Luego de conocerse la muerte del estudiante Julián Andrés Orrego Álvarez, la Universidad de Antioquia emitió un comunicado en el que lamentó el hecho y llamó a buscar las soluciones “que sustentan el reclamo social”.

Este es el texto del comunicado de la Alma Máter:

“Como familia universitaria, manifestamos nuestra profunda tristeza y absoluta consternación por la muerte de Julián Andrés Orrego Álvarez, estudiante de nuestra Universidad, quien resultó gravemente lesionado por explosivos en un accidente presentado el día de hoy en la calle Barranquilla, en las afueras de nuestro Campus central. A su familia, amigos y compañeros les expresamos nuestro sincero mensaje de condolencias y solidaridad.

Ante ese desgraciado hecho preferimos enarbolar sin titubeos ni juzgamientos uno de nuestros principios constitutivos: el de universidad con alto sentido humanístico y humanitario, el mismo que sustenta nuestra convicción por la vida como valor sagrado y nuestra obligación de resguardarla, protegerla y enaltecerla ante cualquier circunstancia.

Afincados en ese principio, y ante las circunstancias que rodearon hoy el lamentable suceso, invocamos en la sociedad una actitud de solidaridad y respeto para con quienes sufren hoy el dolor por la pérdida de un hijo, un hermano, un amigo y un compañero.

Insistimos, también, en nuestro constante y permanente rechazo a las acciones violentas; reafirmamos el clamor a que ante cualquier circunstancia privilegiemos el debate civilizado y el valor de la palabra como fundamento de la búsqueda de reivindicaciones sociales. Como institución que se funda en el conocimiento y el pensamiento crítico, consideramos inconveniente que la acción violenta y los riesgos que esta supone, continúen siendo legitimados como medios para fines políticos.

La reciente movilización ciudadana y social de Colombia merece hoy nuestros mayores esfuerzos y la unión pacífica de todas las maravillosas capacidades que como jóvenes universitarios tenemos, para comprenderla y buscar las soluciones que sustentan el reclamo social. Por ello, reiteramos nuestro llamado a que la universidad sea entendida, defendida y vivida como un territorio de paz;  a que propiciemos en ella espacios plurales de discusión y reflexión —sin el peso de las estigmatizaciones— para ofrecer propuestas lúcidas y potentes en beneficio de las transformaciones que necesita el país.

Medellín, 2 de diciembre de 2019”.