Con apoyo de la Unidad para la Atención y Reparación Integral a las Víctimas, mujeres indígenas y afrocolombianas participan de la trigésima versión de la Feria Colombiamoda con los proyectos productivos que desarrollan en su proceso de reparación tras sufrir el conflicto armado en varias regiones del país.

Una representación de las comunidades Embera Chamí y Katío, retornadas a los resguardos de la Puria y el Alto Andágueda (Chocó) se presentan con el emprendimiento Kirrima, que consiste en la producción de artesanías en chakiras.

Este emprendimiento de joyas elaboradas en este material tradicional beneficia a unas 80 familias, las cuales retornaron a sus territorios con apoyo de la Unidad para la Reparación a las Víctimas después de vivir varios años en condición de desplazamiento forzado en Medellín, Bogotá y Pereira.

Para María Liliana Sintua Queragama, exponer sus creaciones basadas en sus «saberes ancestrales» en Colombiamoda, significa “mostrar el trabajo que hacemos para progresar con nuestra cultura desde que retornamos al Alto Andágueda, porque la violencia de los grupos ilegales nos hizo desplazar a las ciudades”.

Por su parte, la diseñadora de modas y artesana Neila Preciado lidera la empresa Shuska, que diseña y elabora prendas de vestir y biojoyas con semillas propias de la Amazonía y la región del Pacífico colombiano, que obtienen de la Red de Mujeres Recolectoras de Semillas y Fibras Naturales, que también incluye a sobrevivientes del conflicto.

Relata que “con este proyecto de vida hemos podido llegar a zonas rurales de difícil acceso para generar desarrollo rural con prácticas sanas con el medio ambiente y oportunidades de generen ingresos económicos a mujeres aprovechando los recursos propios”.

También la motiva “ayudar a sobrevivientes de la violencia así a mejorar su calidad de calidad de vida y fortalecerlas para que no se sientan vulnerables por el conflicto, la pobreza o las regiones alejadas donde viven”.

Fortaleciendo derechos culturales y retornos
Ambos emprendimientos son apoyados desde la Dirección de Asuntos Étnicos y el Grupo de Retornos y Reubicaciones con diferentes acciones para garantizar los derechos a la identidad cultural y la autonomía mediante la generación de ingresos.

Según Luz Patricia Correa, directora de Asuntos Étnicos, con el fin de fortalecer “el diseño y comercialización de estos dos emprendimientos participan de la vitrina de la moda más importante del país. Es muy importante porque tenemos un emprendimiento que apoya a víctimas afrocolombianas y, en el caso de las comunidades indígenas, se pretende dar sostenibilidad del retorno ya que se mantienen en el territorio y las artesanías son la forma de visibilizarse en las ciudades, pero no desde la mendicidad sino desde su cultura”.

La Unidad para la Reparación a las Víctimas ha acompañado a 212 comunidades en su proceso de retorno. Hasta hoy se mantienen 196 comunidades retornadas o reubicadas en sus territorios, equivalen a 38.937 personas con acompañamiento.

En el año 2019 se tiene focalizado acompañar 72 comunidades con proyectos que aportan al restablecimiento de los derechos que componen la superación de situación de vulnerabilidad.