Cuando la supuesta webcam obtuvo el material audiovisual empezó a amenazarlo advirtiéndole que sabía dónde trabajaba, que conocía a su esposa y a sus hijos. Además, le habría exigido $200.000 a cambio de no publicar las imágenes a sus familiares y en su lugar de trabajo; el dinero exigido fue consignado a la cuenta bancaria de un hombre.