Decidió acercarse al sacerdote del corregimiento El Doce para que le ayudara con la búsqueda. Este domingo 27 de enero, el cura llamó a doña Nirley y le dijo que había encontrado a su hijo, pero que las noticitas no eran buenas. Estaba en avanzado estado de descomposición, desmembrado, envuelto en bolsas y lo habían sepultado en un escarpado.