Los investigadores establecieron que el presunto agresor se llevaba por la fuerza a las víctimas en una motocicleta de su propiedad a diferentes lugares de la zona, donde las desnudaba, les realizaba tocamientos indebidos y las filmaba. Una vez concluido el abuso les entregaba sumas de 1000 y 2000 pesos y las amenazaba para que no contaran lo sucedido a sus familiares.