El Juzgado Segundo Penal del Circuito Especializado de Medellín condenó en sentencia anticipada al excabecilla del bloque Cacique Nutibara de…
Categoría: comuna 13 San Javier
Testigos afirmaron que sujetos armados lo balearon y escaparon sin dejar rastro. El motivo del ataque habría sido por temas personales del hoy occiso y que nada tienen que ver con el enfrentamiento que sostenían las bandas en ese sector.
El objetivo de los agresores era atentar contra miembros de la banda El Coco, que están aliados con la banda de La Divisa y en guerra con la Agonía, banda a la cual pertenece, presuntamente, el hoy capturado y quien sería la persona que conducía el taxi desde donde se lanzó la granada IM-26.
El siguiente hecho trágico al que se tuvo que enfrentar fue la muerte de uno de sus hijos, Jhonatan, el 7 de julio de 2010. El joven tenía 19 años. De acuerdo con Ana Fabricia, miembros de la Policía de Medellín fueron quienes estuvieron detrás de este hecho.
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Varios meses de investigaciones, seguimientos, interceptaciones e infiltraciones a la estructura criminal permitieron seguirle los pasos a este delincuente que hace parte del cartel de los más buscados de la comuna 13. Según lo establecido Diego Almuerzos ordenaba actividades delictivas tales como extorsión al sector comercio y transporte (lo que ha causado varios intentos de paro de diferentes rutas de buses), homicidios selectivos y tráfico local de estupefacientes, por lo cual se le vinculó a una investigación, que sumado al material probatorio permitió que le fuera librada una orden judicial por los delitos de extorsión, concierto para delinquir y desplazamiento forzado.
La inspección técnica al cadáver se realizó a eso de las 6:50 p.m. de este viernes 17 de mayo. Las autoridades investigan las circunstancias de modo, tiempo y lugar en las que se desarrollaron los acontecimientos, así como los motivos y los responsables.
Allegados de la víctima aseguraron que esta habría sostenido días atrás discusiones con su expareja sentimental, quien la amenazó de muerte, por lo que se convirtió en el principal sospechoso del asesinato de Luisa Fernanda, quien laboraba en la Universidad Pontificia Bolivariana.
En desarrollo de esa absurda y cruenta reyerta han caído personas inocentes, a quienes les han disparado por cruzar una frontera invisible, por no obedecer, por denunciar o por negarse a sumarse a las filas de combos adeptos a esas dos líneas militares ilegales.
De pronto fue abordado por cuatro sujetos que lo hicieron descender del automotor y lo llevaron hasta un callejón en el que le propinaron seis disparos.