La víctima mortal vivía con su compañera en el barrio Santander, en el noroccidente de la ciudad. La joven madre fue de visita al corregimiento Altavista y se le acabaron los pañales y la leche. Entonces le pidió a su esposo que le llevara esos elementos. Para ello, Cristian le pidió el favor a un amigo que lo acompañara.