Aún se sigue hablando de su retiro forzado de la Unidad y de su arma, aunque él en el momento del asesinato del exmiliciano Dimar Torres, pensaba que estaba cumpliendo con el manual de derechos humanos del Ejército.
Pese a que el general Villegas reconoció la responsabilidad de varios de sus hombres en este crimen, en especial la de un suboficial, no entregó detalles de cuáles fueron los motivos que llevaron al uniformado a dispararle a Torres.