Debido a las constantes amenazas que recibió por parte del Eln y las AGC tuvo que salir del país un par de meses. Luego regresó y manejó un bajo perfil, temiendo por su vida. Según Camilo Ernesto Villamil, asesor jurídico de derechos humanos de Aheramigua, la víctima puso en conocimiento del Gobierno Nacional su situación, pero hada se hizo al respecto.