaje de vehículos de Windsor (Canadá) y Toluca (México).
En Windsor, donde se produce el monovolumen Chrysler Pacifica y el eléctrico Dodge Charger Daytona, unos 4.500 trabajadores serán despedidos temporalmente durante dos semanas a partir del lunes.
Mientras, en Toluca, que fabrica los Jeep Compass y Wagoneer S EV, el cese de actividades se prolongará durante al menos un mes.
El responsable de Stellantis en Norteamérica, Antonio Filosa, comunicó este jueves a los trabajadores de la compañía que las suspensiones de producción son resultado de los aranceles impuestos por la Administración del presidente estadounidense, Donald Trump.
Según un correo electrónico al que tuvo acceso la cadena estadounidense CNBC, Filosa señaló que Stellantis «sigue evaluando los efectos a medio y largo plazo de estos aranceles» en sus operaciones.
Mientras tanto, la compañía «ha decidido tomar medidas inmediatas, incluida la pausa temporal de la producción» en las plantas de Canadá y México.
«Esas acciones impactarán algunos empleados en varios de nuestras instalaciones de ejes motor y estampado en EE.UU. que apoyan esas operaciones», añadió Filosa para quien las decisiones de la Administración de Trump crean «incertidumbre».
EFE