Categoría: Análisis Urbano

Tenemos que trabajar, las autoridades civiles, militares, de policía, la academia, la ciudadanía, para que las fronteras desaparezcan, que pasen de ser activas a inactivas. Invitamos a la Alcaldía de Medellín, que no se ha pronunciado, ni siquiera para decir que “fuimos los que ganamos”, “fuimos nosotros los que lo hicimos” y que cobre el triunfo. Eso ni siquiera lo han hecho, les falta hacerlo. Yo sigo defendiendo el trabajo del Ejército Nacional, de la Fiscalía General de la Nación, de la Policía Metropolitana. Ellos tienen que fortalecer su presencia en los barrios, fortalecer su presencia en los corregimientos, para ir ganando terreno a la Oficina, para ganarle terreno a las bandas.

Estamos felices por ello. Esperamos no equivocarnos. Nuestras fuentes son de alta credibilidad. Medellín y buena parte del Valle de Aburrá comienzan otra etapa en su vida. Gracias a esa institucionalidad que tanto ha ayudado, gracias a esa ciudadanía, gracias a las denuncias que se han hecho, a las investigaciones que han salido y gracias a la Oficina, también hay que decirlo, que fue obligada a sentarse a dialogar.

Hasta el momento, haciendo un balance frívolo entre ganadores y perdedores, van ganando los grupos ilegales y van perdiendo los ciudadanos de a pie, los buenos bellanitas. En ceros están la Administración Municipal, la Policía Nacional, el Ejército Nacional, la Fiscalía General de la Nación, la Gobernación y el Gobierno Nacional, que ni con el envío del Ministro de Defensa Guillermo Botero pudo acabar con la confrontación armada, que no solo se recrudece, sino que va para largo.

Este es el examen que Análisis Urbano y Corpades realizaron para mostrarle a la comunidad lo que ocurre. Siga el enlace, observe la ponencia de Luis Fernando Quijano Moreno, experto y estudioso de la realidad de inseguridad y violencia que padece el Valle de Aburrá, y saque sus propias conclusiones.