La ONG Corpades, que investiga el conflicto en Medellín, coincidió en que no hay elementos suficientes para determinar que se firmó un pacto de esa naturaleza.
“El policía el día que me capturó me pegó con otro parcero, me dio la pela. Y me amenazaba que en una semana estaba haciendo el levantamiento mío, que él me iba a matar, que él me iba a matar. Que en una semana o dos él estaba haciendo el levantamiento mío, pero que yo iba a estar muerto».